infelicidad


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infelicidad

s. f. Falta de felicidad la infelicidad de su vejez le llevó a la desesperación y el suicidio. desgracia felicidad

infelicidad

 
f. Desgracia (caso funesto).

infelicidad

(imfeliθi'ðað)
sustantivo femenino
falta de satisfacción o dicha Mi trabajo me causa infelicidad pero estoy obligado a hacerlo.
Sinónimos

infelicidad

sustantivo femenino
desdicha, infortunio, desventura, desgracia*, adversidad. dicha, ventura, felicidad, fortuna.
Infelicidad designa la falta de felicidad. Desdicha y desventura ponen el acento en el sentimiento de tristeza que se asocia con la infelicidad y adversidad. Mala suerte e infortunio designan la fatalidad del destino. Desgracia presenta un matiz trágico.
Traducciones

infelicidad

sorrow

infelicidad

infelicità

infelicidad

Unglück

infelicidad

malheur

infelicidad

infelicidade

infelicidad

التعاسة

infelicidad

ulykke

infelicidad

אומללות

infelicidad

不幸

infelicidad

불행

infelicidad

SFunhappiness
Ejemplos ?
¿Por qué, pues, no ha de ser mejor el sufrir una perpetua infelicidad que despierte a la virtud, que el reventar con infinitos y desordenados bienes?
El dios Schiwen lo creo para destruir a los mortales, y su hermano Vichenú, apiadándose de nuestra infelicidad, se lo dio a conocer a Bracma, su elegido.
No siéndonos posible lograr entre las repúblicas y monarquías lo más perfecto y acabado, evitemos caer en anarquías demagógicas, o en tiranías monócratas. Busquemos un medio entre extremos opuestos, que nos conducirían a los mismos escollos, a la infelicidad y al deshonor.
Prendas tan peregrinas como edificantes fueron poderosas a que Aguedita, merced a sus videncias e inspiraciones, llegase a adivinar en Damián Rada no un curita de misa y olla, sino un doctor de la Iglesia, mitrado cuando menos, que en tiempos no muy lejanos había de refulgir cual astro de sabiduría y santidad, para honra y glorificación de Dios. Lo malo de la cosa era la pobreza e infelicidad de los padres del predestinado y la no mucha abundancia de su protectora.
Esta solemne proclamación, que formará la época más brillante para la América, no ha sido una vana ceremonia que burle la esperanza de los pueblos, reduciéndolos al estéril placer de dictados pomposos, pero compatibles con su infelicidad.
Ahora, Harold, supongamos que meramente te hubiesen dicho tanto como tú nos has dicho en relación a la multiplicación por cien del poder de la humanidad para producir riqueza que tuvo lugar en este periodo, y dejasen que fueses tú, sin mayor información, quien infiriese la magnitud del cambio a mejor en la situación de la humanidad que se seguiría de modo natural, ¿qué parecería razonable suponer?" "No parecería arriesgado dar por sentado, como mínimo," replicó el chico, "que toda forma de infelicidad humana o imperfección resultante directa o indirectamente de la necesidad económica desaparecería por completo de la faz de la tierra.
A su vez esta falta de integración conlleva una pérdida progresiva de la identidad, un amuermamiento general o lo que es igual, la muerte de los individuos en vida, con enormes y trágicas tensiones, inseguridades, infelicidad, amargura, etc.
Derramaron su sangre alrededor de Jerusalén como agua, y no había quien les diese sepultura»; mas lo dijo por exagerar la impiedad de los que lo hicieron, que no la infelicidad de los que la padecieron; porque, aunque estas acciones, a los ojos de los hombres, parezcan duras y terribles; pero a los del Señor «siempre fue preciosa la muerte de sus Santos»; y así, el disponer todas las cosas que se refieren al honor y utilidad del difunto, como son: cuidar del entierro, elegir la sepultura, preparar las exequias, funeral y pompa de ellas, más podemos caracterizarlas por consuelo de los vivos que por socorro de los muertos.
Entre todos sus varones insignes en virtud, armas y letras, no hacen alarde los romanos de otro mejor que de Régulo, a quien ni la felicidad le perdió; pues con tantas victorias murió pobre, ni la infelicidad quebrantó su constante ánimo...
Mas ¿cómo podría haber verdadera felicidad donde no había verdadera piedad y religión?, puesto que la piedad es el culto del verdadero Dios, y no el culto de los dioses falsos, que son tan dioses como demonios; con todo, aun después de haber recibido ya en el número sus falsos dioses a la Felicidad, sobrevino poco después aquella terrible infelicidad causada de las guerras civiles.
Y si la Felicidad no es diosa, como es cierto, porque es don de Dios, búsquese a aquel Dios que nos la pueda dar, y dejen la multitud prejuiciosa de los falsos dioses, la cual sigue la ilusa turba de los hombres ignorantes, haciendo sus dioses a los dones de Dios, ofendiendo con la obstinación de su arrogante y pervertida voluntad al mismo de quien es peculiar la distribución de estos dones; porque no le puede faltar infelicidad al que reverencia a la felicidad como diosa y deja a Dios, dador y dispensador de la verdadera felicidad; así como no puede carecer de hambre el que lame pan pintado y no lo pide al que lo tiene verdadero y puede darlo.
Pocos días después que murió Cayo César (si es que en los difuntos hay algún sentido, llevando ásperamente el haber muerto quedando el pueblo romano en pie y con bastimentos para siete u ocho días, mientras jugando con las fuerzas del Imperio junta puentes a las naves, llegó a los cercados el último de los males, que es la falta de los bastimentos; y el querer imitar a un furioso rey extranjero con infelicidad soberbia, le hubo de costar la pérdida y la hambre, y lo que a ella se sigue, que es la ruina de todas las cosas.