laurel


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laurel

(Del occitano ant. laurier < laur < lat. laurus.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta arbustiva o arbórea de la región mediterránea, de flores blancoamarillentas, fruto negro y carnoso, cuyas hojas se usan como condimento culinario.
2. Gloria o fama que se consiguen por una acción heroica o por sobresalir en una actividad considerada noble te costó esfuerzo y trabajo, pero te ganaste los laureles. triunfo
3. laurel alejandrino BOTÁNICA Arbusto de hojas lanceoladas de color verde claro que se cultiva en los jardines.
4. laurel cerezo o real BOTÁNICA Lauroceraso, planta arbórea.
5. laurel rosa BOTÁNICA Adelfa, planta arbustiva.
6. dormirse alguien en los laureles coloquial Confiarse una persona en los éxitos obtenidos, abandonándose y no perseverando en su actividad si te duermes en los laureles alguien ocupará tu puesto.
NOTA: Nombre científico: (Laurus nobilis.)

laurel

 
m. bot. Árbol de la familia lauráceas (Laurus nobilis), de ramas levantadas, hojas lanceoladas, flores en grupillos axilares y fruto en baya.

laurel

(law'ɾel)
sustantivo masculino
1. árbol siempre verde cuyas hojas se usan en medicina y como condimento No le pongas laurel al arroz.
2. símbolo de la victoria y el triunfo Los campeones recibieron una corona de laureles.
dejar de esforzarse tras haber conseguido triunfos Se durmió en los laureles, dejó de estudiar y le fue mal en el examen.
Sinónimos

laurel

sustantivo masculino
1 (árbol) lauro, dafne.

laurel rosa sustantivo masculino adelfa, baladre, hojaranzo, rododafne, berbería (América).

laurel:

triunfopremio, honor, recompensa, victoria, homenaje, gloria, lauro, corona, honra,
Traducciones

laurel

laurel, bay

laurel

Lorbeer

laurel

laurier

laurel

alloro

laurel

劳雷尔

laurel

勞雷爾

laurel

Laurel

laurel

SM
1. (Bot) → laurel
hojas de laurel (Culin) → bay leaves
laurel cerezocherry laurel
2. laureles (= gloria) → laurels; (= premio) → honour sing, honor (EEUU)
descansar o dormirse en los laurelesto rest on one's laurels
Ejemplos ?
ntre las hojas de laurel marchitas de la corona vieja que en lo alto de mi lecho suspendida un triunfo no alcanzado me recuerda, una araña ha formado su lóbrega vivienda con hilos tembladores más blandos que la seda, donde aguarda las moscas haciendo centinela, a las moscas incautas que allí prisión encuentran y que la araña chupa con ansiedad suprema.
Yo cantaré tus olvidadas glorias, Que en alas de la ardiente poesia No aspiro á mas laurel ni á mas hazaña, Que á una sonrisa de mi dulce España.
La de rodillas; en un pedestal decorado con insignias de triunfo, de cuerpo entero, coronada de laurel, y mostrando la cruz de Santiago, de quien fue caballero.
Fuimos juntos, argentinos y orientales, hasta el pie de la estatua de Artigas en donde vosotros, nobles y generosos hermanos argentinos, quisisteis depositar la ofrenda de algunos gajos de laurel, sencilla y austera ceremonia de tocante ritual republicano.
Y es de agregar que precisamente en los mismos días, Mitre obtenía su más legítimo – para nosotros – laurel de poeta con su conocido canto “Al 25 de Mayo” cuya lectura hecho por el autor en resonante certamen público aplaudía fervoroso un cronista de “El Nacional” del día 27 expresando en su entusiasta elogio – perdonémosle tanta exageración – este era “un joven que maneja con igual fortuna, la lira, la espada y la pluma del historiador”.
Tales han sido las de Cataluña, con el raro y sin comparación glorioso suceso de Lérida, en cuyo sitio vuecelencia ha sido soldado en el ejército y ejemplo a los soldados, coronando su grandeza más gloriosamente con lo rústico de la fagina, que con las presunciones del laurel, cuyas ramas mancilla la recordación de haber sido ninfa.
Del centro de este escudo saldrán rayos de plata ó blancos en las cruces de los Legionarios, y de oro ó rojos en las demás clases que pasarán al través de una ola de laurel.
Honraron con unas hojas de laurel una frente; dieron satisfacción con una insignia en el escudo a un linaje; pagaron grandes y soberanas vitorias con las aclamaciones de un triunfo; recompensaron vidas casi divinas con una estatua; y para que no descaeciesen de prerrogativas de tesoro los ramos y las yerbas y el mármol y las voces, no las permitieron a la pretensión, sino al mérito.
En la parte superior de la cruz, el laurel se enlazará en una pequeña faxa donde aparecerá el mote: Vencedor en Chacabuco para los que se hallarán en esta accion gloriosa y Libertad para los que se dén posteriormente, á individuos que no concurrieron á ella.
Con este poder real y absoluto durante su vida, •bien podría despreciar las cuatro tablas cubiertas de tcrcio- •pelo del trono de Itúrbide, cuando tenía ó creía tener en sus •manos lo que valía más que un cetro de rey: el bastón de •dictador perpetuo. César con una corona de laurel, que acop- ólo para ocultar su calvicie, no necesitó hacerse emperador •para serlo.
Sabemos decir muchas mentiras con apariencia de verdades; y sabemos, cuando queremos, proclamar la verdad." Así dijeron las hijas bienhabladas del poderoso Zeus. Y me dieron un cetro después de cortar una admirable rama de florido laurel.
¡Cuántas almas inmensas satisfizo un ramo de roble y de laurel, que con toda la riqueza de Roma, dejándola empeñada, no quedaran ricas ni contentas!