lisonja


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lisonja

(Del occitano lauzenja bajo lat. laudemia , alabanza.)
s. f. Halago o alabanza con que se intenta ganar la voluntad de una persona consigue lo que quiere de sus padres con lisonjas. adulación

lisonja

(Del ár. lauzinag.)
s. f. HERÁLDICA Figura de rombo colocado de manera que uno de los ángulos queda por pie y su opuesto por cabeza. losange

lisonja

 
f. Alabanza afectada.
Sinónimos

lisonja

sustantivo femenino
incienso, adulación*, alabanza, cumplimiento*, galantería*.
Galantería se utiliza cuando la lisonja es afectada.
Traducciones
Ejemplos ?
Habiendo considerado que todos dedican sus libros con dos fines que pocas veces se apartan, el uno, de que la tal persona ayude para la impresión con su bendita limosna; el otro, de que ampare la obra de los murmuradores; y considerando (por haber sido yo murmurador muchos años) que esto no sirve sino de tener dos de quien murmurar, del necio que se persuade que hay autoridad de que los maldicientes hagan caso, y del presumido que paga con su dinero esta lisonja, me he determinado a escribille a trochimoche y a dedicalle a tontas y a locas, y suceda lo que sucediere, que el que le compra y murmura, primero hace burla de sí, que gastó mal el dinero, que del autor, que se le hizo gastar mal.
Si Julio César leyera, y no mirara a la estatua de Pompeyo, la temiera proceso y no la viera imagen: tuviérala por querella de bronce contra él, y no por adorno de su tribunal ni lisonja de su venganza.
Debo decir que sin aquéllos no lo supieran ser éstos. Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.
Liberalmente de los pescadores Al deseo el estero corresponde, Sin valelle al lascivo ostión el justo Arnés de hueso, donde Lisonja breve al gusto —Mas incentiva— esconde: Contagio original quizá de aquella Que, siempre hija bella De los cristales, una Venera fue su cuna.
Quien busca la verdad encuentra el odio traidor, rindiendo a la lisonja culto; porque el amigo tiene, como Harmodio, en bellas flores el puñal oculto.
Púsose borceguíes y zapatos, de dos dediles de segar abiertos, que con pena calzó, por estar tuertos; una cuchara de plata por espada; la capa, colorada, a la francesa, de una calza vieja, tan igual, tan lucida y tan pareja, que no será lisonja decir que Adonis en limpieza y gala, aunque perdone Venus, no le iguala; por gorra de Milán, media toronja, con un penacho rojo, verde y bayo, de un muerto por sus uñas papagayo, que diciendo: «¿ Quién pasa?» cierto día, pensó que el Rey venía, y era Marramaquiz, que andaba a caza, y halló para romper la jaula traza; Por cuera, dos mitades que de un guante le ataron por detrás y por delante, y un puño de una niña por valona.
Luego supe que aquella misma noche habian venido á prendernos los oficiales del gran Aurengzeb; y no habiendo encontrado mas que al intérprete, fue este ajusticiado en la plaza mayor, confesando sin lisonja todos los palaciegos que era muy justa su muerte.
Cuidó el príncipe con mucho esmero de la educación de su hijo, deseoso de que fuera un padre para sus pueblos; pero como la lisonja es muy sutil y muy traidora, tanto que por todas partes se mete, tomando diversas formas por no ser conocida, en particular la de la modestia; fue el caso que a medida que el principito iba creciendo en años, también iba creciendo en vanidad y orgullo, porque los cortesanos le hicieron creer que era el más guapo, el más sabio, el más fuerte, el más audaz y el más bueno de todos sus contemporáneos.
-Salí, porteña pintora, federala zalamera; que si yo no te quisiera, velay, ¡dijo la Isidora!... No te trujera esta lonja que le he sacao a un francés, para vos, ahi la tenés: esto es querer, no lisonja.
Pues mírale allí por debajo de la cuerda royéndole los zancajos, que ya se le ve el hueso, abrasándole en chismes, maldiciéndole y engañándole, y volviendo en gestos y en muecas las esclavitudes de la lisonja, lo cariacontecido del semblante y las adulaciones menudas del coleo de la barba y de los entretenimientos de la jeta.
En tanto a la lisonja seductora del asiduo amador fácil oído da la consorte; crece en la materna escuela de la disipación y el galanteo la tierna virgen, y al delito espuela es antes el ejemplo que el deseo.
Allí del tigre, de la onza y oso se oyeron confesiones de robos y de muertes a millones; mas entre la grandeza, sin lisonja, pasaron por escrúpulos de monja.