juzgar

(redireccionado de juzgaban)
También se encuentra en: Sinónimos.

juzgar

(Del lat. judicare.)
1. v. tr. Formar una persona juicio u opinión sobre una cosa o persona no puedes juzgar a las personas sin conocerlas bien. opinar
2. DERECHO Ejercer un juez o un tribunal sus funciones, tomando una decisión o dictando una sentencia le juzgan dentro de un mes.
3. Opinar o considerar alguna cosa dada la situación, juzgo que debemos informar al director. creer
4. FILOSOFÍA Establecer las relaciones entre dos o más conceptos mentalmente.
5. a juzgar por, por o como Expresión que introduce la exposición de una cosa y que señala la apariencia de algo a juzgar por sus ojeras ha dormido muy poco esta noche; a juzgar por como va vestida, yo diría que viene de la playa.
NOTA: Se conjuga como: pagar

juzgar

 
tr. Decidir en favor o en contra, y esp. pronunciar como juez una sentencia [acerca de alguna cuestión o sobre alguno].
Creer, estar convencido [de algo].
filos. Afirmar o negar algo [un modo de ser, una cualidad, una acción] de un objeto. Formar un juicio lógico.

juzgar

(xuθ'γaɾ)
verbo transitivo
1. deliberar acerca de la culpabilidad o inocencia de alguien dictando una sentencia posterior juzgar a un acusado
2. formar una opinión sobre alguien o algo No me juzgues con tanta liviandad.
se utiliza cuando alguien quiere indicar que deduce una cosa de otra A juzgar por su cara, le fue mal el examen.

juzgar


Participio Pasado: juzgado
Gerundio: juzgando

Presente Indicativo
yo juzgo
tú juzgas
Ud./él/ella juzga
nosotros, -as juzgamos
vosotros, -as juzgáis
Uds./ellos/ellas juzgan
Imperfecto
yo juzgaba
tú juzgabas
Ud./él/ella juzgaba
nosotros, -as juzgábamos
vosotros, -as juzgabais
Uds./ellos/ellas juzgaban
Futuro
yo juzgaré
tú juzgarás
Ud./él/ella juzgará
nosotros, -as juzgaremos
vosotros, -as juzgaréis
Uds./ellos/ellas juzgarán
Pretérito
yo juzgué
tú juzgaste
Ud./él/ella juzgó
nosotros, -as juzgamos
vosotros, -as juzgasteis
Uds./ellos/ellas juzgaron
Condicional
yo juzgaría
tú juzgarías
Ud./él/ella juzgaría
nosotros, -as juzgaríamos
vosotros, -as juzgaríais
Uds./ellos/ellas juzgarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo juzgara
tú juzgaras
Ud./él/ella juzgara
nosotros, -as juzgáramos
vosotros, -as juzgarais
Uds./ellos/ellas juzgaran
yo juzgase
tú juzgases
Ud./él/ella juzgase
nosotros, -as juzgásemos
vosotros, -as juzgaseis
Uds./ellos/ellas juzgasen
Presente de Subjuntivo
yo juzgue
tú juzgues
Ud./él/ella juzgue
nosotros, -as juzguemos
vosotros, -as juzguéis
Uds./ellos/ellas juzguen
Futuro de Subjuntivo
yo juzgare
tú juzgares
Ud./él/ella juzgare
nosotros, -as juzgáremos
vosotros, -as juzgareis
Uds./ellos/ellas juzgaren
Imperativo
juzga (tú)
juzgue (Ud./él/ella)
juzgad (vosotros, -as)
juzguen (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había juzgado
tú habías juzgado
Ud./él/ella había juzgado
nosotros, -as habíamos juzgado
vosotros, -as habíais juzgado
Uds./ellos/ellas habían juzgado
Futuro Perfecto
yo habré juzgado
tú habrás juzgado
Ud./él/ella habrá juzgado
nosotros, -as habremos juzgado
vosotros, -as habréis juzgado
Uds./ellos/ellas habrán juzgado
Pretérito Perfecto
yo he juzgado
tú has juzgado
Ud./él/ella ha juzgado
nosotros, -as hemos juzgado
vosotros, -as habéis juzgado
Uds./ellos/ellas han juzgado
Condicional Anterior
yo habría juzgado
tú habrías juzgado
Ud./él/ella habría juzgado
nosotros, -as habríamos juzgado
vosotros, -as habríais juzgado
Uds./ellos/ellas habrían juzgado
Pretérito Anterior
yo hube juzgado
tú hubiste juzgado
Ud./él/ella hubo juzgado
nosotros, -as hubimos juzgado
vosotros, -as hubísteis juzgado
Uds./ellos/ellas hubieron juzgado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya juzgado
tú hayas juzgado
Ud./él/ella haya juzgado
nosotros, -as hayamos juzgado
vosotros, -as hayáis juzgado
Uds./ellos/ellas hayan juzgado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera juzgado
tú hubieras juzgado
Ud./él/ella hubiera juzgado
nosotros, -as hubiéramos juzgado
vosotros, -as hubierais juzgado
Uds./ellos/ellas hubieran juzgado
Presente Continuo
yo estoy juzgando
tú estás juzgando
Ud./él/ella está juzgando
nosotros, -as estamos juzgando
vosotros, -as estáis juzgando
Uds./ellos/ellas están juzgando
Pretérito Continuo
yo estuve juzgando
tú estuviste juzgando
Ud./él/ella estuvo juzgando
nosotros, -as estuvimos juzgando
vosotros, -as estuvisteis juzgando
Uds./ellos/ellas estuvieron juzgando
Imperfecto Continuo
yo estaba juzgando
tú estabas juzgando
Ud./él/ella estaba juzgando
nosotros, -as estábamos juzgando
vosotros, -as estabais juzgando
Uds./ellos/ellas estaban juzgando
Futuro Continuo
yo estaré juzgando
tú estarás juzgando
Ud./él/ella estará juzgando
nosotros, -as estaremos juzgando
vosotros, -as estaréis juzgando
Uds./ellos/ellas estarán juzgando
Condicional Continuo
yo estaría juzgando
tú estarías juzgando
Ud./él/ella estaría juzgando
nosotros, -as estaríamos juzgando
vosotros, -as estaríais juzgando
Uds./ellos/ellas estarían juzgando
Sinónimos

