Ejemplos ?
Para entender su naturaleza es preciso, ante todo, inquirir qué relación existe entre las fórmulas religiosas y el sentimiento religioso del ánimo.
La detención para inquirir no pasará de setenta y dos horas y el tribunal correspondiente estará obligado a notificar al detenido en persona el motivo de su detención, a recibir su indagatoria y a decretar su libertad o detención provisional, dentro de dicho término.
Para eso, se puso a inquirir lo que para su intento le importaba averiguar, y supo que el Rey estaba enamorado de la Princesa Bella-Flor, y que esta, como que era el Rey viejo y feo, no le quería, y se había ocultado en un palacio escondido por esos breñales, nadie sabía dónde.
La multitud comenzaba a rebullirse demostrando su impaciencia; los caballeros cambiaban entre sí algunas palabras a media voz, y el arzobispo mandó a la sacristía a uno de sus familiares a inquirir por qué no comenzaba la ceremonia.
Segundo, inquirir de su experiencia, pues le imagino a usted por sus escritos hombre de esos que han vivido más de lo que les queda que vivir, si hay efectivamente de tejas abajo una fatalidad que persigue a los humanos, y una desgracia en el mundo que se asemeje a la desgracia mía.
Artículo 63.- Ninguna persona podrá ser detenida por más de veinticuatro horas sin ser puesta a las órdenes de autoridad competente para su juzgamiento. La detención para inquirir no podrá pasar de seis días.
Gran parte ha tenido en contínuos trastornos (sic) la facilidad con que se han obtenido ascensos; pues ha habido veces que poco se han cuidado quienes los concedían, de inquirir si los agraciados tenían servicios, antigüedad, conocimientos militares y buena conducta.
Cerré los ojos para no ver el nosce te ipsum, que, ya sabía se me iba a aparecer en la pared; mientras mi pensamiento se paseaba por todas las entretelas de mi solitaria personalidad, me veía yo, no sé donde, retratado de todas maneras, y cada retrato, conservando la misma fisonomía, era, sin embargo, distinto; y así, pasaban, pasaban vertiginosamente, a medida que mi diablo íntimo se andaba por ahí, buscando mi propia definición, hasta que, cansado sin duda de inquirir en vano, de profundizar sin éxito, se vino desesperado y de mal humor, a decirme: - "Señor, no te encuentro en ninguna parte dentro de ti mismo, y creo más acertado salir a buscarte afuera.
Clotilde, que, como se suele decir, sabíase de memoria a su compañero, no tuvo que atormentar mucho su imaginación para inquirir la causa de aquél a modo de misterioso zafarrancho de combate.
Cuando un pueblo es invitado a unión por otro, podrá hacerlo con prisa el estadista ignorante y deslumbrado, podrá celebrarlo sin juicio la juventud prendada de las bellas ideas, podrá recibirlo como una merced el político venal o demente, y glorificarlo con palabras serviles; pero el que siente en su corazón la angustia de la patria, el que vigila y prevé, ha de inquirir y ha de decir qué elementos componen el carácter del pueblo que convida y el del convidado...
AM.. del 21, con el objeto de inquirir algunas noticias relativas a la comisión que debía realizar en Iquique. En efecto, supe por el capitán de dicho puerto, quien me mostró un telegrama del prefecto del departamento de Tarapacá, de fecha 19, en el que se comunicaba que la corbeta Esmeralda, la cañonera Covadonga y el transporte Lamar, buques de la escuadra chilena hacían efectivo el bloqueo de Iquique.
A pesar de que el amor se había trocado en odio, sentía un deseo punzante de encontrarse con la joven para inquirir en su rostro, antes tan amado, las huellas de las caricias del otro.