insomnio

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insomnio

s. m. Falta o ausencia de sueño en los primeros meses de embarazo tuvo insomnio. desvelo, vigilia

insomnio

 
m. Vigilia, desvelo.
pat. Trastorno del sueño, de su inicio o de su duración.

insomnio

(in'somnjo)
sustantivo masculino
dificultad anormal para dormir en el momento que corresponde Padece insomnio a raíz de un accidente.
Sinónimos

insomnio

sustantivo masculino
vigilia, desvelo, agripnia (medicina), ahipnosis (medicina), ahipnia (medicina), asomnia (medicina).
Traducciones

insomnio

بیخوابی, أَرَقٌ

insomnio

insomnia

insomnio

insomnie

insomnio

insonnia

insomnio

insomnia, slapeloosheid

insomnio

bezsenność

insomnio

nespavost

insomnio

søvnløshed

insomnio

αϋπνία

insomnio

unettomuus

insomnio

nesanica

insomnio

不眠症

insomnio

불면증

insomnio

søvnløshet

insomnio

sömnlöshet

insomnio

โรคนอนไม่หลับ

insomnio

uykusuzluk

insomnio

chứng mất ngủ

insomnio

失眠

insomnio

безсъние

insomnio

失眠

insomnio

נדודי שינה

insomnio

SMsleeplessness, insomnia

insomnio

m. insomnia, inability to sleep.

insomnio

m insomnia
Ejemplos ?
Reflexiones de Navidad Derrochando insomnios Al maestro con música She loves you Basura en colores Cuando Corazón de barco Tema de Rosario El ogro y la bruja Canción del pinar Duérmase mi amor Y ahora Otro ángel Sueñero El témpano Un discepolín sin arrabal Mirta de regreso No te caigas campeón Sueño de valeriana Todo a mi favor Aquella niña en soledad
Es uno de los poetas en español más representativos de Baleares. En marzo de 2003 abrió su weblog La Telaraña, donde se gestaron sus obras Insomnios y Fuera del Tiempo.
no tardó en nacer el remordimiento. ¡Qué de insomnios pasé! La caída que no lejos de allí tuve fue debida a la turbación de mi ánimo.
se lo dije todo: las agitaciones sordas y extrañas que en mi experimentaba cerca de ellas, el amor, el ansia; los tristes insomnios del deseo; mis ideas fijas en ella, allá en mis meditaciones del colegio; y repetía como una oración sagrada la gran palabra: ¡el amor!
Por mi parte, no podía apartar de mi memoria aquella adorable belleza del palco, sollozando sobre el sofá... — Me creerá -reanudó Padilla- si le digo que en mis insomnios de soltero descontento de sí mismo la he tenido así ante mí...
No pegué los ojos en una semana, y era tal la sobreexitación de mi espíritu, que me figuraba que esos insomnios mortificantes eran un castigo por el robo sacrílego que había cometido, deslizándome al templo de San Ignacio, durante un funeral por el alma de un ciudadano, para mi desconocido, y metídome bajo el chaleco, en varios trozos, la vela de cera clásica, que debía iluminar mis trasnochadas de lectura.
Por varios días se encontró en completo estado de turbación, y en sus insomnios, aquel cerebro fermentado hervía como la almáciga cuando el jugo de la madre tierra la hace reventar.
Urbe nocturna, diurna y diuturna, soledad andante de urdidumbres, muchedumbres sin lumbres nuevas… Urbe lacrada por presentes tránsfugas, y búsquedas prismáticas que enlodan sus pilotes donde erigen su grave pesadez de insomnios… Urbe larvada, enferma de amibiasis y de humos.
Vírgenes de Sión, que en la llanura ceñidas de guirnaldas, dais a los soplos de la tarde pura el canto alegre y las flotantes faldas, ¿Por qué la voz que suena en la floresta se cambia en un suspiro? ¿Por qué bajo las galas de la fiesta la palidez de los insomnios miro?
Sabrás que por tí padecen Sustos, congojas y penas, Inquietudes y alborotos, Mil insomnios y quimeras, Muertes, robos y deshonras Rabia, despecho y afrentas.
El comprimido Grito de guerra remeció los aires; Hervor de multitudes Brotó de entre los bosques más lejanos, El casco del corcel hirió la tierra Con temeroso són; el de los llanos Clamor inmenso repitió la sierra, Y se cernieron con siniestro vuelo Hasta azotar con sus armas alas El verde pabellón de las almenas, Aves en cuyas garras Cuelgan aún anillos de cadenas Que, al chocarse, derraman en el viento Rumor de imprecaciones, Murmullos de tumultos invisibles, Fragmentos de canciones, Y metálicos golpes repetidos Cuyo ritmo se ajusta De un corazón de bronce á los latidos. Al sentirlas cruzar entre las sombras, Lívidos los espectros Que acechan los insomnios del tirano.
Oh, los juegos con novias de traje a las rodillas, los besos inocentes que se dan a hurtadillas a la bebé amorosa de diez o doce años, y los sedeños roces de los rizos castaños y las rimas primeras y las cartas primeras que motivan insomnios y producen ojeras.