intrépido


También se encuentra en: Sinónimos.

intrépido, a

1. adj. Que emprende o se enfrenta con valor a situaciones peligrosas el intrépido escalador alcanzó la cima. arrojado, valiente
2. Que actúa o habla sin reflexión tus intrépidos actos nos acarrearán problemas. irreflexivo

intrépido, -da

 
adj. Que no teme los peligros.
fig.Que obra sin reflexión.

intrépido, -da

(in'tɾepiðo, -ða)
abreviación
1. persona que enfrenta sin temor situaciones peligrosas un montañista intrépido
2. característica que es propia de estas personas Tenía un espíritu intrépido.
Sinónimos
Traducciones

intrépido

dobrodružný

intrépido

risikovillig

intrépido

abenteuerlustig

intrépido

seikkailunhaluinen

intrépido

aventureux

intrépido

pustolovan

intrépido

冒険好きな

intrépido

모험을 좋아하는

intrépido

avontuurlijk

intrépido

eventyrlysten

intrépido

śmiały

intrépido

aventureiro

intrépido

äventyrlig

intrépido

ชอบผจญภัย

intrépido

mạo hiểm

intrépido

历险性的

intrépido

ADJintrepid
Ejemplos ?
Si quieres aclarar las ambigüedades de las palabras, enséñanos que n0 es feliz aquél que el vulgar así lo llama, aquél en quien se ha acaudalado el dinero, sino aquél quien tiene todo su bien en el ánima, el hombre correcto y elevado y estudioso de las cosas mudables, aquél que no ve a nadie con quien quisiere ser cambiado, quien aprecia al hombre solamente por su humanidad, quien sigue el magisterio de la naturaleza, ordenándose por sus leyes, quien vive tal como prescribe ella, quien tiene los bienes no destruibles por ninguna violencia, quien cambia en bienes los males, firme en su juicio, inconcuso, intrépido...
De humildes y primitivos antecedentes CHICHIMECAS, casi de vida salvaje, XÓLOTL, un intrépido señor dirigente, los había conducido por infinidad de lugares a la búsqueda de un sitio apropiado para establecerse.
Furioso, se abalanzó el dragón contra su intrépido contrarío, dándose tal calamochazo en la cabeza contra la luna, que quedó aturdido; y como había roto el espejo, y en cada pedazo vio una de las partes de su cuerpo, infirió de esto que con el golpe se había hecho él mismo pedazos.
Mienten cuantos afirman que eres hijo de Zeus, que lleva la égida, pues desmereces mucho de los varones engendrados en tiempos anteriores por este dios, como dicen que fue mi intrépido padre, el fornido Heracles, de corazón de león, el cual, habiendo venido por los caballos de Laomedonte, con seis solas naves y pocos hombres, consiguió saquear la ciudad y despoblar sus calles.
El intrépido Trasimedes dio al Tidida una espada de dos filos —la de éste había quedado en la nave— y un escudo, y le puso un morrión de piel de toro sin penacho ni cimera, que se llama catetyx y lo usan los jóvenes para proteger la cabeza.
Alcanzó luego el rey Agamemnón a Pisandro y al intrépido Hipóloco, hijos del aguerrido Antímaco (éste, ganado por el oro y los espléndidos regalos de Alejandro, se oponía a que Helena fuese devuelta al rubio Menelao ): ambos iban en un carro, y desde su sitio procuraban guiar los veloces corceles, pues habían dejado caer las lustrosas riendas y estaban aturdidos.
Gobernaba a la sazón aquella ciudad y su jurisdicción Alonso Cobos, enemigo declarado de Fajardo, que apenas supo su venida le convidó a que viniese a verle, y luego que le tuvo asegurado en su casa le hizo ahorcar en el cepo en que estaba preso, ayudando Cobos con sus manos a consumar esta horrible perfidia, para que su memoria fuese tan detestable a la posteridad, como sensible la suerte del intrépido Fajardo.
El tercero le enseña a no dejarse jamás vencer por sus pasiones, a fin de que se mantenga siempre libre y rey, teniendo siempre imperio sobre sí mismo. El cuarto le acostumbra a ser intrépido, y le enseña a no temer nada; porque si teme, es esclavo.
«¿Lo oye usted, don Mariano?». Y lo afirmaba intrépido, seguro de que los muñecos no lo desmentirían. Loca de gozo, Niní vio que trasladaban a su automóvil a los Reyes.
Se hizo su jefe el montañés intrépido, el campo de batalla fue su altar y el órgano divino, el ruido horrísono del cañón enemigo al estallar.
Cuando se fue, irritados los cadmeos, aguijadores de caballos, pusieron en emboscada a cincuenta jóvenes al mando de dos jefes: Meón Hemónida, que parecía un inmortal, y Polifonte, intrépido hijo de Autófono.
Como va a la guerra Ares, funesto a los mortales, acompañado del Terror, su hijo querido, fuerte e intrépido, que hasta al guerrero valeroso causa espanto; y los dos se arman y saliendo de la Tracia enderezan sus pasos hacia los éfiros y los magnánimos flegias, y no escuchan los ruegos de ambos pueblos, sino que dan la victoria a uno de ellos; de la misma manera, Meriones e Idomeneo, caudillos de hombres, se encaminaban a la batalla, armados de luciente bronce.