indiano

(redireccionado de indianos)

indiano, a

1. adj./ s. Del continente americano.
2. Se aplica al emigrante que volvía rico de América los indianos fueron envidiados por todo el país.

indiano, -na

 
adj.-s. De América.
Díc. de la persona que vuelve rica de América.
adj. Relativo o perteneciente a las Indias Orientales.
Traducciones

indiano

/a
B. SM/F Spaniard who has made good in America
indiano de hilo negromiser
Ejemplos ?
Se habla entonces de Montevideo, o de Buenos Aires, o de Caracas, o de Córdoba, o de Maracaibo. La patria es para los indianos, la localidad nativa y sólo además, la región donde ésta ejerce su real hegemonía.
Cuando Juan Ángel Michelena viene a gobernar a Montevideo, no es un venezolano el que llega sino un hijo de Coro; cuando Francisco Urdaneta va a combatir por la revolución en Venezuela, no es un uruguayo a quien se nombra, sino un montevideano. La patria es entonces para los Indianos la localidad nativa y sólo además su región de real hegemonía.
A la entrada develadora no los mandaban – por lo demás – sus Reyes, quienes, temiendo siempre el conflicto de mayor cuantía con Portugal, seguían siendo fieles a la política tradicional de no practicar la ocupación, sin perjuicio de publicar en toda oportunidad que les pertenecía el derecho de hacerla. Estos indianos vinieron hacia Uruguay por su cuenta.
Acaso antes o en la misma época que él, otros indianos “patriotas” hayan concebido y defendido en distintas regiones de Hispano-América, iguales o semejantes postulados y fórmulas.
En ellos corre Sangre de Bonifaz el de Sevilla, Del fiero vencedor de la Rochela, Del que trazó primero en breve carta La soledad de los indianos mares, Y en sus bosques logró gigante tumba, Al impulso de arpón enherbolado.
De lo otro, nada; mucho palique, mucha vulgaridad, indianos restaurados, pollos de Universidad, retahílas incomprensibles medio en hebreo y la mitad en castellano.
Van en busca de ganado con que volver, a su aldea, y por tierra de pinares larga jornada comienzan. Van Duero arriba, dejando atrás los arcos de piedra del puente y el caserío de la ociosa y opulenta villa de indianos.
Y, llorando, repetía el rapaz, más enterado que su hermana de las picardías del mundo: -La llevan al Matadero... Carne de vaca, para comer los señores, los indianos.
Los hombres de quienes tomaba su prestigio e importancia la plaza famosa del mar cántabro no levantaban media línea más que él, ni procedían de otro origen más preclaro: indianos más o menos antiguos; sencillos en sus gustos, vulgares en sus formas, afanosos, pero nobles, en su profesión, ricos casi todos, e ignorantes sin casi, como se dejaba ver en la sencillez primitiva de la población cuyo sostén y principal objeto eran ellos mismos.
Guárdanla pocos hombres, aunque los indianos que la habitan están sujetos a la corona de España y hablan español, a causa de la religión católica, que es cultivada por algunos sacerdotes que envían de la Tierra Firme.
Viejos verdes, niñas cursis, mamás grotescas, canónigos egoístas, pollos empalagosos, indianos soeces y avaros, caballeros sospechosos, maníacos insufribles, enfermos repugnantes, ¡peste de clase media!
En la primera situación la entrada a nuestro país habría corrido a cargo del europeo-español o lusitano – y en la segunda, del criollo, como lo fue en efecto, enteramente, al igual de lo acontecido al respecto de Santa Fe y Buenos Aires. Subrayémoslo: Indianos nativos de Paraguay, de Corrientes y de Santa Fe fueron los exploradores de Uruguay.