límpido

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límpido, a

(Del lat. limpidus.)
adj. literario Que es totalmente transparente o no tiene manchas las límpidas y mansas aguas reflejaban las nubes; un límpido cielo les recibió al despertar . inmaculado, nítido

límpido, -da

 
adj. poét.Limpio, terso, puro, sin mancha.
Sinónimos

límpido

, límpida
adjetivo
1 limpio.
Limpio es voz corriente; límpido es voz docta.

límpido:

impolutoclaro, traslúcido, inmaculado, puro, cristalino, transparente, diáfano,
Traducciones

límpido

clair, limpide

límpido

límpido

límpido

limpid

límpido

清澈

límpido

清澈

límpido

čirý

límpido

ADJ (frm) → limpid
Ejemplos ?
64 En el pelíaco vértice un día nacidos pinos, se dice que por las límpidas olas de Neptuno nadaron, del Fasis hacia los flujos y los confines eeteos, cuando selectos jóvenes, de la argiva juventud los robles, la áurea piel anhelando arrebatar de los colcos, 5 se atrevieron los vados salados a recorrer en rápida popa, las azules superficies barriendo con palmas de abeto.
En el dulce reposo de la tarde cuando al ponerse el sol en occidente su luz dorada, de la vida fuente, como una hoguera en los espacios arde, o de la noche en el silencio umbrío cuando la luna con fulgor de plata alumbra a trechos el sonante río y en sus límpidas ondas se retrata, entre las sombras de la vida hay horas en que la realidad que nos circuye a detener el ímpetu no alcanza de nuestra alma que a lo lejos huye y a la región de lo ideal se lanza...
o no trocaría, esclava, mi tez por tu tez morena, ni tus ojos de acebache Con mis ojos de Gazela, Ni los blondos rizos mios Por tu negra cabellera, Ni mis ricos borceguies por tu menuda chinela, Ni las decenas de aljófar con que tu cuello rodeas Por las sartas con que el mio Cubren de coral y perlas: No trocaria, cristiana, por tus límpidas vidrieras mis celosias cerradas y mis ventanas estrechas...
En la reacción de los Primitivos contra el arte bizantino, vence este anhelo de remontar a las límpidas fuentes primordiales, de volver a contemplar la naturaleza con claros ojos infantiles, después de haberla visto falseada por los temores milenarios y las visiones de la vida ascética, falseada y hasta reemplazada por la sombra de aquellos negros y monstruosos Cristos de rígidos brazos interminables, cuya tétrica silueta se ve pesando todavía sobre el arte espontaneo, fresco y divino del Giotto.
¿Por qué las beneméritas abejas labradoras producen rica miel? ¿Por qué si bajan límpidas a un labio que sonría las gratas puras lágrimas que arrancan la alegría también saben a hiel?
Pireemes condujo los peonios, de corvos arcos, desde la lejana Amidón, de la ribera del anchuroso Axio, cuyas límpidas aguas se esparcen por la tierra.
Alegre se abandonó a la corriente que, engrosada sin cesar por las filtraciones de la montaña, concluía por convertirse, al llegar al valle, en un lindo arroyuelo de aguas límpidas y transparentes como el cristal.
Atravesaba el Pedregal, región salpicada de exiguos y dispersos cafetalitos, a la vera de cada uno de los cuales hay un rancho como una paloma gris que a la sombra de la escasa arboleda se acurruca. Por todas partes, en las más límpidas tierras de labor, saltan enhiestos peñascos y reluce al ras del suelo el pedrisco.
Era hermosa y distinguida, pero de hielo, de un hielo cegador y centelleante, y, sin embargo, estaba viva; sus ojos brillaban como límpidas estrellas, pero no había paz y reposo en ellos.
Algo extraña resulta, con sus azoteas enchapadas de brillantes azulejos y sus lejanías límpidas, donde la palmera recorta su gallarda silueta que parece hablar del desierto remoto, y de caravanas fatigadas que sestean a la sombra propicia.
He aquí que por sus aceradas narinas vulcano soplan los toros de pies de bronce, y tocadas por sus vapores las hierbas 105 arden, y como suelen llenas resonar las chimeneas, o cuando en un horno de tierra los sílices sueltos conciben fuego con la aspersión en ellos de límpidas aguas, sus pechos así, por dentro revolviendo las encerradas llamas, y su garganta quemada, suenan.
Perplejo el mozo quedó ante gracias tales, y admirando aquellas dulces límpidas miradas, aquella noble frente, aquel risueño labio infantil que, ingenuo, parecía no haber sido rozado por el ala de un ósculo de amor, luces y sombras surcaron a la vez su pensamiento.