indigestión


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indigestión

s. f. MEDICINA Malestar producido por una dificultosa digestión de los alimentos después del régimen se dio un atracón de dulces y estuvo postrado en cama con indigestión. dispepsia

indigestión

 
f. Falta de digestión; digestión difícil o defectuosa.
fig.Saciedad, hartura.
pat. Trastorno súbito en la digestión.

indigestión

(indixes'tjon)
sustantivo femenino
trastorno del organismo por digerir mal los alimentos sufrir una grave indigestión
Sinónimos

indigestión

sustantivo femenino
empacho, dispepsia* (medicina).
Dispepsia es el término médico empleado para designar cualquier alteración en la digestión de los alimentos, especialmente si se trata de una patología de carácter crónico.
Traducciones

indigestión

indigestion

indigestión

zažívací potíže

indigestión

dårlig fordøjelse

indigestión

δυσπεψία

indigestión

ruoansulatushäiriö

indigestión

indigestion

indigestión

loša probava

indigestión

消化不良

indigestión

소화 불량

indigestión

indigestie

indigestión

niestrawność

indigestión

indigestão

indigestión

dålig matsmältning

indigestión

การไม่ย่อยของอาหาร

indigestión

hazımsızlık

indigestión

chứng khó tiêu

indigestión

消化不良

indigestión

消化不良

indigestión

SFindigestion

indigestión

f indigestion
Ejemplos ?
En un momento, la mesa estuvo colmada de platos y botellas y ciertamente hubiera muerto de indigestión sólo con probar de todo cuanto se me ofrecía.
No me hice de rogar; y como los niños se empeñaban en que siempre estuviera comiendo, porque les divertía verme abrir el pico y agitar las alitas, y a mí no me disgustaba atracarme, padecí una indigestión que por poco me mata; pero logré escapar de ella, si bien estuve alicaído durante tres días.
Debe haberlos, y los hay, buenos y malos, grandes y chicos, flacos y gordos, duros y blandos; pero queda al arbitrio de cada cual escoger al que mejor apetece a su paladar, estómago o dentadura, dejando siempre a salvo el buen nombre de la especie matambruna, pues no es de recta ley que paguen justos por pecadores, ni que por una que otra indigestión que hayan causado los gordos, uno que otro sinsabor debido a los flacos, uno que otro aflojamiento de dientes ocasionado por los duros, se lance anatema sobre todos ellos.
Y cuántos hombres y mujeres llegan a los hospitales con indigestión y contestan a la consabida pregunta del médico: -¿Qué has comido?
Solo uno que otro desaforado aprovechaba el sueño del anciano, durante su velada de turno, ya para escaparse, ya para darse una indigestión de uvas, trepado como un mono en las ricas parras del patio.
Le ofrezco la mitad al Gobierno, en la seguridad de que, sirviéndole cuando menos de enmienda, le evitará una indigestión, y eso irá ganando si viene el dómine cuya sombra le espeluzna.
A la una de la mañana la ligera indigestión había desaparecido, y como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto hirientes fueran los agravios.
Por supuesto, en la cruzada, la muchacha se almareó, y cuasi, cuasi largó la panza y la riñonada. Pero le dieron giniebra que cura la indigestión; y diz que sopló el porrón, y se lo limpió de una hebra.
Interrogada sobre la manera en que debía hacerse, dijo que el único modo era el de provocar de inmediato una ligera indigestión al sujeto, no haciéndole comer cosas contrarias o malsanas, sino obligándolo a comer precipitadamente fuera de las horas de sus comidas.
Nippers, el segundo de mi lista, era un muchacho de unos veinticinco años, cetrino, melenudo, algo pirático. Siempre lo consideré una víctima de dos poderes malignos: la ambición y la indigestión.
Transpórtala de tu causa a la de todo el mundo: di que tienes un cuerpo mortal y sin vigor, al cual, no solamente de la injusticia y del poder de los más fuertes puede provenirle el dolor, antes lis mismos placeres le llevan al tormento, pues las grandes comilonas reportan la indigestión, las embriagueces, el ensoñamiento y temblor de nervios, los delirios sensuales, los arañazos de las manos y de todos los miembros.
Así habló doña Isabel; pero con gran asombro vio que don Braulio no se irritaba como ella, que permanecía impasible, ni más ni menos que si se tratase de la indigestión de algún caballerote de la villa; no pudo, pues, menos que exclamar un poco enojada: -¿Y usted no dice nada?