Ejemplos ?
Considera este militante anticolonialista que, en vez de indignarse retrospectivamente de la esclavitud, conviene sobre todo reintegrar la colonización en la historia y comprender sus mecanismos.
Toda la grasa cae en el salón en donde se estaba llevando a cabo el baile, y los niños comienzan a pelearse con ella como si fuera nieve. Luego de indignarse, Alex comienza a formar parte del juego, luego de que Lisa le dice que actúe como alguien de su edad.
Mathlouthi mantiene una ambigüedad manifiesta sobre el real origen del nombre, para defenderse argumentó que “En La Meca hay hoteles que se llaman Mecca Hilton o Mecca Sofitel y hay tiendas que se llaman Mecca Shoes ¿Por qué entonces indignarse de que haya una Mecca-Cola?
Lo que escribe Varrón sobre el nombre de Areópago y del diluvio de Deucalión Marco Varrón no quiere dar crédito a las fabulosas ficciones en perjuicio de los dioses, por no indignarse contra la majestad, de estas falsas deidades.
La mis­ma sinceridad de su sufrimiento lo hacía ahora pasar por inexistente ante sus ojos. Se preguntaba cómo había podi­do ser tan loco para indignarse y desbarrar contra lo inevi­table.
¡Ah!, y eran muy joviales los Irzubeta. Dígalo si no, el panadero que tuvo la audacia de indignarse por la morosidad de sus acreedores.
Verdaderamente (según contaba después míster Chillip) era para indignarse, y él estaba casi indignado; claro que sólo hablando desde un punto de vista profesional, pero estaba casi indignado.
Sin embargo, uno hubo que le escupió en el rostro: Arístides podía indignarse, porque sabía que ninguna boca pura se hubiese atrevido a aquello; pero se enjugó el semblante, y dijo sonriendo al magistrado que lo acompañaba: «Advierte a ése que en adelante no escupa con tanta descompostura».
piensa que ha de lograr algo de otra suerte, se equivoca muy mucho.» En una época de severas virtudes, ya que no de virtudes severas, de sentimientos democráticos, aquella contestación hubiera sido aplaudida; mas entonces había tal corrupción en las costumbres y era tal el espíritu aristocrático y de subordinación a las altas jerarquías sociales, que el rey, los cortesanos, las damas y pueblo todo, para no indignarse de los humos de la viuda y de su hija, determinaron reírse y declararlas tonti-locas, llamándolas las cogotudas hambrientas, las reinas andrajosas, las pereciendo por su gusto y otros dictados y títulos de escarnio.
pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado. 10.41. Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. 10.42.
Q.-Es condición de la virtud indignarse ante la iniquidad, y correr a impedirla o castigarla, sin reparar en lo que ha de sobrevenir.
Cuando mi madre me llevaba a inscribir a un grado, la directora, torciendo la nariz, levantaba la cabeza, y decía: -¿Cómo se escribe "eso"? Mi madre, sin indignarse, volvía a dictar mi apellido.