Ejemplos ?
Me levanto con esfuerzo, me visto con desidia y salgo con pesar, y cada paso, cada movimiento, cada gesto, cada palabra, cada pensamiento me fatiga como si levantara una enorme carga.
Y aunque sea de puta, pero tengo mis tierritas. ¡Quien quite y llego a ser estrella de cine y me levanto mi estatua de oro! Y me hago la Diva.
A trueque de todo mi dolor de triste, por la Primavera fresca que me viste, porque a los veinte años reinta la ley santa que si un ave muere hay otra que canta, levanto la copa que es mi primavera, precoz en sus frutos, triste y altanera con blancuras místicas y rojo arrebol, donde se confunden la nieve y el sol.
(Le contestan ochocientos cuarenta por minuto) Ochocientos cuarenta por minuto, es decir, sacando la cuenta, aquella munición nos alcanzaba para el primer minuto de ataque, y levanto la mano y pregunto: Mire, mi Coronel, ¿cómo es esto, nos puede explicar?
A lo que dijo Ivins de que el sistema de créditos era inseguro, contestó Pierra que no se podía tener por tales a pueblos como Buenos Aires, donde "no le queda al quebrado más recurso que arreglar sus baúles". Cruzado de brazos, oía Sáenz Peña: "Levanto mi copa, dijo a su hora, por la gran nación americana".
Luego, añadió: -¿Tiene inconvenientes esa manera de vivir? -Ninguno. Hago lo que me da la gana, me acuesto cuando quiero, me levanto cuando me acomoda... -¿Cuándo comes?
En esta tercera semana se mudarán en parte la segunda y sexta addición; la segunda será, luego en despertándome, poniendo delante de mí a donde voy y a qué, resumiendo un poco la contemplación que quiero hacer, según el misterio fuere esforzándome, mientras me levanto y me visto, en entristecerme y dolerme de tanto dolor y de tanto padescer de Christo nuestro Señor.
En el silencio de la selva umbrosa ¡Cuántas inspiraciones te he debido! En ti miro al Criador, y arrebatado de fervoroso anhelo, pulso mi lira y me levanto al cielo.
ueblo de Cuba; Queridas compañeras y estimados compañeros de La Habana; Comandante y amigo, Primer Ministro de Cuba revolucionaria, Fidel Castro (aplausos); Compañeros y amigo, Presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós (aplausos); Compañeras y compañeros dirigentes del Partido Comunista de Cuba (aplausos); Invitados de otros países amigos que asisten a este multitudinario acto de masas; Cubanos y chilenos: Levanto mi voz con profunda emoción en esta plaza donde tradicionalmente se reúne el pueblo para escuchar la palabra de Fidel y de los dirigentes de la revolución.
Me voy a acostar, más incrédulo que nunca, en una habitación que tengo allí cerca. Y al día siguiente, muy temprano, me levanto para ir a Highgate a buscar a mi tía.
Ante tan imprevisto espectáculo no puedo exponer la magnitud de mi estupefacción y mi miedo. Me levanto sobre las patas traseras, y, estirando el cuello rompo la correa que me sujetaba y escapo a galope tendido.
Pero en la puerta halló atravesada la silla de ruedas de don Jorge, el cual, con los brazos abiertos y los ojos casi fuera de las órbitas, le cerraba el paso diciendo: -¡No entre usted, Angustias! ¡No entre o me levanto, aunque me muera!