inmerecido


También se encuentra en: Sinónimos.

inmerecido, a

adj. Que no se merece el resultado conseguido ha sido inmerecido. inmérito merecido

inmerecido, -da

 
adj. No merecido.

inmerecido, -da

(immeɾe'θiðo, -ða)
abreviación
que no merece lo que se expresa Ganó un premio inmerecido.
Sinónimos

inmerecido

, inmerecida
adjetivo
injusto, improcedente, indebido, inadecuado, inaceptable.
Se dice de premios, castigos, etc.
Traducciones

inmerecido

immeritato

inmerecido

غير مستحق

inmerecido

ADJ inmérito ADJundeserved
Ejemplos ?
Encerrados en un círculo de fuégo y acero, después de una resistencia sobrehumana, tuvieron que inclinar la frente ante la fatalidad de inmerecido Destino.
Los oyentes admiraron sobre todo estas palabras: «Esta vida, cuyos días fueron por completo dedicados a Dios y a la religión; esta vida, que adornan tantas hermosas acciones realizadas en el silencio, tantas virtudes modestas e ignoradas, fue rota por un dolor que llamaríamos inmerecido si al borde de la eternidad pudiésemos olvidar que todas nuestras aflicciones nos las envía Dios.
Entonces Venus, condolida del inmerecido penar de su hijo, va a coger en el cretense Ida las vellosas hojas y la purpúrea flor del díctamo, bien conocido de las cabras monteses, heridas por veloz saeta.
Uno de tantos que se mantenía con la venta de sombreros hechos de palma para los turistas que iban a dis-frutar del descanso merecido o inmerecido.
La Armada, como deber inherente al protagonismo que reclama, no puede -en estos aspectos- permanecer indiferente, en particular, frente a: La sociedad argentina que, con su horizonte de grandeza, no merece que se le dificulte avanzar, en justicia, hacia las necesarias metas de reconciliación y unión nacional; El actual personal que ha sufrido y sufre un inmerecido escarnio por causas imputables a quienes mal dirigieron y controlaron, desde la conducción política y operativa, el empleo de la fuerza del Estado; Es ahora, más que nunca necesario, que la Marina de Guerra, de cara al futuro, pueda empeñarse serena y atentamente en sus misiones específicas y en todas aquellas que se le encomienden para, como surge de su innata vocación, servir lealmente a su país.
Quejarse, manifestar siquiera en el semblante las ocultas heridas de su dignidad, era regatearle a Dios el galardón aquél inmerecido.
Desde que fuimos llamados a esta sede de Pedro, no por nuestros méritos sino por la divina misericordia, hemos sabido que sois reyes y príncipes verdaderamente católicos, como siempre supimos que erais y como lo demuestran a casi todo el mundo vuestras obras conocidísimas, ya que no habéis antepuesto nada a ella, sino que la habéis buscado con toda aplicación, esfuerzo y diligencia, no ahorrando trabajos, gastos ni peligros; incluso derramando la propia sangre; y os habéis dedicado ya desde hace tiempo con todo vuestro ánimo a la misma, como lo atestigua en la actualidad la reconquista del reino de Granada de la tiranía de los sarracenos, hecha con tanta gloria para el Nombre de Dios; por ello, de un modo digno y no inmerecido...
La esperanza de una vida cordial y decorosa anima hoy por igual a los prudentes del señorío de ayer, que ven peligro en el privilegio inmerecido de los hombres nulos, –y a los cubanos de humilde estirpe, que en la creación de sí propios se han descubierto una invencible nobleza.
Desde aquel histórico 3 de octubre de 1981, en el que por vez primera en vuestros aún breves y tan lozanos días, os dirigíais en público y cabe estos muros ya nimbados de recuerdos a nuestros compatriotas los españoles, hasta hoy, el tiempo, con su pausado caminar inexorable, ha transcurrido con suficiente holgura y generosidad para que yo pueda haber alcanzado el honor a todas luces inmerecido, de dirigiros estas breves y muy sinceras palabras: en este Oviedo capital de la Asturias entrañable, con el motivo que aquí nos convoca y en presencia de vuestros augustos padres los Reyes de todos los españoles la gozosa insignia de España.
uchas gracias; claro que sí; muy buenas tardes a todos y a todas; queridas Abuelas; queridas Madres; señores Gobernadores; distinguidos invitados: es para mí un creo inmerecido honor...
Y ya que la ocasión es apropiada para ello, ahora que tengo el honor, el alto honor, el inmerecido honor de dirigirme a la más alta representación de Euskalerría, representada por vosotros, representada por los Ayuntamientos del País, tengo que hablaros algo de la actuación de las Comisiones Gestoras, y deciros que a estas Comisiones Gestoras aquí representadas, no se las podrá hacer responsables, sin una grave injusticia, de no haber procedido con una perfecta ecuanimidad en esta cuestión magna, cuestión que podemos llamar estatutaria, en este problema básico de la autonomía del pueblo Vasco-Navarro.
egresar a: El año de 1862 tuve el inmerecido honor de leer, con motivo del solemne aniversario que en memoria de su fundación celebró esta Real Academia, un «Elogio de D.