inefable

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inefable

(Del lat. ineffabilis.)
adj. Que no puede ser expresado con palabras por ser extraordinario hay experiencias que son inefables.

inefable

 
adj. Que con palabras no se puede explicar.

inefable

(ine'faβle)
abreviación
cosa que es tan excelente o sutil que no se puede explicar o describir con palabras El gozo estético es inefable.
Sinónimos

inefable

adjetivo
infando, impronunciable, indecible, inenarrable, indescriptible.
Inefable se aplica a lo que tiene tan altas cualidades que es imposible explicarlas; la dicha inefable de los bienaventurados. Infando, por el contrario, es aquello de lo que no se puede hablar por vergonzoso o abominable. Impronunciable e indecible pueden referirse a lo bueno y a lo malo: un gozo, un enojo, unas palabras; cuando son desestimativos sugieren principalmente dificultad material, o inconveniencia moral o social. Inenarrable tiene carácter intensivo y, a menudo, ponderativo: ovación, entusiasmo, lucha inenarrable; en este aspecto coincide con indescriptible.

inefable:

originalimpronunciable, genial, indecible, único, divino, maravilloso, inenarrable, sublime,
Traducciones

inefable

ineffabile

inefable

ineffable

inefable

ADJindescribable, ineffable
Ejemplos ?
Él había descubierto en sus soledades de artista misterios de la música, que eran expresión de las profundidades más bellas e inefables del alma.
¡Qué calma la de aquellos tiempos! ¡Cómo añoraba los inefables sentimientos de amor que trataba de imaginarse a través de los libros!
El seno, firme y esponjado, era un ensueño oculto y supremo; la voz clara y vibrante, las pupilas azules, inefables; la boca llena de fragancia de vida y de color de púrpura.
-murmuró como si hubiera hallado el complemento de sus ansias y su voz, ufana y sin cadenas, resonó en el espacio, embriagada de felicidades inefables, resurgir de opresos lares, vibración etérea, esencia verdadera de la humanidad - ¡Al fin!
América tendrá ejércitos como Europa y disfrutará de los goces inefables de las guerras territoriales y de raza; en vez de hacer algo nuevo, copiará a Europa, y la copiará mal; y los hombres insignificantes que han derrochado estúpidamente las buenas tradiciones de su nación serán glorificados por la plebe.
No menos duro su corazón que aquellos minerales que fueron el solo placer de su juventud, jamás conoció las inefables dichas del amor, quizá porque en su niñez le faltaron las caricias maternales y no pudo compartir con algún hermano los juegos y las efímeras penas de los años infantiles.
Amplia cosecha de impresiones de arte, lecturas de los originales de los trágicos griegos que conocía antes en malas traducciones, de los poetas anteriores a Shakespeare, de toda la pléyade moderna, desde el sensual y vibrante Swinburne hasta la mística Cristina Rossetti; inefables en sueños provocados por los cuadros de Holman Hunt, Whistler y de Burne Jones, todo eso me has dado, ¡ciudad monstruo que me apareces casi ideal porque mientras he vivido en tu seno he vivido con su recuerdo!
Elena, la graciosa, la alegre, ella fue el nuevo amor. ¡Bendita sea aquella boca, que murmuró por primera vez cerca de mí las inefables palabras!
Ni cabe pensar que estas plegarias no sean escuchadas por aquel de quien leemos que ruega por nosotros con gemidos inefables(59).
Unid, pues, venerables hermanos, a nuestras oraciones también las vuestras, así como las de todos los fieles, interponiendo la poderosa y eficaz mediación de la Santísima Virgen. Bien sabéis cuán íntimas e inefables relaciones existen entre ella y el Espíritu Santo, pues que es su Esposa inmaculada.
¿Oyes el armonioso, arrebatado canto que en torno suena del cordero santo?, ¿y entre el sublime y resonante coro, cuál se alza fervorosa de Antonia la oración, y cuál ofrece su juventud, su vida, su martirio, por los males del pueblo que ama tanto? Ve ya del trono santo bajar entre inefables resplandores la mirada de paz, y el rayo ardiente caerse de la diestra omnipotente.
O bien hasta el Eterno nuestras almas por grados elevando, nuestras manos puras de iniquidad levantaremos a la extensión inmensa, do el muy alto habita todo en todo; en respetoso, en profundo silencio el bello orden, la perfección que reina en el gran todo absortos admirando, y en tranquila paz el último día aguardaremos, do el alma nuestra libre de cadenas, de Marco Aurelio y Sócrates al lado, en la contemplación del universo gozará de placeres inefables.