kantiano

kantiano, a

1. adj. FILOSOFÍA De Kant o del kantismo pensamiento kantiano.
2. s. FILOSOFÍA Partidario de esta doctrina filosófica.

kantiano, -na

 
adj.-s. Relativo al kantismo.
Traducciones

kantiano

kantiano
Ejemplos ?
Por otro lado, la ética hartmanniana pretende dar cuenta y resolver el conflicto platónico-kantiano y nietzscheano: diferencia y relaciones entre la absolutez y la relatividad de los valores en la historia.
En el vocabulario kantiano, «razón» no remite a una facultad que cumpla la función de establecer las verdades racionales pues, según su planteamiento, esta rebasa la experiencia posible y se vuelve trascendente.
En todos ellos observamos preeminencia de los fragmentos sobre la totalidad, ruptura de la linealidad temporal, abandono de la estética de lo bello al estilo kantiano, pérdida de la cohesión social y, sobre todo, la primacía de un tono emocional melancólico y nostálgico.
Desde el punto de vista ideológico de un secularista de la Ilustración, la secularización es el cumplimiento del ideal kantiano de la «mayoría de edad» del hombre.
Husserl pretendió encontrar una "evidencia intuitiva," o intuición de esencia a través de lo fenomenológico que viene a ser una especie de intuición trascendental, en sentido kantiano, que restaura, de alguna forma, la intuición clásica de la objetividad del conocimiento.
Fichte no aceptaba el argumento kantiano sobre la existencia de los noumena o «cosas en sí», realidades supra-sensibles más allá de las categorías de la razón humana.
Según Fichte (Fundamento de toda Doctrina de la Ciencia)se trata en última instancia de proseguir las consecuencias epistemológicas y ontológicas contenidas en la postulación del Sujeto kantiano.
No sólo establece y fundamenta una ética material, o sea de contenidos éticos y no de meras formas éticas, sino que arremete contra el formalismo ético kantiano.
Kant investigó el concepto de lo sublime, definiéndolo como “lo que es absolutamente grande” o sólo comparable a sí mismo, lo cual vendría a sobrepasar al contemplador causándole una sensación de displacer, y puede darse únicamente en la naturaleza, ante la contemplación acongojante de algo cuya mesura sobrepasa nuestras capacidades. El sublime kantiano es en el sujeto, si bien ha de mantener concordancia con la naturaleza.
Esta conclusión que atañe aparentemente a un problema local de interpretación de nomenclaturas lógicas tiene como fondo una crítica a toda aquella filosofía que se valga de elementos externos al hecho para explicar su existencia como viene dada, elementos tales como las categorías de la subjetividad del idealismo kantiano.
Lo sublime, ya asociado también por Longino al "silencio" en sentido elocutivo, adquiere mediante este último término un desarrollo específicamente contemplativo y transcendental en el régimen de la mística europea y, especialmente, española (Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Francisco de Osuna...). Ésta es la base del moderno desarrollo kantiano, fundado en la "infinitud" y la "suspensión".
A veces se considera impropiamente como condición subjetiva el hecho de que el sujeto no sea el sujeto individual sino el sujeto trascendental kantiano.