hermana


También se encuentra en: Sinónimos.
Traducciones

hermana

sister, twin

hermana

suster

hermana

germana

hermana

sestra

hermana

søster

hermana

Schwester

hermana

fratino

hermana

sœur

hermana

lánytestvér

hermana

systir

hermana

sorella, suora

hermana

zus, zuster

hermana

søster

hermana

siostra

hermana

irmã

hermana

soră

hermana

syster

hermana

dada

hermana

أُخْت

hermana

sisar

hermana

sestra

hermana

姉妹

hermana

언니

hermana

พี่สาวหรือน้องสาว

hermana

em gái

hermana

姐妹
Ejemplos ?
-Sí, señor, que me lo dijo Joseíto el Cabritero, porque como yo vivo der negocio y der potaje y en Málaga no se vende una uña de tocino sin que yo medie en la cosa, poique yo, y no es alabancia, pero yo soy la mar de simpático a toítos los que allí venden la pringue pa la puchera, resurta que siempre estoy farto más que to de paletilla y ahora tengo un compromiso con Juana la Tocinera del Legío, que es una mujer a la que yo debo servir si sa menester a gatas y de coronilla, poique esa gachí fue como una hermana pa mi Rosalía.
Regresar a nuestra casa blanca que en el sendero nos aguarda con las puertas abiertas y con la mesa puesta—manteles albos, pan sin levadura— y sentir al entrar una caricia blanda con la mirada de la hermana que siempre nos espera, llenos los labios de perdón y el alma propicia siempre a derramar ternura.
¡Usted, después de haberme salvado la vida, me ha asistido como una Hermana de Caridad; usted ha sufrido con paciencia todas las barbaridades que, por librarme de su poder seductor, le he dicho durante cincuenta días; usted ha llorado en mis brazos cuando se murió su madre; usted me está aguantando hace una hora!...
Solo formalicé disposición testamentos en 1806 a favor de mi hermana Javiera; ésta y cualquiera otra que pareciera anterior a la presente las doy por nulas, y, en caso necesario, las revoco para que fe judicial ni extrajudicialmente excepto este testamento o se tenga por tal, se cumpla en todas sus partes como mi última voluntad o en la forma que más haya lugar en derecho.
-Pos mismamente por eso he vinío yo, poique hier tarde, estando yo en la recoba, me dijo Joseíto el Cabritero: «Oye tú, Enrique -poique el Cabritero y yo nos hablamos de tú, poique semos mu amigos y además cuasi parientes, porque una hermana de él, Rosita la Buñolera, está casá con un primo hermano mío que tiée una tocinería en el barrio de la Goleta; por cierto que es un mozo de una vez, uno de los que quitan el hipo.
Hagámoslo así porque el silencio es el lugar en donde se recoge y brota la palabra verdadera, es la hondura profunda del sentido, es lo que nos hermana en medio de nuestros dolores, es esa tierra interior y común que nadie tiene en propiedad y de la que, si sabemos escuchar, puede nacer la palabra que nos permita decir otra vez con dignidad y una paz justa el nombre de nuestra casa: México.
Es fácil perder la vida en estas expediciones, y ha muerto. No volverá, y mi hermana no se atreverá a preguntarme por él. Luego, con los pies, acumuló hojas secas sobre la tierra mullida, y se marchó a su casa a través de la noche oscura.
-preguntó, a la vez que cogía una de las desfallecidas manos a la enferma, que seguía mirándole con el espanto en los ojos, y al ver que nada le respondía, continuó con voz dulce y acariciadora-: Me he enterado por mi hermana de que estás algo malucha, y ahora, al pasar por la esquina, pues voy a casa de Bastián, que tiene a la menor de sus mozas con un calenturón que la está achicharrando, pues me dije yo: «Ya que estamos tan cerca, vamos en un vuelo a ver a Rosalía, y a llevarle este escapulario de la Santísima Virgen de Lourdes, para que durante tres meses la rece tres Avemarías en acción de gracias por haberle devuelto la salud».
Y cuando volvió a Italia por donde gobernaba, dejándole todo el amor y aclamaciones, se escureció delante dél en su luz, no con su despojo. Texto Era Marco Bruto cuñado de Casio, por estar Casio casado con Junia, hermana de Bruto.
Cuando llegó el médico, no se cuidó ya de recatar su pesimismo, y llevándose aparte a la señora Catalina, hermana de la señora Micaela, le dijo con acento solemne: -Esto no tiene ya, desgraciadamente, compostura, así es que ya deben ustedes preocuparse de su alma, que por su cuerpo es ya bien poco lo que puede hacerse.
Y el médico, sacando lápiz y cartera, empezó a recetar apoyando el papel contra el muro, mientras la señora Catalina pensaba en el trago amarguísimo que se veía en la precisión de hacer tomar a su poco venturosa hermana.
-Permíteme que te haga todavía algunas preguntas para descubrirte mejor mi pensamiento: un hermano, por su cualidad de serlo, ¿es hermano de alguien o no? -Tiene que ser hermano de alguien, respondió Agatón. -De un hermano o de una hermana. Agatón dijo que sí.