leal

(redireccionado de leales)
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leal

(Del lat. legalis.)
1. adj./ s. m. y f. Que se comporta con lealtad o fidelidad, sin engañar ni traicionar siempre ha sido mi amiga más leal; es leal a sus principios. desleal
2. adj. Que se dice o hace con lealtad o fidelidad. fiel
3. Se aplica al animal que muestra fidelidad hacia su amo el perro es muy leal. noble
4. Que es legal y cumplidor en el trato o en el desempeño de un cargo o un oficio el jefe de personal es un trabajador leal.
5. EQUITACIÓN Se refiere a la caballería que no tiene resabios y es fácil de dominar.

leal

 
adj.-s. Que guarda la debida fidelidad, incapaz de traicionar.
adj. Díc. de algunos animales domésticos y caballerías que demuestran fidelidad al hombre.

leal

('leal)
abreviación
1. persona que actúa con sinceridad y es incapaz de traicionar a otra un amigo leal
2. característica que es propia de estas personas tener una actitud leal
3. animal que es fiel a su amo Los gatos no suelen ser animales leales.
Traducciones

leal

忠诚

leal

忠誠

leal

loajální

leal

loyale

leal

충성

leal

ADJ [persona] → loyal, faithful; [competencia] → fair
Ejemplos ?
Pinochet: -O sea, Carabineros se está portando en forma leal. Carvajal: -Los carabineros que rodean son leales. Pinochet: -¿A nosotros?
Estos tales al lado de los príncipes, siempre ocupando con invenciones el ocio y poblando de mentiras la atención real y desacreditando con la traición a los leales y con los chismes de la paz los trabajos de la guerra, han ocasionado los estragos y castigos que han hecho los flacos y mal aliñados.
Llegamos a 1810, ese gobierno de la Junta Central está desprestigiado en España y continuamente llegan a América malas versiones, muy injustas, respecto de la lealtad de la Junta hacia Fernando VII. Esto quiere decir que los americanos leales a Fernando VII podían abrigar graves dudas respecto a la Junta Central.
Hermanos y amigos míos, ya sabéis que de mucho tiempo acá vosotros y vuestros padres y vuestros abuelos habéis sido y sois súbditos y vasallos de mis antecesores y míos, y siempre de ellos y de mí habéis sido muy bien tratados y honrados, y vosotros asimismo habéis hecho lo que buenos y leales vasallos son obligados a sus naturales señores; y también creo que de vuestros antecesores tenéis memoria como nosotros no somos naturales de esta tierra, y que vinieron a ella de muy lejos tierra, y los trajo un señor que en ella los dejó, cuyos vasallos todos eran.
Texto Bruto, viendo que dependían dél todos los valientes y leales de la ciudad, revolvía el peligro en lo más hondo de su ánimo, y procuraba en el semblante componer los sentidos de día; y de noche en su casa no era el mismo, porque a veces, a pesar del sueño, le solicitaba congojosamente el cuidado.
Yo nunca fui enemigo de César, sino de sus disinios; antes tan favorecido, que en haberle muerto fuera el peor de los ingratos, si no hubiera sido el mejor de los leales.
Pruébase con evidencia esto, pues estableció, muerto por los leales, el Imperio, habiéndole muerto porque pretendía establecerle; de que se colige, que para su intento siempre juzgó por más favorable morir que matar, y padecer los traidores que hacer le padeciesen.
Este es, Señor Excelentísimo, el lastimoso estado en que se halla esta Ciudad y su distrito, y no obstante esto, hasta donde alcanzare su posibilidad llegará con deseo de ser buenos ejecutores de lo que Su Majestad nos manda, en que obra mucho el venir por mano de Vuestra Excelencia, a cuyo gobierno con tantas experiencias se halla obligada esta Provincia y esperamos que lo estará esta Ciudad, representando Vuestra Excelencia a Su Majestad nuestros fieles afectos a su servicio y condoliéndose de la pobreza de esta tierra, para que lo uno y otro obligue a que recibamos siempre de Su Majestad los favores y mercedes que le tiene merecidos tan leales vasallos...
Tú me parece que eres de los que no se cuidan, y eso no está bien. Ya que no por ti, hazlo por el Rey que tanto necesita servidores leales como tú.
La novicia calló para correr a la ventana. De nuevo volvían a resonar en la calle los gritos con que el pueblo saludaba a las tropas leales: —¡Viva Dios!
La luna inundábalo todo con su luz serena y pálida; apenas algún que otro lucero brillaba en el tranquilo horizonte en que resbalaban lentamente algunas nubes; dormía todo inmóvil y silencioso en el monte; el lagar de los «Mimbrales» fulgía como de marfil y como engarzado entre las flotantes ramas de dos copudísimos algarrobos; los olivos y los almendros manchaban las empinadas laderas con sus tonos oscuros, y con sus claros verdores las apiñadas chumberas, que circuían el bien encalado edificio; la solemne quietud no era turbada más que de tarde en tarde por el ladrido de los perros, leales y avisados guardadores de los cercanos caseríos.
No le faltó estatua a Marco Bruto, que en Milán se la erigieron de bronce; y pasando César Octaviano por aquella ciudad, y viéndola, dijo a los magistrados: -Vosotros no me sois leales, pues honráis a mi enemigo en mi presencia.