instinto

(redireccionado de instintos)
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instinto

(Del lat. instinctus, impulso, instigación.)
1. s. m. BIOLOGÍA, SICOLOGÍA Facultad de los seres vivos que se manifiesta de forma espontánea y que impulsa a actuar de una forma determinada, sin que se tenga conciencia de ello posee un instinto criminal acentuado.
2. Facultad o capacidad natural para valorar o apreciar ciertas cosas tiene instinto artístico. facultad
3. por instinto loc. adv. De manera no deliberada por instinto apartó la mano de las llamas.

instinto

 
m. Complejo de reacciones exteriores, determinadas, hereditarias, comunes a todos los individuos de la misma especie y adaptadas a una finalidad, de la que el sujeto que obra gralte. no tiene conciencia.
p. ext.Toda actividad, esp. mental, adaptada a una finalidad, que entra en juego espontáneamente sin que sea el resultado de la experiencia ni de la educación, y sin que exija reflexión.

instinto

(ins'tinto)
sustantivo masculino
1. conjunto de pautas de comportamiento de transmisión genética instinto animal
2. estímulo no premeditado que mueve la voluntad actuar por instinto
3. facultad para desenvolverse en algún ámbito tener instinto de mando
Sinónimos

instinto

sustantivo masculino
Traducciones

instinto

Instinkt, Trieb

instinto

istinto

instinto

instinkt

instinto

instinkt

instinto

vaisto

instinto

instinct

instinto

instinkt

instinto

本能

instinto

본능

instinto

instinct

instinto

instinkt

instinto

instynkt

instinto

instinto

instinto

instinkt

instinto

สัญชาตญาณ

instinto

içgüdü

instinto

bản năng

instinto

本能

instinto

инстинкт

instinto

本能

instinto

אינסטינקט

instinto

SM
1. (de conducta, gen) → instinct
por instintoinstinctively
instinto asesino, instinto de matarkiller instinct
instinto de supervivenciasurvival instinct
instinto maternalmaternal instinct
instinto sexualsexual urge
2. (= impulso) → impulse, urge

instinto

m. instinct.

instinto

m instinct; — maternal maternal instinct
Ejemplos ?
Y ascenderíamos a la suma humanidad; dominadora de los instintos, creadora de lo puramente humano, despojados de las ataduras que nos imponen las ecologías y las ideologías.
Y es menester que signifique muchas otras actividades sobre la electoral, parlamentaria y gubernativa; es preciso que, trasponiendo el recinto de las relaciones jurídicas, incluya en sí todas las formas, principios e instintos de socialización.
oluntario de España, miliciano de huesos fidedignos, cuando marcha a morir tu corazón, cuando marcha a matar con su agonía mundial, no sé verdaderamente qué hacer, dónde ponerme; corro, escribo, aplaudo, lloro, atisbo, destrozo, apagan, digo a mi pecho que acabe, al que bien, que venga, y quiero desgraciarme; descúbrome la frente impersonal hasta tocar el vaso de la sangre, me detengo, detienen mi tamaño esas famosas caídas de arquitecto con las que se honra el animal que me honra; refluyen mis instintos a sus sogas...
Poseída por un temperamento como el suyo, la jovencita no pudo resistirse, aunque tampoco lo intentó, a su apuesto galán, y por ende no sólo fue en sus habitaciones, sino en su propia cama y en sus brazos donde satisfizo sus fervientes instintos y los del ardiente amante.
Y más adelante, después de caracterizar a esta nueva entidad que se levantaba “enemiga igualmente – dice – de los realistas y de los patriotas”, estas consideraciones y su cierre “Al frente de este elemento se pusieron caudillos oscuros caracteres viriles fortalecidos en la fatiga campestre, acostumbrados al desorden y a la sangre, sin nociones morales, rebeldes a la disciplina de la vida civil, que acaudillaron aquellos instintos enérgicos y brutales que rayaban en el fanatismo.
Su pesimismo se contentaba con reconocer en Tolina instintos de mezquindad y avidez; su generosidad le movía a alegrarse de renunciar a una sucesión que nunca había codiciado.
Pero no olvidemos que el hombre chileno de la Independencia, el hombre que sirve de asunto a nuestra historia y nuestra filosofía peculiar, no es el hombre francés, ni el anglo-sajón, ni el normando, ni el godo, ni el árabe. Tiene su espíritu propio, sus facciones propias, sus instintos peculiares.
Pero eso sí, habían descubierto los magueyes de donde extraían aguamiel para embriagarse hasta perder completamente los sentidos. Eran unos atados a los instintos; sin voluntad; sin disciplina-mecate no trascendían al TEOTL.
Sólo así continuamos una incesante acción de perfeccionamiento a través de la meditación, el dominio de la soledad, el control de nuestros instintos, la doma de nuestros sentidos y el sacrificio de nuestro sentimental corazón y podremos convertirnos en verdaderos seres humanos, los guías de la creación.
TEZCATLIPOCA había sabido aprovechar esos momentos para que se les borrara la memoria de su deber de perfeccionarse y sólo recordaba sus instintos animales que los harían fáciles presas de su imperio.
O en aquella otra ocasión en que le dio tremenda coz, TEZCATLIPOCA a QUETZALCOATL, que éste se convirtió en viento y los hombres quedaron convertidos en monos y los pocos que se salvaron, terminaron adorando a TEZCATLIPOCA, porque les recordaba que debían hacer de los animales sus dioses, vivir solamente sus instintos y olvidarse de QUETZALCOATL y sus extravagancias.
Cafetera, que no era lerdo, comprendió al punto hasta dónde alcanzaba su privanza y lo que podía esperar de sus dioses lares; y como, por otra parte, sus libérrimos instintos se le habían revelado diferentes veces hablando con sus compañeros sobre la vida raqueril, se decidió por el arte en el cual hizo su estreno pocos meses después del último mendrugo, que le aplastó la nariz para nunca más enderezársele.