ideo-

ideo-

pref. Componente de palabra procedente del gr. idea, que significa apariencia, imagen ideal de un objeto ideológico; ideografía.
NOTA: También se escribe: ide-

ideo-

 
Prefijo procedente del gr. idéa, idea.
Ejemplos ?
Cuando se hallaron frente a frente, Fegeo tiró el primero la luenga lanza, que pasó por cima del hombro izquierdo de Tideo sin herirle; arrojo éste la suya y no fue en vano, pues se la clavó a aquél en el pecho, entre las tetillas, y le derribó por tierra. Ideo saltó al suelo, abandonando el magnífico carro, sin que se atreviera a defender el cadáver —no se hubiese librado de la negra muerte—, y Hefesto le sacó salvo, envolviéndole en densa nube, a fin de que el anciano padre no se afligiera en demasía.
Estos interpusieron sus cetros entre los campeones, e Ideo, hábil en dar sabios consejos, pronunció estas palabras: —¡Hijos queridos!
Iban delante los mulos que arrastraban el carro de cuatro ruedas, y eran gobernados por el prudente Ideo; seguían los caballos, que el viejo aguijaba con el látigo para que atravesaran prestamente la ciudad; y todos los amigos acompañaban al rey, derramando abundantes lágrimas, como si a la muerte caminara.
Pero la noche comienza ya, y será bueno obedecerla. Respondióle Ayante Telamonio: — ¡Ideo! Ordenad a Héctor que lo disponga, pues fue él quien retó a los más valientes.
EL CORO La venganza de los Dioses ha caído precisamente sobre Helena, porque ha herrado ella de lágrimas toda la Hélade por culpa del funestísimo Páris Ideo, que atrajo a los helenos a Ilios.
-decía el nuevo dueño-. Viene de que el diablo, después que hubo leído la Biblia, quiso fabricar una caricatura de ella e ideo el juego de cartas.
Cenad en la ciudad, como siempre; acordaos de la guardia, y vigilad todos; al romper el alba vaya Ideo a las cóncavas naves, anuncie a los Atridas, Agamemnón y Menelao, la proposición de Alejandro, por quien se suscitó la contienda, y hágales esta prudente consulta: Si quieren que se suspenda el horrísimo combate, para quemar los cadáveres, y luego volveremos a pelear hasta que una deidad nos separe y otorgue la victoria a quien le plazca.
Allí le salen al paso Tideo, el ínclito Partenopeo y la sombra del pálido Adrasto; allí los troyanos muertos en la guerra y tan llorados entre los hombres, larga hilera que contempló con lágrimas, y en que estaban Glauco, Medonte, Tersíloco, los tres hijos de Antenor, Polifetes, consagrado a Ceres, e Ideo, armado todavía y todavía manejando su carro.
Después que aquella trompa con que tañían hizo señal que acababan ya la danza, fueron quitados los paños de ras que allí había, y cogidas las velas, aparejose el aparato de la fiesta, el cual era de esta manera: Estaba allí un monte de madera, hecho a la forma de aquel muy nombrado monte, el cual el muy gran poeta Homero celebró llamándolo Ideo, adornado y hecho de muy excelente arte, lleno de matas y árboles verdes, y de encima de la altura de aquel monte manaba una fuente de agua muy hermosa, hecha de mano del carpintero, y allí andaban unas pocas de cabrillas que comían de aquellas hierbas.
IDA, guerrero troyano, muerto a manos de Turno. IDEO, fuerte guerrero troyano, con cuya sombra se encontró Eneas en los Campos Elíseos.
El heraldo Ideo llevaba además una reluciente cratera y copas de oro; y acercándose al anciano, invitóle diciendo: —¡Levántate, hijo de Laomedonte!
Y ya se hubieran atacado de cerca con las espadas, si no hubiesen acudido dos heraldos, mensajeros de Zeus y de los hombres, que llegaron, respectivamente, del campo de los teucros y del de los aqueos, de broncíneas corazas: Taltibio e Ideo, prudentes ambos.