librar de

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Quedó, pues, la calle sola y muda, y en medio de ella, tendido y desangrándose, aquel buen caballero, que acaso no había expirado todavía, y a quien manos solícitas y piadosas pudieran tal vez librar de la muerte...
Que tu alma no se nutra de pensamientos vagos; que no recibas flores sin conocer de quién; que el corazón te pueda librar de los estragos de libros y de utopias en que los tontos creen.
Asimismo, en sus luchas con los animales, lo que más procuraba librar de sus cuernos era el pecho, por la presunción de lo que dentro de él hubiera.
le ha hecho y hace de cada día las mercedes que los tan señalados servicios que en estas partes a su cesárea persona hizo, merecen; ayudándolas, primero, con tan crecidos trabajos a descubrir, conquistar e poblar, y últimamente, con su valor y severidad a se las conservar y librar de las fuerzas de los que presumían con tácitas objeciones hacerlas a S.
Respondióle Hera veneranda, la de los ojos grandes: —¡Terribilísimo Cronión, qué palabras proferiste! ¿Una vez más quieres librar de la muerte horrísona a ese hombre mortal, a quien tiempo ha que el hado condenó a morir?
19 Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.) 20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; Y de Dios Jehová es el librar de la muerte.
Hazme que la aura nueva vez yo sienta de fuera, como dentro aún se siente, la cual cuando presente podía templar, cantando, ira y desdenes, apaciguar la tempestuosa mente, librar de toda vil niebla y tormenta; y mi pluma opulenta alzaba a hoy ya inalcanzables bienes.
ubo un momento de gran alboroto entre las vizcachas, cuando cundió la voz de que el dueño del campo había resuelto hacer destruir a pala las vizcacheras: y debía de ser cierta la noticia, pues una noche que el capataz de la estancia volvía de la pulpería bastante alegre, rodó su caballo en una cueva, y las vizcachas, que estaban todas pasteando alrededor, clarito le oyeron que rezongaba: «La suerte que mañana llega la cuadrilla de napolitanos que nos va a librar de esa plaga».
Camilo Desmoulins, Dantón, Robespierre, Saint-Just, Napoleón, los héroes, lo mismo que los partidos y la masa de la antigua revolución francesa, cumplieron, bajo el ropaje romano y con frases romanas, la misión de su tiempo: librar de las cadenas e instaurar la sociedad burguesa moderna.
De esta suerte pasó don Diego más de un mes, llevando a su dama la noche que le daba gusto a su casa, con lo que la pobre señora andaba tan triste y casi asombrada de ver que no se podía librar de tan descompuestos sueños, que tal creía que eran, ni por encomendarse, como lo hacía, a Dios, ni por acudir a menudo a su confesor, que la consolaba, cuanto era posible, y deseaba que viniese su marido, por ver si con él podía remediar su tristeza.
Abrieron las puertas, quitando los cerrojos, y a esto se debió la salvación de las tropas. Apolo saltó fuera del muro para librar de la ruina a los teucros.
Pero esto, como digo, lo omito, ni quiero atribuir a no sé qué Marica la sangrienta felicidad de Mario, sino a la oculta providencia de Dios, para tapar la boca a los, incrédulos y para librar de su ceguedad y error a los que tratan este punto...