inmensidad

(redireccionado de inmensidades)

inmensidad

1. s. f. Cualidad de inmenso o muy grande le abrumaba la inmensidad del océano.
2. Muchedumbre, multitud de personas o cosas.

inmensidad

 
f. Calidad de inmenso.
Traducciones

inmensidad

immensity

inmensidad

immensité

inmensidad

imensidão

inmensidad

광대함

inmensidad

SFimmensity, vastness
Ejemplos ?
En el muelle se agolpaban los del oficio: su vista, acostumbrada a las inmensidades del mar, había reconocido lo que remolcaba la barca.
Y de mi esencia desolada que en un día naufragó en el arenal de las ausencias, habrán de florecer iluminantes, respirando inmensidades, anhelantes de universos, los nuevos soles...
Entre las piedras preciosas, el zafiro. De las inmensidades, el cielo y el amor: es decir, las pupilas de Nini. Y repetía el poeta: Creo que siempre es preferible la neurosis a la imbecilidad.
Enciéndome de fuegos. La prisión se va abriendo a inmensidades. Se derrumban las cadenas… Se dispersan flotando entre los aires las rejas y las celdas.
De su insignificancia emergía pujante, altivo, soberbio con quienes se habían divertido a su costa y lo habían escarnecido y explotado. Había crecido inmensidades.
la tétrica sonrisa de la muerte... Vacío Vacío... sin nada que llene las inmensidades insondables de lo intangible... Vacío... como el cielo despejado del otoño...
La guerra final ha comenzado. Escuche el ruido de los bombardeos y el rugido de los aviones que hieren la paz de las inmensidades etéreas.
nos apartan dos profundos senos de dos inmensidades que has querido, y es más trizte y hondo el de tu olvido que el olvido del mal!
No es el mismo que me era... Hoy es fuego sin ser llama, es océano sin ser agua, es nirvana entre deseos y es molécula cantora laborando inmensidades.
16 No iré más por el camino de los vientos como antaño pregonando inmensidades, porque rudos esqueletos me condenan a tirar mi carne...
¡Cuántas veces me vió el crepúsculo de la tarde al lado de mi adorada, y llegó la noche, y pasó, y rayó el día..., y toda esta cantidad de tiempo no fue otra cosa que una larga mirada! ¡Oh! ¡Cuántas inmensidades contiene un minuto de dolor! Y ¡cuán pasajera es una inmensidad de dicha!
Madame Bovary, escuchándole, se asombraba de ser tan vieja; todas aquellas cosas que reaparecían le parecían ensanchar su existencia; aquello constituía como unas inmensidades sentimentales a las que ella se transportaba; y de vez en cuando decía en voz baja y con lós párpados medio cerrados: ¡Sí, es cierto!..., ¡es cierto!..., ¡es cierto!...