interioridad

interioridad

1. s. f. SICOLOGÍA Mundo interior de una persona o asuntos privativos y secretos de una colectividad en su interioridad guarda recuerdos agradables; no me interesan las interioridades de tu empresa. intimidad
2. Situación de lo que está o se desarrolla en el interior de algún lugar o cosa la interioridad del comercio.
3. s. f. pl. Cosas privativas, por lo general secretas, de las personas, familias o corporaciones hay que soslayar esas interioridades familiares.
4. meterse en interioridades coloquial Ocuparse de lo que ocurre en el interior de alguna cosa o entrometerse en asuntos ajenos te recomendé que no te metieras en las interioridades de los demás.

interioridad

 
f. Calidad de interior.
pl. Cosas privativas, gralte. secretas, de las personas, familias o corporaciones.
Traducciones

interioridad

interiorità

interioridad

Innerlichkeit

interioridad

interiority

interioridad

interiority

interioridad

interiority

interioridad

SF
1. [de persona] → inner being
en su interioridad, sabe que (CAm) → in his heart he knows that ..., deep down he knows that ...
2. interioridades (= intimidades) → private o personal matters; (= detalles) → ins and outs
desconocen las interioridades del mercadothey don't know all the ins and outs of the market
vivió de cerca las interioridades de la reformahe was intimately acquainted with the ins and outs of the reform
Ejemplos ?
Ese espacio de reinvención, que es de prácticas, como dice Eduardo Macaluse, pero lo que pasa es que la práctica al no ser sólo un discurso requiere de un trabajo de interioridad, yo puedo no trabajar sobre mí mismo y tener un excelente discurso, a Manzano, a los Fernández ni eso les sale.
Mas el arte acompaña también a la religión por la interioridad humana, enriquecida por el combate con el objeto, termina otra vez, merced a un genio, en la nueva creación que el Objeto citado transfigura y embellece.
Todo eso y más, puede hacerse evidente —respecto de un autor— por su propia obra, si en ella aparece el signo de esa interioridad.
Por supuesto que, en el hombre nos interesa el paisaje de su humanidad: mente y espíritu en función expresiva de vivencia: interioridad y manera reveladas.
Se confirma Hayy en su idea de la existencia de un autor incorpóreo Vino a parar, pues, por este camino a lo mismo que había concluido en su primer razonamiento, sin que fuese obstáculo la duda que tenía respecto a la eternidad del mundo o a su producción: los dos razonamientos le certificaban a la vez la existencia de un Autor incorpóreo, que no está unido a ningún cuerpo, ni separado de él, ni dentro ni fuera de ninguno, puesto que la unión y la separación, la interioridad y la exterioridad son, todas, cualidades corpóreas, y Él está exento de ellas.
Desde el primer momento, cuando su actividad de reflexiva e incansable comprensión comienza a perseguir en todo momento un nuevo Objeto, constantemente ahonda en su inteligencia cada vez más profunda hasta que finalmente tenga conciencia de sí mismo en su total interioridad: es con el amor más dedicado, que hunde el Objeto en sí mismo y asiste atento a sus inspiraciones y revelaciones.
Los objetos materiales, por ejemplo, que vemos y tocamos, tienen una tercera dimensión que constituye su profundidad, su interioridad.
Dos temáticas fundamentales prevalecen en este período permitiendo la aparición de nuevos tipos de novelas: novela de la violencia y la novela de la interioridad.
Así, aparecen escrituras automáticas, dibujos inconclusos, bocetos, manchas, trozos de papel pegados, impresiones con tinta, todo un amplísimo repertorio combinado con un variado espectro de acciones y agresiones al soporte, expresión, según algunos críticos, de una interioridad anímica convulsa y agitada.
También destacan en este período la llamada «novela de la interioridad», cuyo precursor sería Salvador Garmendia con su novela Los pequeños seres (1959) en la que prevalece la introspección de los personajes.
Vivencias, temas, personajes, motivos, paisajes, ilusiones, pueblos que florecen en el verdor de la campiña y la palabra rica de expresión y florecimiento de recursos, hacen que este poemario logre un perfil muy singular donde la interioridad lírica conjuga con la exhortación épica de quien admira la soberbia presencia de esta realidad peruana.
El griego Aristóteles le atribuyó al entendimiento la capacidad de leer dentro: cuando afirma que el entendimiento logra penetrar en la interioridad, captar aquello que tiene el ser per se, es decir, la sustancia, el sustrato que permanece siempre único e idéntico a sí mismo, prescindiendo de las particularidades exteriores.