inmaterialidad

inmaterialidad

s. f. Propiedad de los cuerpos no materiales o tangibles la inmaterialidad del alma.

inmaterialidad

 
f. Calidad de inmaterial.

inmaterialidad

(immateɾjali'ðað)
sustantivo femenino
cualidad de lo que es inmaterial la inmaterialidad de los sueños
Traducciones
Ejemplos ?
En conjunto con una serie de semicúpulas, más la combinación interior del juego de luces con los mosaicos típicos del arte bizantino, dan una sensación de ingravidez, e inmaterialidad, que -por diversos caminos- constituiría la búsqueda constante de la arquitectura sacra de los siglos siguientes.
En este tipo de ambiente virtual pueden manejarse los conceptos y comportamientos del ciberespacio, como la inmaterialidad, la incorporeidad, la instantaneiddad en el traslado de un punto a otro, es decir, el desplazamiento no convencional, como el vuelo o la tele transportación.
El equilibrio, el desafío de las leyes físicas, la anulación del grosor y la búsqueda de la inmaterialidad son una constante en sus primeras obras que oscilan entre la austeridad expresiva del Mínimal, la compleja significación del Arte Objetual, la Abstracción Geométrica o el Land Art.
El arte medieval se vio influido por la inmaterialidad del neoplatonismo: para los artistas medievales la belleza se encontraba en la expresión, no en las formas, las figuras artísticas perdieron corporeidad, perdiéndose interés por la realidad, las proporciones, la perspectiva.
El arte medieval se vio influido por la inmaterialidad de Plotino: para los autores medievales la belleza está en la expresión, no en las formas, es una estética subjetiva.
La poltrona How High the Moon (1986) ensamblado en rejilla metálica participó en la misma búsqueda de transparencia e inmaterialidad.
La otra obra es muy diferente y una de las más gráciles y bellas de todo el Quattrocento italiano: la logia de la iglesia de Santa María delle Grazie, en Arezzo, obra que partiendo de lo brunelleschiano alcanza una elegancia, un ritmo de proporciones, una exquisitez decorativa, pocas veces superada; la quebradiza finura y gracia, la casi inmaterialidad de las arquitecturas y pórticos que los pintores de la época nos ofrecen en los fondos de sus composiciones, se hacen aquí insospechada e insuperable realidad, gracias a una poco común sensibilidad poética y a una indudable sabiduría y maestría de oficio.
Empecé a percibir, mucho más a fondo de lo que nunca se hubiese reconocido, la trémula inmaterialidad, la vaporosa inconsistencia del cuerpo, tan sólido en apariencia, del que estamos revestidos.
El espíritu griego había caído tan bajo que en el cuarto siglo de la Era Cristiana, época del primer concilio, ya encontramos la idea de un Dios personal, espíritu puro, eterno absoluto, creador y señor supremo del mundo, con existencia fuera del mundo, unánimemente aceptada por todos los padres de la Iglesia; y como consecuencia lógica de este absurdo absoluto, la creencia desde entonces natural y necesaria en la inmaterialidad y en la inmortalidad del alma humana, alojada y aprisionada en un cuerpo mortal, pero mortal sólo en parte; porque en ese cuerpo mismo hay una parte que, aun siendo corporal, es inmortal como el alma y debe resucitar como el alma.
Si se levantaron herejías en su seno, no atacaron nunca más que los desenvolvimientos teológicos prácticos del dogma fundamental, no el dogma mismo. La creencia en Dios, espíritu puro y creador del mundo, y la creencia en la inmaterialidad del alma permanecieron intactas.
El conocimiento, así, debe penetrar hacia esta inmaterialidad mientras sacrifica sus partes mortales, convirtiendose en la voluntad inmortal.
Recibió preparación universitaria por parte de su padre y de sus hermanas mayores, cada una de las cuales recibió una excelente educación. Cuando cumplió los diez años, escribió una pieza semi-humorística sobre la inmaterialidad del alma.