Ejemplos ?
Cuando llega a la Noguera de Cardós, el mojón lo atraviesa dos veces seguidas, cortándolo por la mitad en un recodo muy pronunciado que hace el río, para ir a parar al sur de la Borda de Salus.
Al ver esto, Akane presencia la muerte de su Child y se desespera por que piensa que va a morir, pero en realidad ve morir a su persona más querida Kazu-Kun, lo que le provoca un choque emocional muy fuerte para luego ir a parar a un Hospital Psiquiátrico.
El accidente geográfico más destacado dentro de todo el municipio es la ría de Villaviciosa, que recorre desde la localidad de Güetes, un total de 7 km configurando a su paso un trazado irregular, para ir a parar al mar entre el Puntal y la playa de Rodiles.
Entonces me he animado a explicarle lo que no puede entender; que escribo sin tener interés de ir a parar a ningún lado –aunque esto sea ir a alguno–, el más próximo sería sacarme un gusto y cumplir una necesidad; que esta necesidad no tiene en mí el interés de enseñar nada, y si la consecuencia de lo que escribo tiene interés por lo que entretiene y emociona, bien, pero no me propongo otra cosa que llenar este maravilloso cuaderno que poco a poco se irá llenando y que después que esté lleno lo leeré a todo lo que da.
-Cuando lleguemos a nuestro destino podremos descansar un rato -dijeron los dos siguientes-, pero nos queda aún un buen trecho para rodar-, y, en efecto, rodaron por el suelo antes de ir a parar a la cerbatana, pero al fin dieron en ella.
Quién sabe si, por ejemplo, mientras estoy dando esta conferencia presento un aspecto alegre y, sin embargo..., ¡cómo me agradaría pegar un grito muy fuerte o salir de aquí disparado e ir a parar a mil leguas!...
De mis investigaciones filológicas he sacado en limpio que el origen de la frase fue el siguiente: Hallábase en covacha del hospital de Santa Ana una enferma, llegada a tal punto de consunción y flacura, que cuando se pasaba la mano por el enjuto rostro, decía suspirando: «¡Ay, ya esta cara no es la mía!» Antes de ir a parar en el santo asilo había sido poseedora de algunos realejos que se evaporaron en médicos y menjurges de botica; pero vecinas maldicientes aseguraban que si bien era cierto que la infeliz no era ya dueña de la estampa del rey en monedas, no por eso le faltaban arracadas de brillantes, collarín de perlas panameñas, sortijas con piedras finas y otros chamelicos de oro.
Sólo llenaba el corazón de algo quizás más vago e ideal, más sereno y casi dulce; y era grato, de un agrado misericordioso, dejarle subir su cuesta, dejarle cruzar los pasillos y galerías en penumbra, y entrar y salir por las celdas frías, en su horrendo juego de inestables trapecios, de vuelos de agonía, al acaso, sin punto fijo donde ir a parar.
Llaman al policía, llaman al juez, y echan a la calle al inquilino con su mujer y con sus hijos, y les echan los muebles a la calle y ni siquiera les dicen dónde pueden ir a parar con sus muebles.
Sor Isabel registró más de una vez la Biblia y el Flos Sanctorum para leer la historia de aquellas heroínas, de aquellas reinas, de aquellas esposas, de aquellas madres de familia con quienes se veía comparada, y, por resultas de tales estudios, el engreimiento, la ambición, la curiosidad de mayor vida germinaron en su imaginación con tanto ímpetu, que su director espiritual se vio precisado a decirle muy severamente que «el rumbo que tomaban sus ideas y sus afectos era el más a propósito para ir a parar en la condenación eterna».
El salvataje financiero viene siendo permanente desde el año 2008, pero tal como lo dijimos en cada una de las reuniones del G-20, ese fondeo que se le inyectaba a los bancos en lugar de ir a parar a la economía real, para producir nuevamente bienes y servicios, generar empleos y por lo tanto poder superar la crisis, fue a parar a la banca en las sombras, para nuevos derivados y fundamentalmente a paraísos fiscales.
lo puedes ir ahorrando... Yo creo que no hay cosa peor que morir abandonado... Ir a parar a la fosa común... sin que nadie vaya siquiera a ponerle una flor a nuestra tumba.