irascible


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irascible

adj. Que se irrita con facilidad es poco paciente y, además, irascible. iracundo, irritable

irascible

 
adj. Propenso a irritarse.
Sinónimos

irascible

adjetivo
Traducciones

irascible

irascible

irascible

irascible

irascible

暴躁

irascible

暴躁

irascible

ADJirascible (frm)

irascible

a. irascible, easily angered.
Ejemplos ?
No se da con el Tuerto por advertido del suceso que acaba de ocurrir y del que se ha enterado perfectamente, pues no le gusta meterse en lo que no le importa; pero el irascible marido, que necesita dar salida al veneno que aún le queda en el cuerpo, llama a su vecino, y de balcón a balcón entablan este diálogo a grandes voces: -Tío Tremontorio, yo no puedo con esta bribona, y voy a hacer un día una barbaridá.
El hada entonces, dirigiéndose a la reina y presentándole a Fatal, le dijo: -Señora, reconoce en este héroe a tu primogénito; las desgracias que ha padecido han corregido los defectos de su carácter, que era violento e irascible.
Y Jesús respondió con una disertación sobre la física, la metafísica, la hiperfísica y la hipofísica, sobre las fuerzas de los cuerpos y de los temperamentos, y sobre sus energías y sus influencias en los nervios, los huesos, las venas, las arterias y los tendones, y sobre sus efectos, y sobre las operaciones del alma en el cuerpo, sobre sus percepciones y sus potencias, sobre la facultad lógica, sobre los actos del apetito irascible y los del apetito concupiscible, sobre la composición y la disolución, y sobre otras cosas que sobrepujan la razón de una criatura.
El señor Pepe aguantó, canturreando con voz cascada unas guajiras, el aguacero aquel con que hubo de obsequiarle su irascible compañera y cuando ésta concluyó, díjole con voz reposada al par que se colocaba sobre el encanecido pelo una gorra que a juzgar por sus apariencias debía venir prestándole servicios desde sus remotas mocedades: -Camará, pos lo único que me faltaba era eso, que tú me salieras por seguirillas; ¡pos güena está pa tafetanes la Malena!
Y convencido el Melindres de lo cierto que era lo que decía, izó el ancla y salió a toda vela con dirección al establecimiento portátil del irascible zapatero, y -Güenos días, agüelito -exclamaba deteniéndose delante de éste, algunos minutos después.
El posadero era hombre muy rico. Bueno en el fondo, pero tenía un genio, pronto e irascible, como si hubiese en su cuerpo pimienta y tabaco.
Pues, asimismo, y a pesar de que cuando la veía, soñando en la puerta de su casa, acurrucada e inmóvil, la saludaba siempre con la mayor urbanidad, esa señora atrabiliaria, gritona, irascible y molesta, se despertaba por un largo rato de sus fúnebres pensamientos, movía la cabeza como si se le fuese a destornillar, abría sus ojos redondos, amarillos y escudriñadores, y mirándolo con rabia, lo perseguía con sus gritos fatídicos, insultándolo como si hubiera sido un criminal, un sinvergüenza, un cachafaz, un ladrón, un asesino, en vez de ser el pobre, como en realidad era, un buen padre de familia, modesto, trabajador e inofensivo.
Es una dama sumamente roñosa, gruñona e irascible, por lo que jamás viene nadie a visitarnos; pero, sin embargo, puedo comunicarles, en calidad de secreto (Se acerca a las candilejas.), que a las hijas de mi mujer puede vérselas en los días de las grandes festividades en casa de su tía Natalia Semionovna..., esa que padece de reuma y gasta un vestido amarillo con pintitas negras que parece va todo salpicado de cucarachas...
¿Por qué esta mano derecha, abatida por el injusto destino, que ciertamente iba a cortarte la cabeza, ha caído, ¡Dios mío!, inanimada?» Estas palabras exasperaron al irascible tirano, toma su espada y se arroja furioso sobre su enemigo, para rematarle con su propia mano.
Todos hubieran preferido ser los llamados, temerosos de que la moza irascible cometiera una indiscreción, y cada cual preparaba en su magín varias insulseces para el caso de comparecer.
y entonces se mezclaba en desacorde son y grita horrible detrás de aquella reja el graznido fatal de la corneja, de la hiena irascible el áspero gruñido, pag.262 de la tímida tórtola él arrullo, del pardo lobo el prolongado aullido, y el agudo silbido de la sutil culebra, y el trémulo relincho del caballo, y el canto triunfador con que celebra su victoria o su amor el ronco gallo.
¡No quiero ni decirles lo que pasaría si a la vuelta ve a su mujer sin el anillo! ¡Es de natural irascible, y de malísimas pulgas cuando le da a la botella!