insomne


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insomne

(Del lat. insomnis.)
1. adj. Que padece insomnio como es insomne, se pasa las noches leyendo.
2. Que está desvelado y le cuesta conciliar el sueño se despertó por el ruido y permaneció insomne hasta el amanecer.

insomne

 
adj. Que no duerme, desvelado.

insomne

(in'somne)
abreviación
1. que está relacionado con la falta anormal de sueño Llevaba insomne más de un mes y fue a consultar a un especialista.
2. persona que padece insomnio una mujer insomne
Traducciones

insomne

schlaflos

insomne

insonne

insomne

insone

insomne

sömnlös

insomne

mất ngủ

insomne

A. ADJsleepless, insomniac
B. SMFinsomniac

insomne

a. insomnia, insomnious, rel. to or suffering from insomnia.
Ejemplos ?
La perspectiva de la noche insomne del año nuevo, aquel lento sonar de las horas en el viejo reloj del vestíbulo, aquella melancolía sin nombre que me había invadido el alma desde por la mañana, me hacían inaceptable la idea de la reclusión.
Todos nuestros dormitorios tienen un accesorio telefónico en la cabecera de la cama mediante el cual cualquier persona que pueda estar insomne pueda hacer una petición musical a placer, de la clase más acorde con el estado de ánimo." "¿Hay algo semejante en la habitación que tengo asignada?" "Vaya, ciertamente; y ¡qué tonta, qué tontísima, he sido por no pensar que tenía que decírselo anoche!
¿Quién la naciente espiga bienhechora en los brazos ahogó de la cizaña? ¿Quién a los ojos del insomne búho dio la atracción que al pájaro fascina?
En esa ocasión, el vecindario se deleitó con la música nocturna, pero al transcurrir las noches y repetirse la misma melodía siempre en punto de las doce, el placer convertido en rutina se transformó en aburrimiento primero, luego en insoportable angustia y después, en insomne desesperación.
¿Por vuestra virtud devuelto, en oro del Termodonte labrado, el tahalí, y las frutas concustodiadas por el insomne dragón, 190 y no a mí los Centauros me pudieron resistir, ni a mí el devastador jabalí de la Arcadia, ni le sirvió a la hidra el crecer merced a su merma y retomar geminadas fuerzas?
¡Y un niño de ojos dulces nos dejó como ciegos! En las noches, insomne de dicha y de visiones, la lujuria de fuego no descendió a mi lecho.
“De la noche era la mitad, y las angustias y cuerpos el sueño había liberado; mas a la doncella Cinireide, insomne, ese fuego la desgarra, indómito, y sus delirantes votos retoma, 370 y ora desespera, ora quiere probarlo, y se avergüenza y lo desea, y qué hacer no halla, y como de una segur herido un tronco ingente, cuando el golpe supremo resta con el que caiga, en duda está y por parte toda se teme, así su ánimo por esa varia herida debilitado titubea, 375 aquí y allá, liviano, e impulso toma hacia ambos lados, y no mesura y descanso, sino la muerte, encuentra de ese amor: la muerte place.
Es una hermosa mujer la que canta estas canciones. Diosa Flora, de pecho insomne, apto para la cabeza de la víbora. Ávida de frutos y limpio de melancolía.
Leete, "de que se atiene a la verdad decir que el director de uno de los miles de negocios privados de su época, que tenía que mantener insomne vigilancia contra las fluctuaciones del mercado, las maquinaciones de sus rivales, y la morosidad de sus deudores, tenía una mucho más ardua tarea que el grupo de personas de Washington que hoy en día dirigen las industrias de toda la nación.
Y aunque milenios bailotean sus años sobre los minutos que sienten tus pasos y aunque las princesas danzan sus semánticas y aunque los pastores retañen sus flautas mis estatuas de marfil no se doblegan –inmóviles aladas– y persisten encantadas y hechiceras alargándome a destiempo el duro goce de sentir el cesto fiel de tu venida que me ofrece su manzana y blanca sidra para hacer en plenitud de hogaza insomne el cálido pan nuestro, de cada noche.
Todavía no eres libre, todavía buscas la libertad. Tu búsqueda te ha vuelto insomne y te ha desvelado demasiado. Quieres subir a la altura libre, tu alma tiene sed de estrellas.
De la oscuridad del aposento donde paso la noche insomne viendo desfilar un cortejo de visiones siniestras; terror de la multitud que se mueve ávida en busca de placer y de oro; terror de los paisajes alegres y claros que sonreían a las almas buenas; terror del arte que fija en posturas eternas los aspectos de la vida, como por un tenebroso sortilegio; terror de la noche oscura en que el infinito nos mira con sus millones de ojos de luz; terror de sentirme vivir, de pensar que puedo morirme, y en esas horas de terror, frases estúpidas que me suenan dentro del cerebro cansado, «¿y si hubiera Dios?...