hirviente

hirviente

adj. Que hierve o se mueve agitadamente por la acción del calor o la fermentación.

hirviente

(iɾ'βjente)
abreviación
que hierve Se quemó con agua hirviente.
Traducciones

hirviente

boiling

hirviente

bollente, purga

hirviente

ADJboiling, seething

hirviente

a. boiling;
agua ______ water.
Ejemplos ?
(229) Mas grave y magestuosa que el eco del torrente Que cruza del desierto la inmensa soledad, Mas grande y mas solemne que sobre el mar hirviente El ruido con que rueda la ronca tempestad.
El valle de Moka, antes que lo estropearan los blancos, era un paraíso de helechos, en cuyo centro una fuente de agua hirviente dejaba escapar vapores venenosos que mataban a los pájaros que cometían la imprudencia de entrar en la atmósfera de sus emanaciones de óxido de carbono.
Pues cuentan que otrora, cuando a su nacido, al que con su armada abandonaba las murallas de la divina, a los vientos confiara Egeo, tales mandados, abrazado al joven, le dió: “Mi nacido, para mí que mi larga vida más agradable, único, 215 devuelto en el extremo cabo, poco ha, a mí, de mi vejez, 217 mi nacido, yo al que a dudosos casos obligado me veo a despedir, 216 puesto que la fortuna mía y la tu hirviente virtud te me arrebata...
Y su risa fue como un agua hirviente, y entre mis entrañas revivió la fiera, y me sentí lobo malo de repente; mas siempre mejor que esa mala gente.
Tú tejes al verano su guirnalda de granadas espigas; tú la uva das a la hirviente cuba; no de purpúrea fruta, o roja, o gualda, a tus florestas bellas falta matiz alguno; y bebe en ellas aromas mil el viento; y greyes van sin cuento paciendo tu verdura, desde el llano que tiene por lindero el horizonte, hasta el erguido monte, de inaccesible nieve siempre cano.
Pero pierde la receta que el doctor acaba de prescribir; en el cocimiento, se le olvida colar, o se le queda en el tintero el azúcar, o me lo sirve hirviente o helado, y, al golpear las almohadas, me tira del pelo, me da un achuchón en la nuca, me deja en postura peor.
Antes las ideas se erguían en silencio en la mente como recias torres, por lo que, cuando surgían, se las veía de lejos: hoy se salen en tropel de los labios, como semillas de oro, que caen en suelo hirviente; se quiebran, se radifican, se evaporan, se malogran –¡oh hermoso sacrificio!
Mi padre y mis hermanos grandes, con toda su gravedad de señores muy principales, se daban sus vueltas por allí, y sacaban con un chuzo, de la hirviente cazuela, ya el dorado buñuelo, ya la esponjosa y retorcida hojuela; o bien haciendo del mecedor revolvían el pailón de natilla, que, revienta por aquí, revienta por más allá, formaba cráteres tamaños como dedales.
Dejaba yo atrás a la ciudad hirviente en contiendas estériles, destructoras, inicuas, y en la fría tarde, nubosa, se me presentaban dos ejemplos salvadores: el pelotón de los bisoños que han jurado el amor a la Patria, aprendiendo el manejo de las armas, y el caso perpetuo de la vida que renace, pródigo en el esfuerzo: el mozo que abre el surco, preparándole para las cosechas benefactoras.
Callados miran de la mar hirviente los vívidos cambiantes y el incierto vaivén de sus llanuras solitarias, que leve impulsa pasajero el viento; cuando, en sus frescas ráfagas, la brisa trajo a su oído el rumoroso eco de la confusa multitud, que invade las murallas de mármol del Pireo.
No se sabe qué es; pero uno ve con respeto, y como con cariño, a aquellos hombres de delantal y cachucha que sacan con la pala larga de un horno a otro el metal hirviente; tienen cara de gente buena, aquellos hombres de cachucha: ya no es piedra el metal, como era cuando lo trajo el carretón, sino que lo que era piedra se ha hecho barro y ceniza con el calor del horno, y el metal está en la caldera, hirviendo con un ruido que parece susurro, como cuando se tiende la espuma por la playa, o sopla un aire de mañana en las hojas del bosque.
Hay en los claustros un ansia de acción indescriptible; la savia hirviente de la juventud irrita la sangre, empuja, excita, enloquece.