indeciso

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También se encuentra en: Sinónimos.

indeciso, a

(Derivado del lat. decisus, part. de decidere.)
1. adj./ s. Que duda o está inseguro está indeciso sobre qué estudios seguir; parece indecisa en resolver el conflicto. dudoso
2. adj. Que no ha sido decidido o resuelto la aceptación del presupuesto todavía sigue indecisa. determinado

indeciso, -sa

 
adj. Pendiente de resolución.
Irresoluto, dudoso.

indeciso, -sa

(inde'θiso, -sa)
abreviación
que no tiene firmeza o seguridad un gobernante indeciso
Sinónimos

indeciso

, indecisa
Traducciones

indeciso

nerozhodnutý, nerozhodný

indeciso

ubeslutsom

indeciso

epäröivä, päättämätön

indeciso

neodlučan

indeciso

優柔不断な, 決心がついていない

indeciso

결단성이 없는, 결단을 내리지 못하는

indeciso

indeciso

indeciso

obeslutsam, obestämd

indeciso

ไม่ตกลงใจ, ลังเล

indeciso

kararsız

indeciso

không dứt khoát, lưỡng lự

indeciso

/a
A. ADJ
1. [persona] → indecisive
estoy indecisoI'm undecided
¡soy tan indeciso!I can never make up my mind!
2. [tema] (= por decidir) → undecided; (= indefinido) → vague
3. [resultado] → indecisive
B. SM/F (Pol) (en votación) → undecided voter; (en encuesta) → don't know

indeciso-a

a. undecided, undecisive, hesitant.
Ejemplos ?
Acaban esperanzas, las disuelven; a tus pasos los tornan indecisos; se aprovechan de ti y hacen sumisos tus sueños de grandezas que no vuelven.
Una gran paz llena las pobres mentes, cansadas del trabajo diario, y sus pensamientos toman ya los colores tiernos o indecisos del crepúsculo.
Hasta esa edad, tanto el sabio como el insensato han acumulado numerosas experiencias formadoras y luego cesan de estar indecisos frente a la existencia.
Las caras rojas, barnizadas por el sol, brillaban con el reflejo de las llamas del hogar: los cuerpos rezumaban el sudor de la penosa jornada, saturando de grosera vitalidad la atmósfera ardiente de la cocina, y a través de la puerta de la masía, bajo un cielo de color violeta en el que comenzaban a brillar las estrellas, veíanse los campos pálidos e indecisos en la penumbra del crepúsculo, unos segados ya, exhalando por las resquebrajaduras de su corteza el calor del día, otros con ondulantes mantos de espigas, estremeciéndose bajo los primeros soplos de la brisa nocturna.
Y como una táctica de los modernistas (así se les llama vulgarmente, y con mucha razón), táctica, a la verdad, la más insidiosa, consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas, cuando en realidad éstas son perfectamente fijas y consistentes; ante todo, importa presentar en este lugar esas mismas doctrinas en un conjunlo, y hacer ver el enlace lógico que las une entre sí, reservándonos indicar después las causas de los errores y prescribir los remedios más adecuados para cortar el mal.
Se detuvieron un instante indecisos: mas, luego, pasando por encima del obstáculo, prosiguieron el avance, cautelosos, con el oído atento a los chasquidos precursores de los derrumbes y sintiendo a cada paso el golpe seco de algún desprendimiento.
Los hombres de la escolta quedaron indecisos, y en aquel momento, Fray Lope, que permanecía en el presbiterio, abrió la puerta de la sacristía, que rechinó largamente.
Sus ojos negros brillaban, reflejándose en ellos una espléndida alegría, como brilla un puro cristal reflejando los radiantes rayos del sol; sus mejillas estaban encendidas como hogueras de regocijo; sus labios temblaban indecisos entre una gozosa sonrisa y un suave llanto.
Para entonces había oscurecido completamente; un aire fresco movía las hojas de los árboles y en la espesura y por todos lados se oían los indecisos ruidos de animales que de noche dan temerosa voz a los bosques americanos, sin permitir un solo momento de silencio.
¡Espectáculo extraño el de esta habitación desmantelada, en cuyas paredes describían fantásticos perfiles las llamas que, al subir retorciéndose por los leños, arrojaban sobre el muro sombras inciertas y resplandores indecisos!
No lloremos demasiado la fuga de los infieles al arte que se acomodan con el destino de un Rotschild, y llamemos a la torre de marfil donde se encierran los indecisos: -¡Salid!
Melancólico era el uno, de edad cascada y marchita, macilento, enjuto, grave, rostro como de ictericia, ojos siniestros, que a veces de una hiena parecían, otras, vagos, indecisos, y de apagadas pupilas.