infolio

(redireccionado de infolios)

infolio

s. m. ARTES GRÁFICAS Libro de tamaño o formato folio.

infolio

 
m. Libro en folio.
Ejemplos ?
En español se pueden leer traducciones de sus poemas en diversas revistas como Infolios (un número monográfico), La Ortiga, La alegría de los naufragios, Texturas, Zurgai, El signo del gorrión, Veneno...
"Beccaria fue el primero que se atrevió a escribir en forma sencilla, en italiano, en forma de opúsculo, y concebido en escuetos silogismos y no en la de aquellos infolios en que los prácticos trataban de resumir la multiplicidad de las leyes de la época.
Licenciada en Filología Románica por la Universidad de Oviedo y en Filosofía por la Universidad de Valladolid, es profesora de Lengua Española y Literatura en el Instituto El Greco de Toledo; fue también Directora del Instituto Cervantes de Toulouse (Francia). Es codirectora de la revista Los Infolios y fue cofundadora y miembro del consejo editor de El signo del gorrión.
Su obra narrativa incluye: El lugar del hijo (Tusquets, 1976), libro de relatos fantásticos Dos relatos y una perversión (Ediciones Libertarias, 1984) Y la luz no es nuestra (Los infolios, 1991, Ediciones Libertarias, 1993) Palabras de un asesino (Ediciones Libertarias, 1992) Los héroes inútiles epistolario con el joven escritor Diego Medrano (Ellago Ediciones, 2005) Papá, dame la mano que tengo miedo (Cahoba Ediciones, 2007), su última creación Cuentos completos, recopilados por Túa Blesa (Editorial Páginas de Espuma, 2007).
Valladolid por Peter (relato). 1983: Primer Premio Revista "Los infolios" por: Crónica interrumpida de una muerte trivial (relato).
Revista Literaria Agosto (1971) Crónica interrumpida de una muerte trivial. Primer premio de la revista Los Infolios (1983). De una sustancia más nebulosa que la locura.
Las bibliotecas de los conventos abundaban, es verdad, en infolios latinos, lengua que siempre fué pro- blemático alcanzasen, ni medianamente, á traducir las monjas de nuestros monasterios.
¡Siendo hombre, no haber dispuesto irse, correr mundo, antes que vestir aquellos hábitos y gastar el asiento de vaqueta de su sillón, leyendo sin cesar infolios en pergamino!
Una sola de ocho vars castellanas en cuadro con dos puertecitas que conducían a dos alcobas; gran mesa con tapete de paño azul, sobre la que lucía gran tintero de plata con salvadera o arenillero del mismo metal, y media docena de plumas de ave; un estante modesto con infolios en pergamino; dos canapés de cuero de Córdoba y una docena de sillones del mismo pelaje y claveteados.
La contemplación de aquellas letras perfiladas, de aquellas columnas inmensas de números casi de molde, de aquel rayado azul y rojo, era su orgullo, el único deleite de su alma al abrir las extensas páginas de sus dos infolios de marquilla.
Rodeado siempre de infolios con pasta de pergamino, disfrutaba de una fama de hombre de ciencia, tal como no se reconoció entonces sino en gente que peinara canas.
Pero estaba escrito, D. Carlos tenía más afición que a los infolios teológicos a estudiar en ese libro misterioso que se llama la mujer.