interpelante

interpelante

adj./ s. m. y f. Que interpela.
Traducciones

interpelante

SMF (frm) → questioner
Ejemplos ?
De Posadas no solo no contesto ninguna de las diez preguntas del interpelante, sino que de acusado paso a acusador: “Se pide que invierta en la industria.
El interpelante, Hugo Batalla, hizo hincapié en el estado de crisis de varios sectores industriales (frigoríficos, textiles, curtiembres, vestimenta, metalurgia); se refirió al atraso cambiario y al desequilibrio de la balanza comercial.
Pasiones de la línea alude entonces a la pasión poética –en el sentido de línea como verso- y a la pasión especulativa, fallida, inmanejable, pero por ello mismo siempre interpelante.
y si ha hubío falta, perdonar, que lo que es la voluntá no ha podío ser mejor; y cinco años que llevo en la cabaña cantan bien claro si sé cumplir con mi deber. -Sastifecho, -contestó el interpelante con la misma formalidad que Garabiel Pernías.
La interpelante dio un salto, imaginándose que era ánima en pena quien en realidad había residido en un frigidísimo mineral de Cajamarca llamado Purgatorio.
-le contestó el secretario-, director de una sociedad filantrópica, caballero de Carlos III, por una oda dedicada al rey, socio honorario de todos los clubs revolucionarios de París, por una elegía a Marat... -¡Redactor del N...! -exclamó admirado el interpelante-. ¿Entonces hay en Madrid dos periódicos de ese nombre?
Y no digo que el marqués de los Castillejos debiera haber sido más explícito en lo referente a su lealtad, dando allí mismo una lección de heráldica a su atrevido paisano, porque yo respeto mucho hasta las aprensiones de los héroes, como el flamante Guzmán; pero es lo cierto que, examinada la cuestión con el criterio de los hombres vulgares, como yo, parecía indicada en ella una serie de pruebas que no le faltaban al general Prim, y con las cuales, y un poco de la mucha bilis de que dispone siempre el ministro de la Guerra, anonadando de paso al interpelante, habría cuajado la sonrisa burlona de la Cámara en los labios de los constituyentes.
El judío levantó un instante los ojos de su yunque, suspendió su continuo martilleo, y sin mostrar la menor emoción, preguntó a su interpelante: — ¿Y qué dicen de ella?
El judío levantó un instante los ojos de su yunque, suspendió su continuo martilleo, y sin mostrar la menor emoción, preguntó a su interpelante: -¿Y qué dicen de ella?