jacinto

(redireccionado de jacintos)
También se encuentra en: Sinónimos.

jacinto

(Del lat. hyacinthus < gr. hyakinthos.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta bulbosa originaria de Asia, con hojas acanaladas y flores olorosas en espiga azules, blancas, rosadas o amarillentas.
2. BOTÁNICA Flor de esta planta.
3. Color azul violáceo.
4. MINERALOGÍA Variedad noble del circón de color rojo-amarillento, piedra preciosa muy estimada. jacinto de Ceilán
5. jacinto de Compostela MINERALOGÍA Cuarzo cristalizado de color rojo oscuro.
6. jacinto de penacho BOTÁNICA El que presenta hojas anchas acanaladas.
7. jacinto racimoso silvestre BOTÁNICA El que posee las hojas casi tan largas como la escapa y las flores grandes.
NOTA: Nombre científico: (Muscari neglectum.)

jacinto

 
m. bot. Planta de la familia liliáceas (Hyacinthus orientalis), de flores acampanadas de diversos colores, agrupadas en racimos.
mineral. Circón.

jacinto

(xa'θinto)
sustantivo masculino
planta de jardín de flores acampanadas y olorosas de varios colores Regaba los jacintos de su jardín.
Sinónimos

jacinto

sustantivo masculino
1 (planta, flor) bretaña.

jacinto occidental sustantivo masculino topacio.
Traducciones

jacinto

Hyazinthe

jacinto

hyacinth

jacinto

jacinthe

jacinto

hyacint

jacinto

hyacint

jacinto

hyasintti

jacinto

zumbul

jacinto

ヒヤシンス

jacinto

히아신스

jacinto

hyacint

jacinto

hyasint

jacinto

hiacynt

jacinto

jacinto

jacinto

hyacint

jacinto

ชื่อพันธุ์ไม้ชนิดหนึ่ง

jacinto

sümbül

jacinto

cây dạ lan hương

jacinto

风信子

jacinto

зюмбюл

jacinto

風信子

jacinto

יקינתון

jacinto

SM
1. (Bot) → hyacinth
2. (Min) → jacinth
Ejemplos ?
La aldea de Planina pod Golico, 5 km al norte de Jesenice, es un popular destino turístico, especialmente en mayo cuando florecen los jacintos.
Las mayor parte de las zonas con menos de 3 metros de profundidad se encuentran completamente cubiertas con nenúfares gigantes, mientras que la mayoría de la costa es una zona pantanosa cubierta por papiro y jacintos de agua.
Por último la tercera corona posee dieciséis pequeños y tres largos "rubíes balas", cuatro zafiros, tres jacintos, tres aguamarinas, un granate, ocho flores de oro ornamentales que poseen cada una dos esmeraldas, un "rubí bala", una crisolita y ocho puntos de oro, cada uno adornado con un granate.
Y hay allí robustísimos nogales, Lúgubres sauces, altos mirabeles, Y olivos, y granados, y morales, Ceñidos de jacintos y claves.
Ni tampoco faltaron En el vicioso cesped escondidos Los lirios por el sol descoloridos, Los jacintos morados, Las anchas hacederas, Las pródigas junqueras, Y las altivas y sonantes cañas Rodeadas de mimbres y espadañas; Y aun al pie de una peña guarecidas (175) Del cierzo y de las ráfagas inquietas, Se levantaron de perfume henchidas Tempranas y odoríferas violetas.
4 Con más quietud y con cuidados menos ondas pisé del Tormes cristalino, y ondas que en surcos de verdosos senos ramas fecundan de coral muy fino. Vi los jacintos de su prado amenos mostrar el ¡ay!
Si las violetas no hubiesen exhalado su último aroma en Mayo; si los jacintos no estuvieran ya en el limbo de sus jóvenes cebolletas; si las dalias, por el contrario, no durmiesen aún en el vientre de sus batatas; si las petunias no se hallaran en estado de lactancia, y las campanillas dando los primeros pasos; si las francesillas no hubiesen bajado también al frío sepulcro de sus arañuelas, y las extrañas no estuvieran aún cortando sus múltiples gasas de bailarina para presentarse en el Otoño, el panorama floreal de Junio sería completo.
Lo más del día se les pasaba espulgándose o remendando sus abarcas; ni entre ellos se nombraban Amarilis, Fílidas, Galateas y Dianas, ni había Lisardos, Lausos, Jacintos ni Riselos...
Luego buena muger, pues fue para ella solimán lo que para otras jacintos, buenos fueron los boticarios, pues criaron bien su hija, y buena fue la muerte, pues se llevó buena a quien quiçá viviendo pudiera mala.
- Acaso sea bonito eso que cuentas, pero lo dices de modo tan triste, y además no hablas de Carlitos. ¿Qué decían los jacintos? - Éranse tres bellas hermanas, exquisitas y transparentes.
Por todas partes los matices y los reflejos, y los iris de horizontes cuya luz da pródigamente a todas las cosas entonaciones tales que creéis hallaros en los senos de un mundo ideado por la imaginación y teñido de fantásticos colores… Así muchas veces heme puesto a contemplar la ciudad, y viendo los muros que tiran a sombríos y las tierras que tiran a rosadas, con coronas de almenas destacándose en el azul claro de los cielos, y circuidas de florido ramaje y cortadas por surtidores que me parecían movibles columnas de cristal de roca, he comprendido los calificativos dados a la ciudad por los poetas árabes, cuando la llamaban Granada de rubíes, nido de palomas, taza de jacintos y amatistas...
No fíes demasiado en el color, ¡oh hermoso mancebo! Se deja perder la blanca alheña y se cogen los oscuros jacintos. Me desprecias, Alexis, y ni siquiera preguntas quién yo sea, cuán rico soy en ganados, cuánto abunda la blanca leche en mis majadas.