Ejemplos ?
En la morfología del español suele ser invariable o con una variabilidad muy pequeña (algunos admiten sufijos: cerquita, lejísimos, lejitos).
También nos hacen demasiado simples. Mira tú si vamos a creernos que unos reyes, de tan lejísimos se molestan por nosotros... ¡y con el frío que hace!