Ejemplos ?
La mayor parte de la biosíntesis de las proteínas de la seda tiene lugar en la "cola" de la glándula, o zona más inmersa en el abdomen, aunque también se biosintetizan pequeñas proporciones de proteína en zonas más próximas al saco, como se ha podido comprobar empleando alanina radiactiva como trazador. "¿Cómo sale el hilo del aparato hilador?
Si, por ejemplo, nuestro hilador, con su trabajo diario de seis horas, añadia al algodón un valor de tres chelines, valor que constituye un equivalente exacto de su salario, en doce horas incorporará al algodón un valor de seis chelines y producirá el correspondiente superávit de hilo.
De otra parte, si con los modernos medios de producción, un solo hilador convierte en hilo, durante una jornada, muchos miles de veces la cantidad de algodón que él podría haber hilado durante el mismo tiempo con el torno de hilar, es evidente que cada libra de algodón absorberá miles de veces menos trabajo de hilado que antes, y, por consiguiente, el valor que el proceso de hilado incorpora a cada libra de algodón será miles de veces menor.
Y el capitalista, al pagar el valor diario o semanal de la fuerza de trabajo del hilador, adquiere el derecho a usarla durante todo el día o toda la semana.
La intromisión inglesa, que colocó al hilador en Lancashire y al tejedor en Bengala, o que barrió tanto al hilador hindú como al tejedor hindú, disolvió esas pequeñas comunidades semibárbaras y semicivilizadas, al hacer saltar su base económica, produciendo así la más grande, y, para decir la verdad, la única revolución social que jamás se ha visto en Asia.
Ahora ved esta deliciosa cadencia de períodos: «Para ti enreda y trama el gusano hilador de la seda: para ti lleva hojas y fruto el árbol hermoso: para ti fructifica la viña: el vellón de lana que cría la oveja, beneficio tuyo es: la leche y los cueros y la carne que cría la vaca, beneficio tuyo es: las uñas y las armas que tiene el azor para cazar, beneficio tuyo es».
La cantidad de trabajo que sirve de límite al valor de la fuerza de trabajo del obrero no limita, ni mucho menos, la cantidad de trabajo que su fuerza de trabajo puede ejecutar. Tomemos el ejemplo de nuestro hilador.
Veíamos que, para reponer diariamente su fuerza de trabajo, este hilador necesitaba reproducir diariamente un valor de tres chelines, lo que hacia con su trabajo diario de seis horas.
Pablo Bruguera, tejedor a la mano. Víctor Pagés, zapatero. José Bragulat, hilador. Juan Méndez, trabajador del campo. Enrique Muñoz, ajustador.
José Soler Clavaguera, fundidor. Generoso Gareta, ebanista. Juan Trulla, hilador. Marcial Vela, zapatero. Tomás González Morago, grabador.
Si la vende por tres chelines diarios o por dieciocho chelines semanales, la vende por su valor. Supongamos que se trata de un hilador.
En 1551 se encuentra en Valladolid para celebrar el recibimiento del príncipe Felipe en su vuelta de Flandes. Entre 1546 y 1551 está al servicio de Pedro de Montiel, hilador de seda y compañero de Rueda.