jardinero


También se encuentra en: Sinónimos.

jardinero, a

s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de cuidar y cultivar un jardín.

jardinero -ra

 
m. f. El que por oficio cuida y cultiva un jardín.
f. Mueble para colocar plantas de adorno.
Recipiente más largo que ancho empleado para el cultivo de plantas y flores en terrazas y apartamentos.
Carruaje descubierto, de cuatro ruedas y cuatro asientos, cuya caja suele ser de mimbre.
Coche abierto que utilizaban en verano los tranvías.

jardinero, -ra

(xaɾði'neɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona tiene por oficio cuidar y cultivar un jardín trabajar de jardinero
Sinónimos
Traducciones

jardinero

jardinier

jardinero

giardiniere

jardinero

zahradník

jardinero

gartner

jardinero

Gärtner

jardinero

puutarhuri

jardinero

vrtlar

jardinero

庭師

jardinero

정원사

jardinero

tuinier

jardinero

gartner

jardinero

ogrodnik

jardinero

jardineiro

jardinero

trädgårdsanläggare

jardinero

คนทำสวน

jardinero

bahçıvan

jardinero

người làm vườn

jardinero

园丁

jardinero

градинар

jardinero

園丁

jardinero

גנן

jardinero

/a
A. SM/Fgardener
B. SM (Cono Sur) (= pantalón) → overalls pl, dungarees pl; [de niño] → romper suit
V tb jardinera
Ejemplos ?
El señor seminarista Kisserup -aunque el nombre no hace al caso- era primo suyo, y acertó a encontrarse de visita en casa de la familia del jardinero.
-¡Tiene usted talento, señora! -añadió. -¡No diga sandeces! -atajó el jardinero-. No le meta esas tonterías en la cabeza. Una mujer no necesita talento.
Dice en efecto “Dom Pernetty” en la Historia de su viaje a las Malvinas (1763 – 1764) que en Montevideo se encuentran pocos jardines cultivados y agrega (textual): “Yo no he visto más que uno solo, bastante bien dispuesto, sin duda porque el jardinero era un inglés”… ¡Quién sabe cuántas otras buenas expresiones de civilización y cultura (y también cuántas malas) vinieron hasta el Plata y aquí se adoptaron y adaptaron traídas por “truchimans” y marineros británicos “acriollados” por su propio gusto!
Ahora nos ofrecen la obra del poeta indio Rabindranath Tagore. Primero tradujeron La luna nueva y El jardinero. Luego han seguido, con breve intervalo, El cartero del Rey, Pájaros perdidos y La cosecha .
¡Yo me voy con la marea sin hogar, porque el Desconocido me llama, yéndose y a por el camino!» Otras veces es el amante o la amada que acaban de irse (véase el número 55 de El jardinero ) y es el afán del recuerdo que, prendido al que se aleja, dilata nuestro pecho.
Y Doña Pura, ¡Oh que mujer digna y misericordiosa!, es un modelo de virtud...Cierta vez, dicen, cuando descubrió que la recamarera y el jardinero se comportaban indiscretamente, consideró tal hecho como un insulto al decoro familiar y al buen uso de las costumbres.
Tuvo en su mocedad amores terrenos, que cantó en El jardinero; pero el resto de su obra, espléndido edificio lírico, no tiene, señora, más inquilino que Dios.
Así cual por singular eficacia el buen jardinero acierta a crear en su arte vegetal por lo que combina e injerta, por lo que reparte o resume.
Iba ya a retirarse, porque sentía frío, cuando se le acercó el jardinero, anciano que se le parecía, con un ramo de florecillas en la mano.
Hablábase en un grupo el vascuence, en otro el francés, aquí el alemán y allá el inglés; y para colmo de mi sorpresa, el sombrío palacio de los Trasierra, sobre el punto más elevado de la población, y en otro tiempo cerrado y misterioso, como si dormitara entre los recuerdos de su época, había abierto anchas puertas a la moderna luz y engalanado sus fachadas; y no descansaba, como antes, sobre escombros y zarzales, sino sobre ameno y florido campo cultivado por diestro jardinero.
Como los fondos escaseaban hasta la completa ausencia, don Juan Manuel no sabía cómo remediar tamaña devastación, cuando de repente atravesó su cerebro una idea genial, engendrada por el recuerdo de una conversación con el bearnés Navarrot, jardinero de su chacra.
La joven se retiró, y quedaron solos Ignoto y Amado, explicando aquél a éste que la joven era una señora noble de la ciudad, muy amiga de flores y plantas, y que necesitaba un jardinero, y que era preciso que Amado se resignase a pasar por tal para estar mejor oculto en Malaterra y poder informarse de la suerte de sus padres.