lecho


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lecho

(Del lat. lectus.)
1. s. m. Mueble formado por un armazón y un somier que sostienen un colchón y la ropa utilizada para abrigarse, en el que las personas se acuestan para dormir o descansar se tumbó en el lecho porque estaba cansada . cama, tálamo
2. GEOGRAFÍA Fondo del mar, de un lago, de un río, u otro cauce de agua contemplan el lecho marino a través de los bajos acristalados del catamarán.
3. GEOGRAFÍA Cauce de un río o canal. madre
4. Cama para el ganado o para otro animal las ovejas dormían en un lecho de paja.
5. Capa de alguna materia extendida horizontalmente sobre una cosa un lecho de paja protegía la delicada vajilla de porcelana.
6. HISTORIA Diván que usaban los romanos y los orientales para comer reclinados sobre él. triclinio
7. GEOLOGÍA Estrato de los terrenos sedimentarios.
8. ARQUITECTURA Superficie de una piedra sobre la que se ha de asentar otra.
9. Suelo de los carros o carretas. cama
10. Andas que se usaban para llevar a enterrar los cadáveres.

lecho

 
m. Cama (armazón).
Fondo, hablando del mar o de un río.
Madre (terreno).
Porción de cosas extendidas horizontalmente sobre otras.
arq. Superficie de una piedra sobre la cual se asienta otra.

lecho

('leʧo)
sustantivo masculino
1. mueble que sirve para acostarse en él y descansar Dormí en un lecho muy incómodo.
2. lugar donde descansan los animales el lecho de los caballos
3. concavidad del terreno por donde corre una corriente de agua caminar por un lecho seco
4. superficie sobre la que se encuentra el agua del mar o de un río Encontramos el casco de un barco en el lecho de la bahía.
5. conjunto de cosas colocadas de manera horizontal Un lecho de rosas cubría la alfombra.
Sinónimos

lecho

sustantivo masculino
1 (formal)cama*, camastro (desp.), catre.
Camastro es lecho pobre y sin aliño. Catre es cama ligera para una sola persona.
2 cauce, madre, álveo.
Se trata de los de un río.
3 (ciencias naturales) estrato, capa.

abandonar el lecho locución levantarse, de la la cama.
Se refiere al que estaba acostado o enfermo.

lecho:

cursoquebrada, vaguada, cauce, madre, álveo, capa, estrato, veta, cañada,
Traducciones

lecho

Bett

lecho

lit

lecho

letto

lecho

bed

lecho

cama

lecho

легло

lecho

postel

lecho

seng

lecho

ベッド

lecho

침대

lecho

säng

lecho

เตียง

lecho

SM
1. (= cama) → bed
lecho de enfermosickbed
lecho de muertedeathbed
lecho de rosasbed of roses
lecho mortuoriodeathbed
2. (Agr) → bedding
lecho de siembraseed-bed
3. (= fondo) [de río] → bed; [de mar, lago] → bottom; [de océano] → bottom, floor (Geol) → layer
lecho del marseabed
lecho de rocabedrock
lecho marinoseabed

lecho

m bed, sick bed; — de enfermo sick bed; — de muerte deathbed; — ungueal nail bed; — vascular vascular bed
Ejemplos ?
Señoras y señores: supuesto que, a juicio de la ciencia, de acuerdo con el sentido común, fuera muy peligroso mover de ese hospitalario lecho a nuestro interesante enfermo y primo hermano mío, don Jorge de Córdoba, me resigno a que continúe perturbando a esta sosegada vivienda hasta que pueda ser trasladado a la mía o a la suya.
Y como hijo de Poros y de Penia, mira cuál fue su herencia: desde luego es pobre, y lejos de ser hermoso y delicado, como se piensa generalmente, está flaco y sucio, va descalzo, no tiene domicilio, y sin más lecho ni abrigo que la tierra; duerme al aire libre en los quicios de las puertas y en las calles; en fin, está siempre, como su madre, en precaria situación.
Feliz, o mejor, desgraciadamente, pues la cosa habría sido de verse, no tuvo efecto la ceremonia, porque bajando el Plata, la inundación se fue poco a poco escurriendo en su inmenso lecho sin necesidad de conjuras ni plegarias.
Las alumbró en Pieria, amancebada con el padre crónida, Mnemósine, señora de las colinas de Eleuter, como olvido de males y remedio de preocupaciones. Nueve noches se unió con ella el prudente Zeus subiendo a su lecho sagrado, lejos de los Inmortales.
Y él goza de gran poder y soberanía. A su vez Febe visitó el lecho muy deseable de Ceo. Y preñada luego la diosa en su abrazo con el dios, parió a Leto de azulado peplo, siempre dulce, benévola con hombres y dioses inmortales, dulce desde su origen, y la más amable dentro del Olimpo.
En las jieles, como él decía, viose el pobre señor Juan para meter en cintura al Cachete, el cual, vencido al fin, se dejó caer sobre el lecho, y un sollozo profundo brotó de su garganta, y las lágrimas surcaron sus demacradas mejillas.
Erguida y quieta como una estatua, permanecía la joven al pie del ensangrentado lecho con los ojos fijos en el rostro blanco y afilado, semejante al de un Cristo de marfil, de aquel valeroso guerrero a quien tanto admiró por la tarde, y de esta manera esperaba con visible zozobra a que el sin ventura despertara de aquel profundo letargo, que podía terminar en la muerte.
Angustias, que había salido ya de la alcoba, no se enteró del arrepentimiento y tristeza que se revolcaban bajo las ropas de aquel lecho.
Sin novedad alguna que de notar sea, transcurrieron otros quince días, y llegó aquel en que nuestro héroe debía de abandonar el lecho, bien que con orden terminante de no moverse de una silla y de tener extendida sobre otra la pierna mala.
Aquel lujoso mueble era toda una obra, excogitada y dirigida por el minucioso aristócrata; estaba provisto de grandes ruedas que facilitarían la conducción del enfermo de una parte a otra, articulado por medio de muchos resortes, que permitían darle forma, ora de lecho militar, ora de butaca más o menos trepada; con apoyo, en este último caso para extender la pierna, y con su mesilla, su atril, su pupitre, su espejo y otros adminículos de quita y pon, admirablemente acondicionados.
Al mismo tiempo se sentó Sócrates sobre su lecho, y doblando la pierna de la que acababan de quitarle la cadena y frotándosela con la mano nos dijo: Qué cosa tan extraña es lo que los hombres denominan placer, y que maravillosamente se acuerda con el dolor, aunque se crea lo contrario, porque aunque no puedan encontrarse juntos cuando se experimenta uno de los dos casi siempre hay que esperar al otro, como si estuviesen ligados inseparablemente.
A su vez, con Ares, perforador de escudos, Citerea concibió a los temibles Miedo y Terror, que ponen en confusión las compactas falanges de varones en la guerra sangrienta junto con Ares destructor de ciudades; y también a Harmonía, a quien el muy esforzado Cadmo hizo su esposa. También con Zeus la Atlántide Maya parió al ilustre Hermes, heraldo de los Inmortales, subiendo a su sagrado lecho.