lira


También se encuentra en: Sinónimos.

lira

(Del lat. lyra gr. lyra, lira.)
1. s. f. MÚSICA Antiguo instrumento de cuerda compuesto por un marco en forma de cornamenta donde se sostienen tensadas las cuerdas el poeta acompañaba sus versos con el melodioso son de la lira. nabla
2. POESÍA Combinación métrica de cinco versos, heptasílabos el primero, tercero y cuarto, y endecasílabos los otros.
3. Inspiración de un poeta. musa, numen

lira

(Del ital. lira.)
1. s. f. ECONOMÍA Unidad monetaria de Italia, San Marino y Ciudad del Vaticano, sustituida en 2002 por el euro.
2. . lira turca ECONOMÍA Unidad monetaria de Turquía.

lira

  (del l. lyra < gr. lyra)
f. lit. Combinación métrica de cinco versos, endecasílabos el segundo y quinto, y heptasílabos los otros tres y que riman el primero con el tercero y los restantes entre sí.
mús. Instrumento músico de arco parecido al violín que se usó durante los ss. xvi al xviii .
Instrumento músico griego de cuerda, análogo a la cítara pero más pequeño que esta.
fig.Numen de un poeta determinado.

lira

  (del it. lira)
f. Antigua unidad monetaria de Italia, San Marino y Ciudad de Vaticano, sustituida por el euro en 2002.

lira

('liɾa)
sustantivo femenino
1. música instrumento musical de travesaño y cuerdas Los poetas griegos acompañaban sus cantos con una lira.
2. literatura estrofa de cinco versos Ha escrito una lira para la clase de literatura.

lira


sustantivo femenino
unidad monetaria antigua de Italia La lira fue también la moneda del Vaticano.
Sinónimos

lira

sustantivo femenino
Traducciones

lira

lyre, lira

lira

lira

lira

lire

lira

ليرة

lira

里拉

lira

里拉

lira

lira

lira

リラ

lira

리라

lira

lira

lira

SF
1. (Mús) → lyre
2. (Literat) 5-line stanza popular in the 16th century
3. (= moneda) → lira
Ejemplos ?
Entonces Ferragús, que no se había del rey Marsilio apenas apartado, viendo que su gente en rota huía, consumida soldado tras soldado, picó de espuela, y donde más ardía la batalla al instante fue llegado en que caía del corcel a tierra descalabrado Olimpo de la Sierra; un tierno mozo cuyo dulce canto, unido al son de su acordada lira, era capaz de hacer mover al llanto al pecho al que domina más la ira.
Alcibíades: No, seguramente. Sócrates: ¿Te levantarás cuando deliberen sobre el modo de tocar la lira? Alcibíades: ¡Vaya una magnífica deliberación!
¡Pues bien!, siguió diciendo Sócrates, ¿no sabes lo que le sucede a los amantes cuando ven una lira, un vestido o algo de lo que sus amores tienen la costumbre de servirse?
Dulce como una voz o como un lirio. Para el que lleva la pena y la lira, Eres sol que ilumina el camino. Equivales a todas las bellezas, Al color, a la luz, a los sonidos.
Pues reconociendo esta lira acude en seguida a su pensamiento la imagen de aquel a quien pertenece. He aquí lo que es la reminiscencia, como viendo a Simmias se recuerda a Cebes.
Sin embargo de la ausencia de publicaciones a que nos referimos y a pesar – por otra parte – de que Mitre durante estos mismos años colaboró sucesivamente en “El Nacional”, “El Constitucional” y “Nueva Era” con sendas manifestaciones expresivas de su porfiada lira, es lo cierto que habíase difundido hasta la notoriedad en el ambiente montevideano su dedicación preferente y cuidadosa a los estudios sobre el pasado.
Adiós, niña modesta, pálida y grave, tu alabanza en mi canto ves que no cabe. Mi voz expira y a seguirla se niega ruda mi lira. Luisa, aquien el poeta cantar no sabe como a hermana te miren la flor y el ave.
Y es de agregar que precisamente en los mismos días, Mitre obtenía su más legítimo – para nosotros – laurel de poeta con su conocido canto “Al 25 de Mayo” cuya lectura hecho por el autor en resonante certamen público aplaudía fervoroso un cronista de “El Nacional” del día 27 expresando en su entusiasta elogio – perdonémosle tanta exageración – este era “un joven que maneja con igual fortuna, la lira, la espada y la pluma del historiador”.
A causa de este desorden y de esta inconveniencia, y no porque un pié deje de guardar compás con la lira, tiene lugar la falta de acuerdo y armonía entre hermanos y hermanos, entre Estados y Estados, y en sus divisiones y en sus guerras sufren el cúmulo de males que mutuamente se causan.
Sócrates: Pero yo sé, poco más o menos, las cosas que has aprendido; si olvido alguna, recuérdamela. Tú has aprendido, si no me equivoco, a leer y escribir, tocar la lira y luchar, porque la flauta la has desdeñado.
El que no sabe servirse de su lira, evidentemente no sabrá servirse mejor de la del vecino, y recíprocamente, el que no sabe servirse de la lira del vecino, tampoco sabrá servirse de la suya, y otro tanto puede decirse de todos los instrumentos y de todas las cosas.
Sócrates: Ánimo; a ti me dirijo, y procura responderme bien. ¿Cómo llamas el arte que enseña a cantar, tocar la lira y bailar bien?