jornalero


También se encuentra en: Sinónimos.

jornalero, a

s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que cobra un dinero fijo por cada día de trabajo, en especial en el campo van a la vendimia francesa como jornaleros. bracero

jornalero, -ra

 
m. f. Persona que trabaja a jornal.

jornalero, -ra

(xoɾna'leɾo, -ɾa)
sustantivo femenino
persona que trabaja en el campo a cambio de un pago diario jefe de jornaleros
Sinónimos

jornalero

, jornalera
sustantivo
trabajador, obrero, operario, peón, bracero*.
El jornalero es el trabajador, operario u obrero que trabaja a jornal, especialmente en el campo.

jornalero:

bracerolabrador, operario, peón, obrero, albañil, asalariado,
Traducciones

jornalero

dělník

jornalero

arbejder

jornalero

Arbeiter

jornalero

työläinen

jornalero

radnik

jornalero

労働者

jornalero

노동자

jornalero

arbeider

jornalero

arbeider

jornalero

robotnik

jornalero

arbetare

jornalero

กรรมกร

jornalero

işçi

jornalero

người lao động

jornalero

劳工

jornalero

/a SM/F(day) labourer, (day) laborer (EEUU)
Ejemplos ?
El granjero no sólo recobra los valores que cede al jornalero, sino que los duplica. Por tanto, invierte, consume de un modo fecundo, productivo.
Además, le atraían los cacharros, aquella luciente porcelana con letreros de oro, que encerraba, como en urnas sagradas, el misterio de la salud, a precios fabulosos, imposibles para un jornalero.
Podría deciros que los obreros fabriles, los mineros, los trabajadores de los astilleros y otros obreros ingleses, cuyo trabajo está relativamente bien pagado, baten a todas las demás naciones por la baratura de sus productos, mientras que el jornalero agrícola inglés, por ejemplo, cuyo trabajo está relativamente mal pagado, es batido por casi todas las demás naciones, a consecuencia de la carestía de sus productos.
Apoyo del Gobierno al movimiento fundacional de Cajas de Ahorro en España Algunos pueblos cultos han sustituido ventajosamente a los medios adoptados antes para establecer la moral y mejorar la condición de las clases industriosas ciertas cajas de ahorro, donde el menestral, el jornalero y todo hombre laborioso puede depositar sumas muy tenues bajo la confianza de obtener un rédito proporcionado, de capitalizar los intereses en cortos periodos, y de realizar sus fondos en todo tiempo.
He tenido en el mundo ilusiones, amores, ideales, grandes entusiasmos, hasta grandes ambiciones; todo lo he ido perdiendo; ya no creo en las mujeres, en los héroes, en los credos, en los sistemas; pero de lo único que no reniego es del trabajo; es la historia de mi corazón, el espejo de mi existencia; en el caos universal yo no me reconocería a mí propio si no me reconociera en la estela de mis esfuerzos; me reconozco en el sudor de mi frente y en el cansancio de mi alma; soy un jornalero del espíritu, a quien en vez de disminuirle las horas de fatiga, los nervios le van disminuyendo las horas de sueño.
13 No oprimirás á tu prójimo, ni le robarás. No se detendrá el trabajo del jornalero en tu casa hasta la mañana. 14 No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, mas tendrás temor de tu Dios: Yo Jehová.
Para sustituir al jornalero que encuentra mejores rentas en sectores emergentes de los 90 y principios de 2000 (léase construcción principalmente) se ha instaurado la práctica de contratar extranjeros en origen (favorecido por las últimas Leyes de Extranjería del Estado Español) y así la patronal agraria se asegura unas partidas de inmigrantes a la carta, baratos, con poca capacidad de organización en un medio extraño y muchas veces hostil.
En los trabajos exclusivos de la Masonería, no debe emplearse ningún jornalero, y los mismos maestros no deben trabajar sino con sus compañeros, a no ser que a ello obligue una apremiante necesidad; tampoco podrán comunicarse sus enseñanzas a los obreros que no pertenezcan a la sociedad.
Lejos de amainar en su avaricia, las Cutres parecían poseídas de una fiebre de miseria. Despedida su única criada, hacían ellas todos los menesteres, y cavaban ahorrando un jornalero.
Muchos años hacía, también aquel millonario había creído, como el jornalero Bernardo, en el misterioso prestigio de la medicina infalible, en el don de salud de la receta cara; con vanidad, con orgullo, casi contento con tener que poner a prueba el poder mágico del dinero, creyendo que hasta alcanzaba a dar vida, energía, buenas carnes y buen humor, el Fúcar aquel había derrochado miles y miles en toda clase de locuras y lujos terapéuticos; conocía mejor, y por cara experiencia, las termas célebres de uno y otro país que el famoso Montaigne, tan perito en aguas saludables; no había aparato costoso, útil para sus males, que él no hubiera ensayado; en elixires, extractos y vinos nutritivos había empleado caudales...
Soy un jornalero de una terrible mina que vosotros no conocéis, que tomaríais por el infierno si la vierais, y que, sin embargo, es acaso el único cielo que existe...
los cinco silbergroschen que paga al jornalero. Por estos cinco silbergroschen compra precisamente el trabajo y la fuerza del jornalero, que crean productos del campo por el doble de valor y convierten los cinco silbergroschen en diez.