Ejemplos ?
En el corazón y en el pensamiento de Aurelio había los anhelos del niño y la experiencia y la ciencia del adulto. ¿Qué era ir a esperar los Reyes?
En su pueblo, donde Aurelio se había refugiado después de recorrer gran parte del mundo, todavía se consagraba aquella noche a la inocente comedia mística, tradicional, de ir a esperar lo Reyes; ni más ni menos que en su tiempo, cuando él era niño, y seguía por calles y plazas y carreteras, a la luz de las pestíferas antorchas, a los pobres músicos de la murga municipal, disfrazados, con trapos de colorines y tristes preseas de talco, de Reyes Magos, reyes melancólicos con cara de hambrientos.
Su perro Hachiko se hizo famoso por ir a esperar a la estación de trenes de Shibuya (Tokio) el regreso de su amo fallecido, hasta morir nueve años más tarde.
Al ir a esperar a uno de ellos a la salida de una fiesta, conoce ese mismo año a Michael Townley, quien, a sus diecisiete, se enamora perdidamente de ella, y, a pesar de la diferencia de edad, la corteja hasta conseguir que acepte casarse con él.