Ejemplos ?
Diréis que para que la nación acabe de iluminarse es necesario que el ramo de literatura se estanque como los naipes y el aguardiente, siendo nosotros los administradores que podamos impunemente dar lecciones al público, ya en papelillos sueltos, ya en tomos de tres puentes, ya de viva voz en las tabernas honradas de la corte, en sus librerías y concurrencias, o ya remitiendo nuestros áureos dramas al gran teatro.
Yo repuse inclinándome profundamente: -Soy un gran pecador, Reverendo Padre. El rostro del capuchino volvió a iluminarse con indulgente sonrisa: -Todos lo somos, hijo mío.
Todo se veía claro en el aire ligero, desde los planetas hasta las farolas de gas. Brillaban tantas luces allá arriba y en la ciudad que las tinieblas parecían iluminarse.
El día declinaba; la ciudad que comenzaba a iluminarse tomaba un aspecto fantástico, con sus improvisados palacios de madera, sus orientales tiendas y el inmenso pueblo que llenaba sus calles.
Soy de raza inferior por toda la eternidad. Heme aquí en la playa armoricana. Ya pueden iluminarse de noche las ciudades. Mi jornada ha concluido; dejo la Europa.
Y la siniestra multitud continuaba arrastrándose, lenta, dolorosa, en una lúgubre pantomima, bajando la pendiente como un hormigueo de escarabajos negros, sin hacer jamás el menor ruido, en un silencio profundo, absoluto. En vez de oscurecerse, el hechizado paisaje comenzó a iluminarse.
Cuando volvieron a iluminarse todas las calles, hubo una espantosa conmoción en la torre, ya que el menor resplandor que se filtrara por las ennegrecidas ventanas y las rotas celosías era excesivo para la bestia aquella que había huido a su refugio tenebroso.
No sé... voy arrastrando mi fe perdida y mi esperanza trunca, sombra de un alma entre la luz temblando y sin poder iluminarse nunca!
Nichiren (1222-1282) toma esta predicción como un ejemplo para ilustrar que personas perversas tienen el potencial para iluminarse.
Los temas "Pregón para Iluminarse" y "Un Día de Tus Días" tienen una inspiración eminentemente folclórica, aunque desarrollan ideas rockeras, especialmente en los quiebres instrumentales.
En el Llibre dels Fets, se cita que las tropas del rey Jaime llevaban fallas (antorchas) para iluminarse, tanto para el camino como a la entrada de las tiendas de campaña.
Lado A "Sube a Nacer Conmigo Hermano" (Pablo Neruda/Los Jaivas) – 4:49 "Corre Que Te Pillo" (Los Jaivas) – 11:49 Lado B "Pregón Para Iluminarse" (Los Jaivas) – 5:56 "La Poderosa Muerte" (Pablo Neruda/Los Jaivas) – 11:51 Gato Alquinta – Voz, Guitarra, Percusión, Vientos y Otros.