hermosura

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hermosura

1. s. f. Circunstancia o cualidad de hermoso ¡qué hermosura de película!
2. Rasgo o cualidad agradable de una cosa la hermosura del rostro. belleza
3. Conjunto de rasgos y cualidades bien proporcionados que hacen a alguien o algo excelente su hermosura no es sólo física. atractivo, gracia, encanto, equilibrio

hermosura

 
f. Belleza, esp. de la forma.
Mujer hermosa.

hermosura

(eɾmo'suɾa)
sustantivo femenino
1. cualidad de la persona o cosa bella y que produce deleite la hermosura de la poesía romántica
2. persona o cosa bella que causa deleite al contemplarla Este vestido es una hermosura.
Sinónimos

hermosura

sustantivo femenino
Traducciones

hermosura

beauty, belle

hermosura

bellezza

hermosura

Schönheit

hermosura

beauté

hermosura

schoonheid

hermosura

beleza

hermosura

piękno

hermosura

красота

hermosura

krása

hermosura

skønhed

hermosura

kauneus

hermosura

יופי

hermosura

아름다움

hermosura

skönhet

hermosura

SF
1. (= cualidad) → beauty
2. (= persona, cosa hermosa) esta modelo es una hermosurathis model is a beauty, this model is beautiful
¡qué hermosura de niño!what a lovely o beautiful child!
Ejemplos ?
Y os place ver derramados cantos de amor por los cielos, porque causen acordados a otras hermosuras celos, y a otros galanes cuidados.
Volví a la mano izquierda y vi un acompañamiento tan reverendo, tanto coche, tanta carroza cargada de competencias al sol en humanas hermosuras, y gran cantidad de galas y libreas, lindos caballos, mucha gente de capa negra y muchos caballeros.
Ese caballero cruzado que va a la guerra de Palestina, llora demasiado la separación de la mujer que ama, siendo así que la gloria y la religión, que son dos hermosuras eternas, le piden el auxilio de su espada.
Pregunté que por qué los querían echar del infierno a aquellos solos, y dijo un demonio porque eran de grandísimo provecho para la población del infierno en el mundo las damas con sus caras y con sus mentirosas hermosuras y buenos pareceres, y los letrados con buenas caras y malos pareceres, y que así los echaban porque trujesen gente.
Bajo sus dorados techos Todo es profusión y brillo: Cruzan pajes y hermosuras, Suenan arpas, suenan himnos; Y mientras parte el pechero Negro pan para sus hijos Y no puede darles pan Siempre que oye sus gemidos, En un festejo de amor Por vanidad o capricho La dote de una princesa Gasta el infanzón que es rico.
Cese ya la ficción: no es a Filena a quien mi canto suena: a ti, Señora, que la noble frente de majestad y de candor ceñida entre hermosuras tantas, gloria y adorno de Madrid, levantas, cual suele en la pradera cuando a la excelsa nube alto ciprés entre tomillos sube.
Y mientras yo buscare al enemigo Usa tú de tus artes más oscuras; Al campo te vendrás; vendrán contigo Esas seis peregrinas hermosuras »Que doman el valor de los más bravos Con artes encantadas de tal suerte Que, besando sus pies febles esclavos, Con la miel de placer beben la muerte.
¿Qué es esto? DON DUARTE Pleitos que no he concluido, me vuelven acá. Decid que hermosuras de Madrid. MARÍA Sea vuesancé bien venido.
¿De aquellas magas fantásticas, de aquellos bravos guerreros y gentiles caballeros, la historia no es ilusión? ¿Y se encuentran y combaten por bizarras hermosuras, y corren mil aventuras por agradarlas mejor?
De las tribus de Yent-chi embajadores Como don singular le demandaron Dos mujeres más lindas que las flores Que de Teu-Man los días aromaron. Accedió a su demanda y les decía: -«¿De qué sirven las frescas hermosuras?
oliéndome de ver apareada la blandura de los requiebros en conchas de latines de acarreo, y los ruegos enamorados con el cilicio de gramaticales cerdas; y considerando con el pujo que los enamorados de romance deletrean lo culterano de las damas, que ahora hablan nublado, y retazos de Quis, vel qui : y compadecido de que á las hermosuras legas por justos juicios se les haya revestido en el cuerpo tan extraña gerihabla; y viendo que los clamistas de noches al son de campanilla, dicen: acuérdense, hermanos, de los que están en pecado mortal, y de los que andan por la mar, y de aquellos y aquellas que están en poder de culteros.
Y al visitar a tu lado las galerías soberbias que, cual población marmórea, millares de estatuas llenan, con atónitas miradas, te vi, divina Enriqueta, competir en hermosura con las hermosuras de ellas, y parecer viva estatua y animada efigie griega, entre deidades de mármol y entre mujeres de piedra.