juzgar

transitivo
1 decidir, sentenciar, fallar.
Todas las formas presentan un valor jurídico referido a la acción realizada por un juez de pronunciar una sentencia: mañana juzgarán ese caso.
3 arbitrar*, dirigir.
En deportes.

juzgar:

establecersentenciar, enjuiciar, dictaminar, arbitrar, fallar, resolver, decretar, decidir,
Traducciones

juzgar

judge, deem, try, to judge, gauge, pass, wrong, criticize, find, consider

juzgar

dømme

juzgar

posoudit

juzgar

dømme

juzgar

tuomita

juzgar

suditi

juzgar

審査する

juzgar

판정하다

juzgar

osądzić

juzgar

julgar, juiz

juzgar

bedöma

juzgar

ตัดสิน

juzgar

phán xét

juzgar

判断, 法官

juzgar

съдия

juzgar

法官

juzgar

השופט

juzgar

VT
1. (= emitir un juicio) → to judge
júzguelo usted mismajudge for yourself
juzgue usted mi sorpresaimagine my surprise
juzgar malto misjudge
a juzgar porto judge by, judging by
a juzgar por lo que hemos vistoto judge by o from what we have seen
2. (= considerar) → to think, consider
lo juzgo mi deberI consider it my duty, I deem it my duty (frm)

