inacabable

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inacabable

adj. Que no se acaba nunca o que dura mucho su homilía nos pareció inacabable; recibió una inacabable sarta de injurias. interminable

inacabable

 
adj. Que no se puede acabar.

inacabable

(inaka'βaβle)
abreviación
1. que no tiene término en el espacio o en el tiempo La voluntad humana es inacabable y no conoce fronteras.
2. que es o resulta excesivamente largo o grande Me quedé dormido porque la película era inacabable y aburrida.
Sinónimos
Traducciones

inacabable

incessabile

inacabable

endlose

inacabable

Endless

inacabable

ατελείωτες

inacabable

безкраен

inacabable

nekonečné

inacabable

無限

inacabable

끝없는

inacabable

ADJendless, interminable
Ejemplos ?
Los antecedentes de Ali Khan le aseguraron ser designado como el primer Primer Ministro de Pakistán, pero su gobierno debió hacer frente a diversos desafíos e inacabables conflictos regionales en Kachemira con la India, haciendo que Ali Khan se acercara a su contra parte en India el primer Ministro Jawaharlal Nehru para llegar a un acuerdo para finalizar con la violencia religiosa, pero Nehru derivó el problema hacia las Naciones Unidas.
A voluntad nuestra, se acercaría o se alejaría de los focos de calor y de luz, huiría de los soles envejecidos y buscaría fluidos, fuerzas y vidas insospechadas en la órbita de mundos vírgenes e inacabables».
Se calzaba, sin embargo, pero no salía de casa, y sus inacabables fatigas de monte se reducían ahora, en las tardes de lluvia, a lentos y taciturnos paseos alrededor del patio, cuando al entrar el sol el cielo se despejaba y el bosque, recortado a contraluz como sombra chinesca, se aproximaba en el aire purísimo hasta tocar los mismos ojos.
La cantidad de cañones de grueso calibre, de tanques grandes y pequeños, de aviones de toda especie y de municiones inacabables que, provinientes de Italia y de Alemania llegaron a poder de Franco y los ejércitos de esos países que se aliaron a nuestros enemigos, nos colocaron en una inferioridad tal que nuestra firme resolución y el heroísmo admirable de nuestras tropas no podía humanamente contrarrestar.
La extracción de la “línea” fue un espectáculo sorprendente para los que la presenciaban. Brazas y más brazas salían del agua, amontonándose en la arena en espirales inacabables.
El comedor, la sala, la alcoba, eran vastos terrenos de juego o de batalla, donde se escalaban las sillas, se exploraban los rincones, y donde uno podía esconderse. Los largos corredores eran de día pista de carreras, de noche túneles inacabables y llenos de peligros.
Venido a la América del sur, en busca de fortuna, deja correr su mirada, del surco, al horizonte sin fin de la llanura inmensa; y calcula que de esta misma tierra rica y fértil, hay extensiones inacabables y desiertas; y, al acordarse las maravillas que, en su tierra, crea el trabajo industrioso del hombre, en una sola hectárea, poblándola de centenares de árboles de variada fruta, de hortalizas suficientes para mantener a familias numerosas, de forrajes productores de carne y de leche, y hasta de glorietas floridas que, de algún rincón hacen un paraíso, siente cundir en su alma de pobre peón, la vehemente ambición de poseer, él también, algún día, un retazo, un jirón, una hilacha de este manto regio.
Disfrutaban y agonizaban en los placeres. Orgías inacabables se sucedían por las semanas de las semanas. Músicas electrónicas destajaban los oídos y la sensualidad de los individuos se acrecentaba con la mayor variedad de inyectables, bebibles o fumables.
Pero esas selvas inacabables de majestuosos árboles de madera dura representaban mil fortunas; las llanuras, fértiles y de riego fácil, prometían cosechas maravillosas al que resolviera el problema de cultivarlas; las montañas dejaban ver que en su seno encerraban todos los metales cada día más apetecidos por el hombre.
¿Y no tuvimos que hacer lo mismo, nosotros, dijo, cuando se extendió el ferrocarril, con nuestras inacabables tropas de treinta y cuarenta carretas tucumanas, que iban en fila, tiradas, cada una, por ocho, diez, veinte bueyes, haciendo rechinar sobre sus ejes las toscas ruedas de madera maciza, formando el cuadro, en las paradas, para rechazar los ataques de los indios?
De la pequeña loma en la cual estaba la casa, se perdía la vista, por todos lados, en inacabables cañadones, apenas cortados, de trecho en trecho, por ondulaciones amplias y de poca elevación.
Después del fastidio de esta decepción, su corazón volvió a quedarse vacío, y entonces empezó de nuevo la serie de las jornadas iguales. Y ahora iban a seguir una tras otra, siempre idénticas, inacabables y sin aportar nada nuevo.