Ejemplos ?
El Mesolítico (10 000 – 5000), se fabrican herramientas para horadar (perforados, calados), con puntas de saeta (puntas con pedúnculo y aletas), con puntas de microlíticos geométricos (segmentos de círculo, trapecios, triángulos) y, sobre todo, la producción de láminas pequeñas que quedaban fijadas con resinas a las hoces primitivas hechas con caña, hueso o madera.
Muy a pesar de todos los problemas, el trabajo continuó y el resultado del desarrollo fue un avión caza con aspecto siniestro, el cual se asemejaba a un tiburón, con un vientre plano, alas en flecha positiva (inclinadas 18,5° hacia atrás) y dotadas con posterioridad de slats en el borde de ataque para mayor maniobrabilidad a bajas velocidades, dos motores poderosos colgados de las alas, cuatro cañones MK 108 de 30 mm montados en el morro, capaces de disparar 660 proyectiles por minuto y horadar los revestimientos de los bombarderos en más de un metro cuadrado de superficie por proyectil a una distancia de 450 metros.
Las calles se deslizan tortuosas entre edificaciones que han mantenido el sabor popular, y se han levantado en armonía con su paisaje, sobre la roca granítica que como es casi imposible de horadar, se incorpora a las construcciones.
Ya en el siglo XIV y XV aparecen nuevas formas de combate y asedio, entre ellas unas piezas de artillería denominadas bombardas, capaces de horadar las murallas de sillería.
¿A traición y en cuadrilla? Sacristanes falsos, voto a tal que os tengo de horadar, aunque tengáis más órdenes que un ceremonial.
Palma a chapelet o para rosarios, la pusieron los españoles y franceses este nombre a causa que su simiente es apta para hacer rosarios, cuyas cuentas son pequeñas, duras y fáciles a horadar; crece esta cuarta especie en las cumbres de las más altas montañas, con muy empinada elevación, mas muy estrechos y poblados de muy pocas hojas.
Y como aquella Medea, que con la tregua de un día que alcanzó del rey Creón, toda su casa y su hija con el mismo rey quemó en vivas llamas, así ésta, con sus imprecaciones infernales, que dentro en un sepulcro hizo y procuró, según que la beoda me contó, todos los vecinos de la ciudad encerró en sus casas con la fuerza de sus encantamientos, que en dos días no pudieron romper las cerraduras, ni abrir las puertas, ni horadar las paredes, hasta que unos a otros se amonestaron y juraron de no tocarla ni hacerle mal alguno, antes, de darle toda ayuda y favor saludable contra quien algo de mal le pensase hacer.
El lascivo, tras haber disfrutado un instante con la perspectiva del bello culo que se le ofrece, tras haberlo palmoteado, palpado, a veces incluso latigado, pellizcado y mordido, humedece con su boca el lindo ojete que va a perforar, y prepara la introducción con la punta de su lengua; moja asimismo su aparato con saliva o con pomada y lo presenta suavemente al agujero que va a horadar...
Creía llevar el odio dentro de su alma, y en realidad llevaba un deseo infinito, ya victorioso, de horadar la pared y libertar a los enterrados.
Esta visión le enardeció; aciegado del furor lento, se levantó, caminando de una parte a otra del cuarto, tenía intenciones de golpear las paredes con los puños, hubiera querido horadar los muros con los huesos; luego se detuvo en la jamba de la puerta, se cruzó de brazos, nuevamente la pena retrepó hasta su garganta, era inútil cuanto hiciera, en su vida había una realidad ostensible, única, absoluta.
Y bien sabía que siempre sus anhelos de ser súbitamente compadecido, por una ramera desconocida, serían durante el desenvolverse de los días, ineficaces como esa pelota, para horadar la vida espesa.
En las ferias de Guinea nos compráis, como si fuéramos acémilas, para forzarnos á que trabajemos en no sé qué faenas tan penosas como ridiculas; á vergajazos nos haceis horadar los montes para sacar una especie de polvo amarillo que para nada es bueno, y que no vale, ni con mucha, un cebollino de Egipto.