jamugas

jamugas

 
f. pl. Silla de tijera, con patas curvas y correones para apoyar la espalda y brazos, que se coloca sobre el aparejo de las caballerías para montar cómodamente a mujeriegas.
Ejemplos ?
Por fin el gozoso día de la fiesta, la cofradía iniciaba su recorrido por las calles de la población, abría paso el tamborilero, (independientemente de que acompañase también la banda de música), y después las tres banderas, portada la del centro por el mayordomo y sus lados las otras dos llevadas por los mayordomos de los dos años anteriores, tras ellos la mayordoma en elegante jamuga con el banderín insignia de su mayordomía, y después los acompañantes a caballo en mulo o burra con aparejos y jamugas y cerrando carros, de tracción animal, engalanados y ocupados por familias enteras y útiles para pasar el día en el Llano.
Qué grata impresión recibimos este año de 1997, y como gozamos, cuando vimos casi una decena de distinguidas romeras arjonilleras acudir a Alharilla en sus clásicas jamugas sobre bordados aparejos, fue la nota colorista, tradicional y entrañable de la romería, se ve que Arjonilla es un pueblo amante de las tradiciones que no se deja avasallar por modas foráneas.
La labor desarrollada de 1957 a 1975 bajo la presidencia de Rafael de Torres Torres es digna de toda alabanza, pues supuso una potenciación de la Romería y del culto a la Virgen, se dio el máximo esplendor al desfile de la Cofradía, instituyendo premios para los participante, caballistas, amazonas, parejas, jamugas...
Estos días las gentes de Pedroche bajan en sus cabalgaduras (Caballos, yeguas, burros, mulas y jamugas) Los jinetes bajan a la ermita de su señora con gran felicidad y con risas.
asina, tan poquilla cosa, y como una caminata tan grande le sentaría más peor que un escopetazo... -Pero es que ha poío vinir en jamugas.
Apenas lo supo, mandó que pusiesen las jamugas á la burra, se hizo acompañar en otra burra por su confidenta, y sin que su marido lo notase, se fué por aquellos vericuetos hasta llegar á la casería.
En aquella ocasión salió del lugar montada en un poderoso mulo romo, sobre muy lujosas y cómodas jamugas, con blandos almohadones de pluma y con su tablilla para apoyar los piececitos.
Y sin añadir palabra, trajo la manta y los almohadones de las jamugas, los extendió en el suelo, preparando cama para la viuda y la invitó por señas a que se tendiese y durmiese.