juzgar

vi. to judge;
a ___ porjudging by.
Ejemplos ?
Se vio entre rígidos maestros, entre compañeros de clase elevada que le trataban con insultante altivez, pues, aunque le creían de ilustre familia, se juzgaban superiores a él por la educación.
Para todos, exceptuando Monteagudo, Luzuriaga, Guido y García del Río, el santo y seña era una charada estúpida, una frase disparatada; y los que juzgaban a San Martín más cristiana y caritativamente se alzaban de hombros murmurando: «¡Extravagancias del general!».
Los jueces se dejaban deslumbrar por todo esto y además juzgaban vestidos, teniendo delante del alma, ojos, orejas y toda la masa del cuerpo que los envuelve.
A la inversa de lo ocurrido en las ciudades lusitanas o de ese origen y en las españolas de Andalucía o indianas con mayoría de habitantes de esa estirpe de tradición morisca, lugares, todos, donde la mujer vivía entonces casi oculta para quienes no fuesen sus familiares próximos, en Montevideo desde los primeros tiempos la mujer salía libremente a la calle y en su hogar tenía estrado amplio para recibir y agasajar a los visitantes extraños y extranjeros que el esposo o el padre juzgaban dignos de recibir bajo el techo familiar.
Las mujeres de entonces, como las de ahora, juzgaban de buena fe que no era un abuso de lenguaje, o, cuando menos, un error de observación, la honestidad del baile; y no dudaron un instante en aceptar el propuesto, con tal que fuese por lo fino, y no al grosero estilo de los populares, como los que tenían delante y formaban el principal objeto de la romería; exigencia que manifiesta bien claro, que también, en el concepto de aquellas escrupulosas beldades, las cabriolas y escarceos, según que se ejecuten de abajo arriba ( more plebeyo ) o de acá para allá y en derredor ( more aristrocrático ) son pecaminosos y groseros, o edificantes y solemnes...
Allí se corría la cátedra; allí se verificaban nuestros desafíos a trompada suelta; allí nos familiarizábamos con los peligros de la mar; allí se desgarraban nuestros vestidos; allí quedaba nuestra roñosa moneda, después de jugarla al palmo o a la rayuela; allí, en una palabra, nos entregábamos de lleno a las exigencias de la edad, pues el bastón del polizonte nunca pasó de la esquina de la Pescadería; y no sé, en verdad, si porque los vigilantes juzgaban el territorio hecho una balsa de aceite, o porque, a fuer de prudentes, huían de él.
Hasta hoy los obreros organizados acostumbraban a mirar con cierta pasividad los atropellos que la fuerza armada burguesa cometía con las sociedades en lucha, ya porque los unos consideraban, faltos de criterio, que eran incidentes casi fortuitos, aislados, sin ninguna relación íntima con la lucha entre el burgués y el obrero, ya porque los otros, los conscientes, al observar la indiferencia de las masas obreras juzgaban casi imposible cualquier acción seriamente enérgica.
Abascal había sofocado la revolución en Tacna y en el Cuzco, y sus esfuerzos por el momento se consagraban a vencerla en el Alto Perú. Mientras él permaneciese al frente del poder juzgaban los patriotas de Lima que era casi imposible salir avante.
Estos indios escarmentados por los sufrimientos que tuvieron, llegaron a cobrar gran odio a los blancos, confundiendo en una común malevolencia también a los sacerdotes. Juzgaban que el oro era el único interés de estos, como el único móvil de los primeros; y así, resolvieron llenarles las manos de riquezas, guardar exteriormente todas las formalidades de cristianos y continuar en lo privado sus viejos usos.” De esta manera la forma corrupta en que se implementó el orden colonial, tanto entre los españoles como en contra de los indios, permitió que nunca se consolidara el nuevo proyecto civilizatorio.
Estas eran de todos estados y profesiones: prelados, títulos, caballeros, letrados y otras, según que de la suficiencia y partes de cada uno juzgaban y elegían los reyes, y de aquí se entiende que se ha derivado la razón de llamarse hoy los prelados y títulos del Consejo,8 y por ella tienen asiento en él cuando se ven sus pleitos, y de haber sido este Consejo solo y tratarse en él todas las materias del reino nace la razón porque las leyes y señores reyes en los despachos nunca han dicho más que el Consejo9 y los de mi Consejo,porque por esta razón se ha entendido siempre por éste y se entiende por él.
Comienza pronto a huir la algara aviesa; y, si antes se acercaban a buen paso (porque uno lo juzgaban fácil presa), no hay ya quien por huir de aquel fracaso amigo espere entre la turba espesa: lo hay quien huye a pie, quien a galope, mas nadie atiende en dónde o con qué tope.
En el juicio de su causa (decia él mismo) no juzgaban sus contemporáneos todos de una manera: muchos, conforme á la razón y libertad del ánimo; no tantos, conforme al respeto que los mandaba; pocos, conforme á la landre de la adulación humana, de que estaban heridos.