Ejemplos ?
Mucho nos falta, efectivamente, que decir, pero acabamos de entrar en cuentas con nosotros mismos, y hecha abstracción de lo que no se debe, de lo que no se quiere, o de lo que no se puede decir, que para nosotros es lo más, podemos asegurar a nuestros lectores que dejamos el puesto humildemente a quien quiera iluminar la parte del cuadro que nuestro pobre pincel ha dejado oscura.
Y Preciosa dijo: -Yo, señor caballero, aunque soy gitana pobre y humildemente nacida, tengo un cierto espiritillo fantástico acá dentro, que a grandes cosas me lleva.
Y como la humildad es el reducto en que se abroquelan los tontos, o mejor dicho, en que debieran abroquelarse, nuestro pavo, humildemente, determinó pedir a quien fuese más que él y que todos, que le hiciese, de la noche a la mañana, brotar talento.
Tanto ella como su equipo han actuado con brillantez en condiciones difíciles. Por consiguiente, acepto humildemente las tareas de la Presidencia de la Conferencia que me confía esta distinguida asamblea.
El hecho es que la cuestión no me había nunca preocupado seriamente, llegando hasta ignorar, — lo que confieso humildemente, — que el congrcso argentino hubiera prestado su aprobación al convenio celebrado en Montevideo en 11 de enero de 1889.
La plática del prelado sólo a mí parecía edificar, y como no soy egoísta, supe sacrificarme por las damas, y humildemente interrumpirla: —Yo no aspiro a enseñar, sino a divertir.
Ni son menos dignos de reflexión los destierros y prisiones sin causa contra el derecho, sin proceder conocimiento, con infracción de, de todos los sujetos que no aprobaron ni consintieron sacar del testamento del rey Carlos II la cláusula de substitución hecha a favor del rey nuestro señor, substituyendo en su lugar el duque de Orleans, como mandó el serenísimo duque de Anjou, declarando que debía entenderse así la voluntad de su tío; siendo esta provincia la única de que se opuso a tan injusto precepto, opuesto a toda razón y justicia, representándole humildemente que este caso no se podía tratar sino en Cortes Generales...
Y aquél fue de Margarita el rincón privilegiado; ni una noche se ha pasado, mientras en claustro vivió, en que allí no haya venido humildemente a postrarse, y en manos a encomendarse de la que nunca pecó, la pobre niña, agobiada de soledad y fatiga, buscó en su encierro una amiga en quien creer y esperar; y hallando aquella escultura tan amorosa y tan bella, partió su amistad con ella y se encargó de su altar.
Este hecho que caracteriza una vez más la andanada terrorista ha merecido por parte nuestra también un período de reflexión acerca de determinadas interpretaciones que hubo en su momento referidas a acontecimientos sucedidos en los países árabes y que fueron por muchos líderes occidentales interpretados o denominados, tal vez periodísticamente, como la primavera árabe, pero que en realidad, humildemente y con mucho respeto desde nuestro punto de vista, reflejaba tal vez otras situaciones no percibidas, no entendidas, no comprendidas por los principales líderes de Occidente.
¿De no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los otros caminos cerrados?
—Sí, mi general, mucha verdad— contestó con aire beatí- fico el sufrido ayudante. III PcTd un día no estuvo el teniente López con el humor de seguir aceptando humildemente complicidad en las mentiras.
Entonces los hijos del pedernal dieron gracias a su abuela, la vida, TONACACIHUATL, TONANTZIN NONANTZIN, TOCI, por los dones recibidos y llevaron a los pequeños hasta el inanimado pedernal que yacía a las puertas de las siete cuevas y se los presentaron humildemente.