Ejemplos ?
En el castillo de esta villa se trataron muchos temas de interés y se discutieron diferentes planes de acción. La flor y nata del petrismo estaba allí reunida: El incombustible Fernando de Castro, el coruñés Juan Fernández de Andeiro, Men Rodríguez de Sanabria, Gómez Gallinato y Fernán Pérez de Deza «de los Churruchaos», entre otros.
Esto ocurrió en las faldas del monte Sciberras, donde la flor y nata del ejército turco había muerto mientras intentaba tomar el Fuerte de San Telmo, una posición que los turcos calcularon que tardaría tres o cuatro días en caer, pero que, debido al valor de los defensores, aguantó 30 días.
El apellido París llegó a Colombia en 1769 con José Martín París, quien contrajo matrimonio con Genoveva Ricaurte y estableció una familia muy notable, que hizo parte de la flor y nata de la sociedad santafereña y que luego aportó siete próceres a la independencia del país: José Ignacio París Ricaurte, Manuel París Ricaurte, Mariano París Ricaurte, Antonio París Ricaurte, Joaquín París Ricaurte, Dolores Vargas París y su padre José Ignacio Vargas Tavera.
La sala Looping era una boîte llena de espejos y decoración recargada, una zona de sofás, y de un tamaño medio pero con techos muy bajos, donde se reunía la flor y nata de la época tras haber cerrado los principales locales.
Realiza el elogio de una larga serie de pintores, la mayoría de ellos en activo en el momento de ser compuesto el discurso, que conformaban la flor y nata de la vanguardia artística.
Este formato en seguida se convirtió en el punto cumbre del baloncesto europeo al reunir a la flor y nata del baloncesto mundial, incluidos representantes y ojeadores de equipos de la NBA.
Junto con Karel Teige, Jindřich Štyrský, y Toyen, Nezval frecuentemente viajó a París donde se codeó con la flor y nata del surrealismo francés.
La expedición, que contaba con las corbetas Atrevida y Descubierta, zarpó de Cádiz el 30 de julio de 1789, llevando a bordo a la flor y nata de los astrónomos e hidrógrafos de la Marina española, como Juan Gutiérrez de la Concha, acompañados también por grandes naturalistas y dibujantes, como el profesor de pintura José del Pozo, los pintores José Guío y Fernando Brambila, el dibujante y cronista Tomás de Suria, el botánico Luis Née, los naturalistas Antonio Pineda y Tadeo Haenke (la calidad de la tripulación no se reducía a su dotación científica: asimismo participó en la expedición Alcalá Galiano, que moriría heroicamente en Trafalgar).
Cuando llega el momento de que Hans Georg Schuwald de su discurso, Johan aparece para ayudarlo y el señor Schuwald le pregunta si es él su objetivo.: "Ha reunido a la flor y nata de la sociedad bávara y han venido todos por usted, Señor Schuwald" le susurra Johan.
Para la guardia de este estandarte imperial eligió el Emperador 10 hombres, como dice Eusebio, la flor y nata de todas sus tropas, a quienes llamó præpositi labarorum.
En la capital mexicana adelantó sus estudios básicos y muy pronto se relacionó con la flor y nata de los artistas, de los cuales fue asimilando las ideas estéticas que han marcado su trayectoria artística.
Falta lo que se llama en Inglaterra «el natural interés territorial», que concentra la flor y nata de la nación en cuestión de cultura, riqueza y dignidad.