libélula


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libélula

(Del lat. libellula < libella, balanza.)
s. f. ZOOLOGÍA Insecto de cuerpo esbelto, dos pares de alas iguales, ojos compuestos y grandes y antenas diminutas, que vive en ríos y zonas húmedas . caballito del diablo

libélula

 
f. zool. Nombre común de los insectos del orden odonatos, terrestres en estado adulto y acuáticos en fase larvaria.
Sinónimos

libélula

sustantivo femenino
Traducciones

libélula

dragonfly

libélula

libellule

libélula

Libelle

libélula

libélula

libélula

libellula

libélula

vážka

libélula

guldsmed

libélula

sudenkorento

libélula

vilin konjic

libélula

トンボ

libélula

잠자리

libélula

libel

libélula

øyenstikker

libélula

ważka

libélula

trollslända

libélula

แมลงปอ

libélula

yusufçuk

libélula

con chuồn chuồn

libélula

蜻蜓

libélula

蜻蜓

libélula

SFdragonfly
Ejemplos ?
Todo resultó inútil. Era como si una libélula se hubiera empeñado en sacudir las ramas de un árbol de hierro. Ni un solo milímetro lograron moverla.
Sostengo a menudo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan profundo, que a veces no comprendo ni una palabra de lo que digo. -Entonces debe de ser licenciado en Filosofía -dijo la libélula.
Ya se paraba a meditar, ya iba con lentitud y sin dirección determinada, y ya se detenía, o bien mirando una flor, una mariposa, una libélula, o los caprichosos efectos de la luz al través de las verdes ramas, o bien oyendo cantar los pájaros, o el murmullo del agua del arroyo al quebrarse en las guijas, o el manso susurrar del aura entre las verdes y tempranas hojas.
MADRE MARÍA TERESA GALLARDO LOAYZA Nació con la vocación de Religiosa, con su espíritu creyente y devoto, profundamente dolorido ante las miserias de este valle. Por eso se desplegó su alma en vuelo de libélula hacia el cielo, para contemplar la magnificencia de la grandeza Divina.
Seguramente no estará enterada de nada de esto, ¡como es provinciana! -No se moleste en hablarle -dijo la libélula posada en la punta de una espadaña- Se ha ido.
Con el terror de víbora encelada, junto al lagarto frío con el absorto sapo en la azulada libélula que vuela sobre el río, con los montes de plomo y de ceniza, sobre los rubios agros que el sol de mayo hechiza.
Sólo el zumbido de alguna abeja o de una libélula, al alzar el vuelo desde el pequeño jardincillo, en el centro del patio, interrumpe, de cuando en cuando, este silencioso recogimiento.
Ronca el pino su nostalgia con latines de arcipreste; y es el molino una agreste libélula embalsamada, en un alfiler picada a la vitrina celeste.
El hada Libélula, el hada del jardín, se acercó a ella y le dijo que volviera a reír, pues el color rosa quiere decir la ternura del cariño que es lo más inocente del amor.
Semejaba a esas imágenes de calendario: hadas arropadas con sedas volátiles y rodeadas de duendecillos de botines puntiagudos y gorrillos de cucurucho. De sus espaldas brotaban unas alas de libélula.
La hija risueña y santa, gemela de serafines, libélula en mis jardines quizás y en mi feudo infanta; la que pudo dar al alma fe, vigor al esfuerzo, tino al obrar, ¡la que no vino por mucho que la llamé!
En cada flor pálida y ultrajada por los vientos, esta libélula con plumas, enciende as ascuas de tornasol, de brillos fugaces de oro y de piedras esmeraldinas, dejando armonías de trinos azules en su vestiginoso vuelo de cohete de mil luces de bengala.