incomodado

incomodado, a

adj. Que está disgustado o molesto su demanda la sorprendió y la dejó incomodada.
Ejemplos ?
Las familias irlandesas gaélicas se habían incomodado desde sus territorios aborígenes de los alrededores de Naas y fueron conducidas hacia las colinas wooded.
De hecho, según su sello, fue nombrada sacerdotisa por el conquistador acadio. Así, es posible que esta designación hubiese incomodado al lugal de Ur, siendo éste el motivo de la expulsión.
Después de la piada, Gentili preguntó para Fábio si aún había una vacante en el elenco del Porta dos Fundos para Diguinho, que rió e ironizó diciendo que iría a llevarle para la Parafernalha. Inmediatamente, Felipe Neto se mostró incomodado en su Twitter con el comentario del comediante.
París, que por largos siglos mereció dignamente el significativo nombre de Lutecia (ciudad del lodo), vio rebajar el mefitismo de su atmósfera y disminuir el número de fiebres intermitentes cuando en 1184 Felipe Augusto, incomodado en su propio palacio por la fetidez de las calles, mandó empedrarlas todas.
El conjunto del entrenador Vicente del Bosque como pocas veces se vio incomodado por el marcaje del equipo contrario, motivo por el cual el juego se tornó parejo y luchado.
El 10 de octubre de ese año, Manuel Marqués de Souza informó al marqués de Alegrete, que José María Caravaca y José Bonifacio Redruello decidieron embarcarse para Porto Alegre y que con ellos iba Oliden. Redruello habría llegado a Río Grande quizá con buen viaje por mar, sin que "el mareo le haya incomodado como acostumbra".
La primera ópera de Goehr, Arden Must Die, también fue compuesta durante este período y demuestra ser una poderosa adaptación de la moralidad jacobina que ha incomodado a los políticos contemporáneas por sus resonancias sociales.
-Pues nada, don Luis; llegué y le pregunté a mi tío qué había de la plaza, y me contestó muy incomodado: «¡Hijo, qué molino eres!
¿Será simplemente que me ataca el instinto de atrapar? Estoy un poco incomodado y no sé por qué, a veces, cuando lo descubro, me quedo tranquilo; pero al rato, zas.
Un día, cuando estaba llorando amargamente en el bosque, oyó a un pájaro que cantaba con una voz tan melodiosa que no pudo menos de decirle: -¡Ah!, pajarito, ¡qué contento cantas! El Señor no está incomodado contigo.
Al parecer, el gallo no era del mismo modo de pensar; porque en cuanto notó que un hombre le perseguía comenzó a correr batiendo las alas y cacareando por lo bajo, muy incomodado sin duda.
Los pobres animales van a reventar en seguida. No le contesta el carretero y el señor Sabelo-todo vuelve a su tienda muy incomodado.