inconsolable

(redireccionado de inconsolables)

inconsolable

(Del lat. inconsolabilis.)
adj. Que no puede consolarse o es difícil de consolar tras la muerte de sus padres estaba depresivo e inconsolable. afligido, triste

inconsolable

 
adj. Que no puede ser consolado o consolarse.
fig.Que muy difícilmente se consuela.
Traducciones

inconsolable

inconsolable

inconsolable

伤心

inconsolable

傷心

inconsolable

ADJinconsolable
Ejemplos ?
Ahora, son puros lamentos: los mayorales de galeras tienen que buscar puntos más lejanos, con sus mancarrones flacos, sus coches desvencijados y sus aperos compuestos y recompuestos con tiento, arpillera y cabo de manila; los carreros, pronto los tendrán que seguir, y los comerciantes, ellos, lloran, inconsolables.
El pescador extranjero, que comprendió que la verdadera princesa era la que él tenía en su casa, se embarcó en su lancha con Elena y partió en busca de los príncipes Enrique y Amalia, los inconsolables padres de la niña.
Ellos, sin embargo, inconsolables de su desplazamiento, siempre ambiciosos de gobierno e influencias, tratan de mover resortes, apelan a la audacia que antes les dio situación y siguen soñando, en su inconsciencia, con las combinaciones de partidos, con las situaciones revueltas en las cuales saben medrar por el gastado medio de la transacción y, lo que es mas repugnante, han llegado a la conspiración con el Gobierno que espera al presidente constitucional, mezclándose para ello elementos reaccionarios con hombres a quienes el interés individual ciega y hace olvidar sus antagonismos doctrinarios.
He aquí la relación que hizo el viudo -uno de los poquísimos inconsolables que se encuentran: De Águeda Salas corría un rumor: que no se casaría jamás, y que si por caso improbable llegase a encontrar marido, sería infinitamente desgraciada, abandonada al día siguiente.
En esas veinte y cuatro horas de conmemoración, todos, inconsolables y consolados, todos acuden al cementerio y se agrupan en torno a los sepulcros; los unos para borrar con otras lágrimas las huellas de sus lágrimas; los otros para reemplazar con guirnaldas de hermosas flores la triste yerba del olvido.
La mar no podía estar más mojada Ni más secas las arenas de la playa; No se veía ni una nube en el firmamento Porque, de hecho, no habita ninguna; Tampoco surcaba el cielo un solo pájaro Pues, en efecto, no quedaba ninguno. La morsa y el carpintero Se paseaban cogidos de la mano: Lloraban, inconsolables, de la pena De ver tanta y tanta arena.
Hubo un momento, aquél en que el Sol besó la línea del horizonte, en que ellos esperaron ver salir al Sol y hablarles con la misma bondad generosa que a Manco Cápac, y suspendieron sus lamentaciones; pero, breve e indiferente, el enorme disco de oro se ocultó en el mar. Entonces arrojáronse al suelo y lloraron inconsolables.
Crea personajes específicos, originales, creíbles y encantadores, y serpenteando entre sus inconsolables días, nunca pierden el sentido del humor.
Entonces son llamados Lord Massingam y Lady Roberta, los cuales quedan asombrados e inconsolables, pero Roberta da a conocer que la ropa con la que la hallaron tampoco era de ella, era la de Lady Alice.
de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1992. Los inconsolables (The Unconsoled, 1995), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 1997.
Aunque parece que los niños están despiertos durante un terror nocturno, ellos parecerán confundidos, inconsolables o no responderán a los intentos de comunicarse con ellos, incluso pueden no reconocer a sus familiares.
John Clute, notando las “inconsolables complejidades de la visión de Tiptree” concluyó que “es muy raro que una historia de James Tiptree no trate directamente con la muerte y termine con la muerte del espíritu, o de toda esperanza, o de toda la humanidad”.