incoercible

incoercible

adj. Que no puede ser reprimido o refrenado hemorragia incoercible. coercible

incoercible

 
adj. Que no puede ser coercido.
Traducciones

incoercible

incoercibile
Ejemplos ?
Sonda nasogástrica, la cual se introduce por una fosa nasal hasta el estómago, utilizada en padecimientos como la hemorragia gastrointestinal, abdomen agudo, oclusión intestinal, pancreatitis aguda o vómito incoercible.
Por ejemplo, el crítico literario argentino Álvaro Melián Lafinur escribe: «La prosa de Sarmiento es incoercible, desigual, bárbara, carece de gusto e ignora o desdeña el valor fonético de las palabras y el arte de su colocación armoniosa.
Esa idea fue tomando cuerpo rápidamente dentro del grupo separatista y no fue menester mucho tiempo para que tal pensamiento se transformara en acción y se cristalizara luego en brillante realidad. Existe, empero otra verdad social que mantuvo firme ese espíritu incoercible que distingue a la Institución.
¿Los que a la hidra Lernea, y a aquella irrefrenable raza de biformes fieras en caballar catadura, insolentes, indómitas, brutalmente feroces, y a la bestia del Enmanto, y a aquel monstruo incoercible, el perro de tres cabezas de las cavernas del infierno, cachorro de la espantosa Equidna, y al dragón guardián de las manzanas de oro en los confines de la tierra?
He visto la tierra, con su fertilidad incoercible y salvaje, sofocar al hombre, que arroja una semilla y obtiene cien plantas diferentes y no sabe cuál es la suya.
La persona, `conocida' que entra a ver al sujeto es, en las ideas latentes, `la gran incógnita' -la muerte-, cuya imagen ocupó durante el día anterior los pensamientos del sujeto, anciano ya y enfermo de arteriosclerosis. La risa incoercible que le acomete es una sustitución del llanto enlazado a la idea de que ha de morir.
Sobre su experiencia al traducir la obra de Saint-John Perse, el mismo Zalamea escribe en su ensayo La consolación poética: “Aquellos meses iniciales de 1945 en que sentí la necesidad incoercible de hacer un poco mía la obra de Perse, coincidieron con una época oscura durante la cual tuve el conocimiento vivo del mal en sus formas más torturantes y mezquinas”.
Por la Orden de 21 de mayo de 1938 y la Orden Ministerial de 16 de mayo de 1940, también se instauraron medidas para acabar con las manifestaciones culturales vascas: «...por exigencias del respeto que debemos a lo que entrañablemente es nuestro, como el idioma, precisa desarraigar vicios de lenguaje que trascendiendo del ámbito parcialmente incoercible de la vida privada, permiten en la vida pública la presencia de modas con apariencia de vasallaje o subordinación colonial.