japonés


También se encuentra en: Sinónimos.

japonés, a

1. adj. De Japón, país insular de Asia oriental, o de su lengua. japón, japonense, nipón
2. s. Persona natural de este país.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Lengua hablada en este país.

japonés, -nesa

 
adj.-s. De Japón.
m. ling. Lengua hablada en Japón. Relacionada fundamentalmente con el coreano.

japonés, -nesa

(xapo'nes, -'nesa)
abreviación
que está relacionado con Japón o sus habitantes una técnica de combate japonesa

japonés, -nesa


sustantivo masculino-femenino
persona que es de Japón Los japoneses son grandes productores de arroz.

japonés


sustantivo masculino
idioma hablado en Japón El japonés es una lengua ideográfica.
Sinónimos

japonés

, japonesa
adjetivo y sustantivo
(persona) nipón.
Traducciones

japonés

Japanese, Japaneselanguage

japonés

японец, японски

japonés

japonès

japonés

japonština, Japonec, japonský

japonés

japana

japonés

japonais

japonés

japanska

japonés

日本人, 日本語, 日本の

japonés

Japans, Japanner

japonés

japansk, japaner

japonés

japoneză

japonés

Japonec, japonščina, japonski

japonés

japan, japansk, japanska

japonés

日語, 日语, 日本語, 日本语, 日本人, 日本的

japonés

japonês

japonés

japaner, japansk

japonés

japani, japanilainen

japonés

Japanac, japanski

japonés

일본 사람, 일본어, 일본의

japonés

เกี่ยวกับญี่ปุ่น, ชาวญี่ปุ่น, ภาษาญี่ปุ่น

japonés

Japon, Japonca

japonés

người Nhật, thuộc nước/người/tiếng Nhật, tiếng Nhật

japonés

/esa
A. ADJ & SM/FJapanese
B. SM (Ling) → Japanese
Ejemplos ?
En el tiempo subsiguiente el Gobierno Japonés buscaba deliberadamente engañar a los Estados Unidos con falsas declaraciones y estamentos de esperanza por una paz contínua.
Le pido al congreso declare que desde el ataque ruin y sin provocación realizado por Japón el domingo 7 de Diciembre de 1941, existe un estado de guerra, entre los Estados Unidos y el Imperio Japonés.
osotros, el pueblo japonés, actuando por intermedio de los representantes debidamente elegidos por la Dieta Nacional, determinados a asegurar para nosotros y para nuestra posteridad los frutos de la cooperación pacífica con todas las naciones y los beneficios de la libertad para toda nuestra tierra, y resueltos a evitar los horrores de una nueva guerra como resultado de la acción del gobierno, proclamamos que el poder soberano reside en el pueblo y establecemos firmemente esta Constitución.
El chino ligero, que vive de pescado y arroz, hace su casa de tabla y de bambú. El japonés vive tallando el marfil, en sus casas de estera y tabloncillo.
Nosotros, el pueblo japonés, deseamos una paz duradera y, profundamente conscientes de los altos ideales que controlan las relaciones humanas, hemos resuelto preservar nuestra seguridad y existencia, confiados en la justicia y la buena fe de los pueblos amantes de la paz.
Consistia en cultivar un corazón sano mientras, sentados al modo japonés y con las manos en gasso, se repiten conscientemente los cinco principios y se tratarán de ir incorporando a la vida cotidiana como algo esencial.
Nuestra capacidad por ejemplo para poder generar energía hidroeléctrica, la capacidad y el expertis también para lograr energía nuclear, sé que es un tema movido aquí en Europa luego del episodio japonés, pero nosotros vamos ya por la cuarta central nuclear y creo que realmente es una energía buena, segura, obviamente cumpliendo todas las normas que deben cumplirse, y también barata.
Cruz, en el apogeo de su fealdad, se me aparecía como la personificación del ídolo japonés que había visto en el Instructor, y al recordarlo me causaba una risa, tan homérica y contagiosa, que ella misma me acompañaba en mis carcajadas, diciendo candorosamente sin saber la causa de mi alegría: ¡El niño Pachito sí que está contento!
Adicionalmente, muchas embarcaciones Americanas han reportado ser torpedeadas en el mar profundo entre San Francisco y Honolulu. Ayer el Gobierno Japonés también lanzó un ataque en contra de Malaya.
De lo que más hago memoria es de las cosas que de los gitanos de Granada me contaba, y él escribió más tarde, recordar unas ranas algo antropomórficas que solía dibujar yo en la mesa del café, pues por aquel tiempo me entró el capricho, sugerido por un dibujo japonés, de ilustrar la Batracomiomaquía, para lo que me había provisto de ranas, a las que con una especie de potro, colocaba en posturas humanas, tomando luego apuntes del natural de ellas.
Y después de conquistada así la buena voluntad de doña Tomasa, hace bajar de los estantes los artículos que pide, y otros muchos que no necesita; le llena los ojos con el relumbrón de las piezas de percal y de los pañuelos de seda, la abomba con incesante palabreo, y le hace rebajas, y, galante, le regala un abanico japonés de diez centavos, y otro a Ceferina, y a Concepción un paquetito de caramelos, y apunta, apunta, apunta.
Y tampoco se viene siempre al teatro por la función, contestaba sonriendo, mientras las vecinitas (teníamos por allí dos o tres de recibo) hacían que se ruborizaban, dándose aire muy aprisa con al abanico japonés.